miércoles, 31 de octubre de 2012

HALLOWEEN......!!!!!! estás preparado...???

 
 
Hoy 31 de octubre, como cada año, la gente se dispone de manera especial a la celebración del Halloween, por influencias "norteamericanas" (creemos).....los niños se disfrazan de cosas terroríficas y van por las calles haciendo el famoso "truco o trato".... para otros es una festividad considerada  como “noche de brujas”, de pactos demoniacos y demás asuntos referidos a “Satanás”, símbolo religioso del mal....Pero....que hay de verdad en todo ello...???
 
 
 
 
 
Lejos de ser la cosa horrenda que se le atribuye, es más bien una celebración con características particulares de culturas pasadas que se fueron adaptando al paso del tiempo. Los inicios del Halloween, provienen de costumbres célticas, especialmente de la celebración conocida como el “Samhain” (Samhain, deriva del irlandés antiguo y significa “fin del verano”), una de las más importantes celebraciones de la época pagana de su cultura, que hacía alusión a la finalización de la temporada de las cosechas y el comienzo del año nuevo Celta; según su creencia, se pensaba que para éste cambio de año, se producía un acercamiento entre nuestro mundo y el del mas allá, donde había la posibilidad de que espíritus (tanto benévolos como malévolos) pasaran de uno a otro mundo, naturalmente los ancestros familiares serían bien recibidos, mientras que los espíritus dañinos pretendían ser alejados, razón por la cual se usaban mascaras y trajes para simular la apariencia de espíritus malignos y así evitar ser dañados; éstas, entre otras actividades y rituales eran parte de su tradicional forma de asumir la despedida y llegada de cada año.
 
 
 
 
Posteriormente cuando Roma hace su invasión en tierras célticas; entre otras, dicha festividad, fue asumida mezclándose con una celebración romana, igualmente pagana, conocida como “la fiesta de la cosecha”,en honor a Pomona (diosa de los árboles frutales).
 
 
Sin embargo para la época en la que la era cristiana tiene su auge, las festividades paganas de los pueblos romanos e invadidos por los romanos, debieron ser desaparecidas o suplantadas, al imponer la cristiandad como religión monoteísta, frente a las iniciales costumbres paganas, por lo general de una condición religiosa politeísta, sépase entonces, que al decir pagano no se refería a algo malo o de connotación malévola o no divina, si no que fue un término introducido por el imperio romano para designar a quienes adoraban a otros dioses, rechazando la creencia que ellos comenzaban a imponer de un solo Dios. Es así como, entre muchas otras festividades paganas, la de “Samhain” , fusionada con la “fiesta de la cosecha” (ambas costumbres paganas), se intentó suplantar por una festividad cristiana conocida como “día de todos los santos” siendo trasladada del 13 de Mayo al 1° de Noviembre, sin embargo nunca logró realmente su cometido, cada una ocupó su respectivo lugar y mientras el 1° de noviembre se sigue celebrando para las comunidades de creencia cristiana “el día de todos los santos y difuntos”, la noche anterior, del 31 de Octubre, se celebra el Halloween, nombre que nace precisamente como una derivación de la expresión inglesa: “All Hallow’s Eve” que traduce“Víspera de todos los santos”.
 
 
 
 
Para el siglo XVII, tras las inmigraciones irlandesas a Estados Unidos se transmitieron versiones de sus tradiciones, difundiendo las costumbres y ritos que les caracterizaba, como ha ocurrido con cualquier pueblo que emigra de sus tierras llevándose consigo su cultura, hasta arraigarse a la cultura estadounidense con el paso del tiempo, llegando incluso a coger fuerza en las décadas de los 70 y 80’s gracias al cine y series de televisión; siendo en nuestros días, una de las celebraciones mas tenidas en cuenta en Estados Unidos y Canadá; en cuanto a los países latinoamericanos, que mucho lo copian, también se reconoce la festividad de Halloween, adoptando las características básicas e imponiendo también sus propias tradiciones, coincidiendo con el significado de cercanía del mundo de los vivos y el reino de los muertos.
 
 
 
  
 
El" truco o trato", trick or treat, debe su origen a la persecución de los protestantes contra los católicos en la Inglaterra de los siglos XVI y XVII.

Como consecuencia de estas persecuciones, el rey protestante James I y su Parlamento fueron víctimas de un intento de atentado pero el plan fue truncado cuando Guy Fawkes uno de los conspiradores, posteriormente ejecutado, habló bajo la presión de los verdugos y traicionó a sus compañeros.

El hecho dio lugar a una fiesta de carácter burlesco, en que pandillas de luteranos que protegían su identidad bajo máscaras lúgubres, celebraban la fecha del descubrimiento de la traición visitando los hogares católicos y exigiendo a sus acobardados moradores cerveza y pasteles. La amenaza, se hizo popular muy pronto: "Trick or Treat". De esta manera el "Día de Guy Fawkes" llegó a América con los primeros colonos, se trasladó al 31 de octubre y se unió con la fiesta de Halloween.
 
 
 
 
 
Hoy en día, la gente, cada quien, dependiendo de sus creencias, de sus miedos internos, emociones, carencias, pensamientos e implicaciones para su propia vida, aplica a fechas como esta, un significado particular, relativizando los riquísimos factores culturales que hacen parte de su historia, trasfigurando la verdadera identidad de las costumbres tradicionales de los antepasados por costumbrismos de índole satánica, provistos de una mentalidad fanática religiosa que endemoniza las cosas que a su parecer atentan directamente contra la idea que profesan.
 
 
 
 
“No hay verdad absoluta” la verdad es relativa según la versión que cada uno obtiene a través de la experimentación de sus sentidos y la adaptación mental que se adjudica a las impresiones que nos da la vida, si pensamos positivo, vivimos positivo, todo lo contrario será negativo; el cómo se asuma la festividad de Halloween, para nuestra cultura y nuestra vida, depende de la forma de ver las cosas y de la oportunidad que nos damos a nosotros mismos, de vivir como queremos vivir.
 
 
 
 
FELIZ NOCHE DE HALLOWEEN...........
 

Trastornos de la personalidad (y II)

Ayer os expliqué la primera parte, aquí va la segunda y última....




Trastorno de la personalidad dependiente


Es una afección prolongada (crónica) en la cual las personas dependen demasiado de otras para satisfacer sus necesidades físicas y emocionales.





Causas, incidencia y factores de riesgo

El trastorno de la personalidad dependiente generalmente comienza en la infancia y sus causas se desconocen. Es uno de los trastornos de la personalidad más frecuentes y es igualmente común en hombres y mujeres.
Síntomas

Las personas que sufren este trastorno no confían en su propia capacidad para tomar decisiones. Es posible que se sientan devastadas por la separación y la pérdida de alguien y pueden hacer lo que sea, incluso sufrir maltrato, con tal de conservar una relación.

Los síntomas del trastorno de la personalidad dependiente pueden abarcar:

Evitar estar solo
Evitar la responsabilidad personal
Resultar fácilmente lastimado por la crítica o la desaprobación
Enfocarse demasiado en los miedos de ser abandonado
Volverse muy pasivo en las relaciones interpersonales
Sentirse muy perturbado o impotente cuando las relaciones terminan
Tener dificultad para toma decisiones sin el apoyo de otros
Tener problemas para expresar desacuerdos con otros

Signos y exámenes

Al igual que otros trastornos de la personalidad, el trastorno de la personalidad dependiente se diagnostica con base en una evaluación psicológica así como en los antecedentes y gravedad de los síntomas.

Tratamiento

La terapia psicológica (psicoterapia) se considera el tratamiento más efectivo para ayudar gradualmente a que las personas con esta afección hagan elecciones más independientes en la vida. Los medicamentos pueden ayudar a tratar otras afecciones, como ansiedad o depresión.
Expectativas (pronóstico)

El mejoramiento suele verse sólo con terapia a largo plazo.

Complicaciones
Alcoholismo o drogadicción
Depresión
Mayor probabilidad de abuso sexual o maltrato físico y emocional


  
Trastorno histriónico de la personalidad

Es una afección en la cual las personas actúan de manera muy emocional y dramática que atrae la atención hacia ellas.



Causas

La causa de este trastorno se desconoce. Se piensa que los acontecimientos de la primera infancia y los genes contribuyen a su desarrollo. Se presenta con mayor frecuencia en mujeres que en hombres, aunque se puede diagnosticar más a menudo en las mujeres, debido a que llamar la atención y tomar la iniciativa sexual son socialmente menos aceptables para el género femenino.

El trastorno histriónico de la personalidad generalmente comienza en la primera infancia.
Síntomas

Las personas con este trastorno generalmente están en capacidad de desempeñarse a alto nivel y pueden ser exitosos tanto a nivel social como laboral.

Los síntomas abarcan:

Actuar o lucir exageradamente seductor
Dejarse influenciar fácilmente por otras personas
Estar demasiado preocupados por su apariencia física
Ser exageradamente dramáticos y emocionales
Ser demasiado sensibles ante las críticas o la desaprobación
Creer que las relaciones personales son más íntimas de lo que realmente son
Culpar a otras personas de sus fracasos o decepciones
Buscar constantemente confianza o aprobación
Tener baja tolerancia ante la frustración o la demora en la gratificación
Necesidad de ser el centro de la atención (
egocentrismo)Estados emocionales rápidamente cambiantes que pueden parecer superficiales para otros
Pruebas y exámenes

El médico puede diagnosticarle el trastorno histriónico de la personalidad histriónica observando su:

Comportamiento
Historia clínica
Apariencia general
Evaluación psicológica

Al igual que otros trastornos de la personalidad, el trastorno histriónico de la personalidad se diagnostica con base en una evaluación psicológica así como en los antecedentes y la gravedad de los síntomas.

Tratamiento

Las personas con esta afección a menudo buscan tratamiento cuando experimentan depresión o ansiedad por relaciones sentimentales fallidas u otros conflictos con personas. Los medicamentos pueden ayudar con los síntomas, pero la terapia psicológica (psicoterapia) es el mejor tratamiento para el trastorno en sí.

Expectativas (pronóstico)

Este trastorno puede mejorar con psicoterapia y algunas veces medicamentos. Sin tratamiento, puede causar conflicto en la vida personal de la gente e impedir que alcancen su potencial en su vida laboral.

Complicaciones

Este trastorno puede afectar las relaciones sociales o sentimentales o la capacidad para hacer frente a las pérdidas y fracasos. Usted puede cambiar de trabajo frecuentemente, ya que se aburre con facilidad y tiene dificultades para hacer frente a la frustración.

Debido a que usted tiende a anhelar cosas nuevas y la excitación, se puede involucrar en situaciones arriesgadas. Todos estos factores pueden llevar a un mayor riesgo de depresión.


Trastorno de personalidad narcisista


Es una afección en la cual las personas tienen un sentido exagerado de egocentrismo y una extrema preocupación por sí mismas.



 
Causas, incidencia y factores de riesgo

Se desconocen las causas de este trastorno. Un personalidad demasiado sensible y los problemas de crianza pueden influir en el desarrollo de este trastorno.
Síntomas

Una persona con trastorno de personalidad narcisista puede:
Reaccionar a la crítica con sentimientos de rabia, vergüenza o humillación
Aprovecharse de otros para lograr sus propias metas
Tener sentimientos excesivos de egocentrismo
Exagerar sus logros y talentos
Estar preocupado con fantasías de éxito, poder, belleza, inteligencia o amor ideal
Tener expectativas irracionales de tratamiento favorable
Requerir atención y admiración constantes
Desdeñar los sentimientos de otros y tener poca capacidad para sentir empatía
Tener un interés obsesivo en sí mismo
Perseguir principalmente metas egoístas

Signos y exámenes

Como otros trastornos de la personalidad, el de personalidad narcisista se diagnostica sobre la base de una evaluación psicológica, al igual que de los antecedentes y la gravedad de los síntomas.
Tratamiento

La psicoterapia (por ejemplo, la orientación psicológica) puede ayudar a la persona afectada a relacionarse con otros en una forma más positiva y compasiva.
Expectativas (pronóstico)

El desenlace clínico depende de la gravedad del trastorno.
Complicaciones
Alcoholismo o farmacodependencia
Problemas en las relaciones interpersonales, laborales y familiares


Trastorno de personalidad obsesivo-compulsiva

Es una afección en la cual una persona está preocupada por las reglas, el orden y el control.




Causas, incidencia y factores de riesgo

El trastorno de personalidad obsesivo-compulsiva tiende a darse en familias, así que los genes pueden estar involucrados. La niñez y el medio ambiente de la persona también pueden jugar su papel.

Esta enfermedad puede afectar tanto a hombres como a mujeres, pero se presenta con más frecuencia en los hombres.
Síntomas

El trastorno de personalidad obsesivo-compulsiva (TPOC) tiene algunos de los mismos síntomas del trastorno obsesivo-compulsivo (TOC). Sin embargo, las personas con trastorno obsesivo-compulsivo tienen pensamientos indeseables, mientras que las personas con trastorno de personalidad obsesivo-compulsiva creen que sus pensamientos son correctos.

Las personas que tienen tanto el trastorno de personalidad obsesivo-compulsiva como el trastorno obsesivo-compulsivo tienden a ser altamente exitosos y experimentan un sentido de urgencia respecto a sus acciones. Pueden llegar a estar muy molestos si otras personas interfieren con sus rutinas rígidas, pero tal vez no sean capaces de expresar su ira directamente. En lugar de esto, las personas con trastorno de personalidad obsesivo-compulsiva experimentan sentimientos que ellos consideran más apropiados, como la ansiedad o la frustración.

Una persona con este trastorno de personalidad tiene síntomas de perfeccionismo que generalmente comienzan a principios de la edad adulta. Dicho perfeccionismo puede interferir con la capacidad de la persona para completar tareas, debido a que sus estándares son muy rígidos.

Las personas con este trastorno se pueden aislar emocionalmente cuando no son capaces de controlar una situación. Esto puede interferir con su capacidad para resolver problemas y formar relaciones interpersonales estrechas.

Algunos de los otros signos del trastorno de personalidad obsesivo-compulsiva son, entre otros:
Excesiva devoción por el trabajo
Incapacidad para deshacerse de cosas, incluso si el objeto carece de valor
Inflexibilidad
Falta de generosidad
Negativa a permitir que otras personas hagan las cosas
Falta de deseo por mostrar afecto
Preocupación por los detalles, reglas y listas

Signos y exámenes

El trastorno de personalidad obsesivo-compulsiva lo puede diagnosticar un profesional en salud mental experimentado (psiquiatra o psicólogo) con una evaluación.
Tratamiento

Los medicamentos tales como los inhibidores selectivos de la recaptación de la serotonina (por ejemplo, Prozac) pueden ayudar a reducir algo de la ansiedad y depresión a raíz de este trastorno.

Sin embargo, se piensa que la terapia psicológica (psicoterapia) es el tratamiento más efectivo para esta afección.
La psicoterapia psicodinámica ayuda a los pacientes a entender sus pensamientos y sentimientos.
La terapia cognitiva-conductual también puede ayudar.

En algunos casos, los medicamentos en combinación con psicoterapia pueden ser más efectivos que cualquier tratamiento por separado.

Expectativas (pronóstico)

El pronóstico para las personas con trastorno de personalidad obsesivo-compulsiva tiende a ser mejor que el de otros trastornos de la personalidad. La rigidez y el control del trastorno de personalidad obsesivo-compulsiva pueden prevenir muchas de las complicaciones, como el consumo de drogas, que son comunes en otros trastornos de la personalidad.

Sin embargo, el aislamiento social y la dificultad para manejar la ira que son comunes con esta enfermedad pueden llevar a sentimientos de depresión y ansiedad posteriormente en la vida.

Complicaciones
Ansiedad
Depresión
Dificultad para avanzar en situaciones profesionales
Dificultad en las relaciones interpersonales
 
 
Trastorno de personalidad paranoica

Es una afección psiquiátrica en la cual una persona presenta desconfianza y recelos de los demás en forma prolongada, pero no tiene un trastorno psicótico completo como en la esquizofrenia.




Causas, incidencia y factores de riesgo

Las causas del trastorno de personalidad paranoica se desconocen. El trastorno parece ser más común en familias con trastornos psicóticos, como la esquizofrenia y el trastorno delirante, lo cual sugiere que los genes pueden estar involucrados. Sin embargo, los factores ambientales también pueden jugar un papel.

La afección parece ser más común en los hombres.
Síntomas

Las personas con un trastorno de personalidad paranoica son altamente recelosas de los demás y como resultado limitan su vida social de manera drástica.

Con frecuencia piensan que están en peligro y buscan pruebas para apoyar sus sospechas. Las personas con este trastorno tienen dificultad para ver que su desconfianza es desproporcionada para su entorno.

Los síntomas comunes abarcan:

Preocupación porque los demás tienen motivos ocultos
Expectativa de que serán explotados por otros
Incapacidad para trabajar junto con otros
Aislamiento social
Desapego
Hostilidad

Signos y exámenes

Como con otros trastornos de la personalidad, el trastorno de personalidad paranoica se diagnostican sobre la base de una evaluación psicológica, al igual que los antecedentes y la gravedad de los síntomas.

Tratamiento

El tratamiento es difícil debido a que las personas que padecen este trastorno a menudo sienten extrema desconfianza de los médicos. Si el tratamiento se acepta, los medicamentos y la psicoterapia con frecuencia pueden ser efectivos.
Expectativas (pronóstico)

El pronóstico generalmente depende de si la persona está dispuesta a aceptar ayuda. La terapia y los medicamentos pueden reducir la paranoia y limitar su impacto sobre el desempeño diario de la persona.

Complicaciones
Aislamiento social extremo
Interferencia con el trabajo


Trastorno esquizoide de la personalidad

Es una afección psiquiátrica en la cual una persona tiene un patrón vitalicio de indiferencia hacia los demás y de aislamiento social.



 
Causas, incidencia y factores de riesgo

La causa del trastorno esquizoide de la personalidad se desconoce. Este trastorno puede estar relacionado con la esquizofrenia y comparte con ésta muchos de los mismos factores de riesgo.

Sin embargo, este trastorno no es tan incapacitante como la esquizofrenia, ya que no causa alucinaciones, delirios ni la desconexión completa de la realidad que se presenta en los casos de esquizofrenia sin tratamiento (o resistente al tratamiento).

Síntomas

Una persona con trastorno esquizoide de la personalidad:
Parece distante y desconectada.
Evita las actividades sociales que involucren intimidad emocional con otras personas.
No desea ni disfruta de relaciones estrechas, ni siquiera con miembros de la familia.


Signos y exámenes

Como otros trastornos de la personalidad, el trastorno de la personalidad esquizoide se diagnostica con base en una evaluación psicológica, al igual que en los antecedentes y la gravedad de los síntomas.

Tratamiento

Las personas con este trastorno rara vez buscan tratamiento y se sabe muy poco acerca de cuáles tratamientos funcionan. Es posible que la psicoterapia no sea efectiva, dado que las personas con este tipo de trastorno tienen dificultades para relacionarse bien con los demás.

Sin embargo, un método que parece ayudar es poner menos exigencias para la intimidad o cercanía emocional sobre la persona con esta afección.

A las personas con este trastorno a menudo les va mejor en relaciones que no se enfoquen en la cercanía emocional. Estas personas son mejores para manejar relaciones que se enfocan en las expectativas o actividades recreativas, laborales o intelectuales.
Expectativas (pronóstico)

Este trastorno es una enfermedad prolongada (crónica) que generalmente no mejora mucho con el tiempo. El aislamiento social a menudo impide que la persona busque la ayuda o el apoyo que podría mejorar el pronóstico.

El hecho de limitar la intimidad emocional puede ayudar a las personas con esta afección a establecer y mantener conexiones con otros individuos.

 
Trastorno esquizotípico de la personalidad

 


Es un padecimiento de salud mental en el cual una persona tiene dificultad con las relaciones interpersonales y alteraciones en los patrones de pensamiento, apariencia y comportamiento.



Causas, incidencia y factores de riesgo

La causa exacta se desconoce. Se cree que los genes están involucrados, debido a que esta afección es más común en familiares de esquizofrénicos.

El trastorno esquizotípico de la personalidad no se debe confundir con la esquizofrenia. Las personas con este trastorno de la personalidad pueden tener creencias y comportamientos extraños, pero no están desconectados de la realidad y generalmente no tienen alucinaciones.

Las
alucinaciones, los delirios (creencias fijas y falsas) y la pérdida de contacto con la realidad son características distintivas de la psicosis. Las personas con el trastorno esquizotípico de la personalidad generalmente no tienen síntomas psicóticos.

Entre el 30 y el 50% de las personas con trastorno esquizotípico de la personalidad también padece un
trastorno depresivo mayor. Un segundo trastorno de la personalidad, como un trastorno de personalidad paranoica, también es común con esta afección.
Síntomas

Las personas que padecen el trastorno esquizotípico de la personalidad pueden estar muy perturbadas y su comportamiento extraño se puede parecer al de las personas con esquizofrenia. Por ejemplo, también pueden tener preocupaciones o miedos inusuales, como el miedo de ser vigilados por agencias gubernamentales.

Sin embargo, es más común que las personas con este trastorno se comporten de una forma un poco extraña y que tengan creencias inusuales (por ejemplo extraterrestres). Estas personas se aficionan tan fuertemente a estas creencias que esto les impide entablar relaciones interpersonales.

Las personas con el trastorno esquizotípico de la personalidad se sienten perturbadas por su dificultad para entablar y mantener relaciones interpersonales estrechas. Esto es diferente de las personas con el trastorno esquizoide de la personalidad, que no desean entablar relaciones interpersonales.
Signos y exámenes

Algunos de los signos comunes del trastorno esquizotípico de la personalidad incluyen los siguientes:
Incomodidad en situaciones sociales
Manifestación inapropiada de los sentimientos
Ausencia de amigos cercanos
Comportamiento o apariencia extrañas
Creencias, fantasías o preocupaciones extrañas
Lenguaje extraño

Tratamiento

A algunas personas les pueden servir los medicamentos antipsicóticos. La terapia psicológica (psicoterapia) es una gran parte del tratamiento. La orientación en destrezas sociales les puede ayudar a algunas personas a hacerle frente a situaciones de la vida social.
Expectativas (pronóstico)

El trastorno esquizotípico de la personalidad generalmente es una enfermedad prolongada (crónica). El pronóstico del tratamiento varía según la gravedad del trastorno.

Complicaciones
Desempeño social deficiente
Falta de relaciones interpersonales
Situaciones que requieren asistencia médica


 
 
Fin......

martes, 30 de octubre de 2012

LOS TRASTORNOS DE LA PERSONALIDAD (I)


 
 
 

Los trastornos de la personalidad son problemas tan frecuentes como graves que afectan enormemente al individuo que los sufre y a su entorno. Además, son patologías no del todo conocidas por los profesionales de la salud mental, lo que ocasiona no pocos inconvenientes cuando las personas afectadas solicitan ayuda; de hecho, lo más habitual hasta que llegan a un psicólogo o psiquiatra especializados es que efectúen un auténtico "peregrinaje" en busca de alguien que las entienda. Intentaré, de una manera breve y divulgativa, explicar qué son los trastornos de la personalidad y qué podemos hacer ante ellos.


¿QUÉ ES UN TRASTORNO DE LA PERSONALIDAD?

Los trastornos de la personalidad son problemas que el sujeto posee arraigados en su carácter y que, por tanto, empieza a manifestar con claridad en su juventud o principio de la adultez. No obstante, muchas veces existen antecedentes de dichos problemas o “rasgos disfuncionales” del temperamento en la infancia.

Los trastornos de la personalidad no son equivalentes a trastornos que son más bien problemas agudos, como se dice en medicina. Podemos imaginar a una persona con una grave depresión, pero que cuando se repone de ésta vuelve a ser la que era. Igualmente, podemos hacer el mismo ejercicio de imaginación con alguien adicto a sustancias, agorafóbico o hipocondríaco. La persona con trastornos de la personalidad no reacciona así, no vuelve a ser la que era porque siempre es la que es; digamos que no tiene un “postizo” que le pueda sobrevenir como una depresión o un trastorno de ansiedad, sino que desde siempre ha sido así y se ha ido haciendo así durante su vida.

Esto no significa que los trastornos de la personalidad no tengan tratamiento, al contrario. Con un depresivo hay que atender la depresión, con un psicótico la psicosis; pues bien, con una persona que sufre de trastornos de la personalidad, hay que atender a su personalidad. No venimos a decir que haya que cambiar de carácter, sino que hay que convertir lo que antes eran rasgos o maneras de ser disfuncionales en funcionales.

Los rasgos disfuncionales son aspectos del comportamiento, de la percepción de los demás, del manejo ante la vida o de la autoestima (es decir, de los grandes ámbitos en los que nos desenvolvemos todos con nuestro carácter) que provocan sufrimiento en uno mismo y/o en los otros. Imaginemos, por ejemplo, a una persona enormemente desconfiada, que es suspicaz incluso con sus seres queridos y que siempre piensa que la están engañando o que se están queriendo aprovechar de ella, humillarla, burlarse, etc. Esta persona tiene rasgos disfuncionales de personalidad de tipo paranoide, hasta el punto de que podría ser tributaria de un diagnóstico de trastorno paranoide de la personalidad por su suspicacia excesiva y generalizada. Otros ejemplos de rasgos disfuncionales son la timidez extrema, el comportamiento delictivo, la soberbia excesiva, etc. Como se puede observar, son "formas de ser" constantes, que no obedecen a un mal momento concreto sino que están muy arraigadas en el individuo.

Según los aspectos que estén generando sufrimiento se podrá hablar de un trastorno de la personalidad o de otro, sabiendo que lo más normal es una mezcla entre diferentes tipos. Pero, más allá de las diferentes clases, lo que importa es esa idea de estabilidad en la persona, de que distintas "maneras de ser" muy arraigadas pueden ser problemáticas para el individuo o su entorno.
 

Las causas de los trastornos de personalidad se desconocen; sin embargo, se cree que muchos factores genéticos y ambientales juegan un papel en su desarrollo.

Los profesionales en salud mental clasifican estos trastornos en los siguientes tipos:

Trastorno de la personalidad antisocial
Trastorno de la personalidad por evitación
Trastorno límite de la personalidad
Trastorno de la personalidad dependiente
Trastorno histriónico de la personalidad
Trastorno narcisista de la personalidad
Trastorno de la personalidad obsesivo-compulsiva
Trastorno de la personalidad paranoica
Trastorno esquizoide de la personalidad
Trastorno de la personalidad esquizotípica



1. Trastorno de personalidad antisocial

Es una afección de salud mental por la cual una persona tiene un patrón prolongado de manipulación, explotación o violación de los derechos de otros. A menudo este comportamiento es delictivo.
Causas, incidencia y factores de riesgo

Las causas del trastorno de personalidad antisocial se desconocen, pero se cree que factores genéticos y el maltrato infantil contribuyen a su desarrollo. Las personas con padres antisociales o alcohólicos están en mayor riesgo. Los hombres resultan de lejos muchísimo más afectados que las mujeres y esta afección es común en las personas que están en prisión.

El hecho de prender fuegos y la crueldad con los animales durante la infancia están ligados al desarrollo de la personalidad antisocial.

Algunas personas creen que la personalidad psicopática (psicopatía) es el mismo trastorno. Otras creen que la personalidad psicopática es un trastorno similar pero más grave.
Síntomas

Una persona con trastorno de personalidad antisocial puede:

Ser capaz de actuar jovial y encantador
Ser buena para adular y manipular las emociones de otras personas
Quebrantar la ley constantemente
Descuidar su propia seguridad y la de los demás
Tener problemas de consumo de drogas
Mentir, robar y pelear con frecuencia
No mostrar culpa ni remordimiento
Estar a menudo enojado o ser arrogante
 
Signos y exámenes

Como otros trastornos de la personalidad, el trastorno de personalidad antisocial se diagnostica con base en una evaluación psicológica, al igual que en los antecedentes y la gravedad de los síntomas.

Para diagnosticar trastorno de personalidad antisocial, una persona tiene que haber tenido trastorno de conducta durante la niñez.
Tratamiento

El trastorno de personalidad antisocial es uno de los trastornos de la personalidad más difíciles de tratar. Las personas con esta afección rara vez buscan tratamiento por su cuenta y pueden iniciar una terapia únicamente cuando los obliga una corte.

Se desconoce la eficacia del tratamiento del trastorno de personalidad antisocial. Los tratamientos que le muestran a la persona las consecuencias negativas del comportamiento ilegal parecen ser los más prometedores.
Expectativas (pronóstico)

Los síntomas tienden a alcanzar su punto máximo durante los últimos años de la adolescencia y comienzos de los 20. Algunas veces mejoran por sí solos cuando la persona llega a los 40 años.
Complicaciones

Entre las complicaciones se pueden mencionar encarcelamiento, drogadicción, violencia y suicidio.

2. Trastorno de la personalidad por evitación
Es una afección psiquiátrica en la cual una persona tiene un patrón vitalicio de sentirse muy tímida, inadecuada y sensible al rechazo.
Causas, incidencia y factores de riesgo

Los trastornos de personalidad son patrones de comportamiento de por vida que causan problemas en las relaciones interpersonales y en el trabajo.

Aproximadamente el 1% de la población tiene el trastorno de personalidad por evitación y se da por igual en hombres y mujeres. La causa se desconoce.
Síntomas

Las personas con trastornos de la personalidad por evitación no pueden dejar de pensar en sus propias limitaciones y establecen relaciones interpersonales con otras personas sólo si creen que no serán rechazados. La pérdida y el rechazo son tan dolorosos que estas personas prefieren estar solos antes que arriesgarse a tratar de conectarse con otros.
Signos y exámenes

Una persona con trastorno de la personalidad por evitación puede:

Sentirse fácilmente herida cuando la gente la crítica o la desaprueba
Refrenarse demasiado en relaciones íntimas
Ser renuente a involucrarse con personas
Evitar actividades u ocupaciones que impliquen contacto con otras personas
Ser tímida en situaciones sociales por el miedo de cometer un error
Hacer que las dificultades potenciales parezcan peor de lo que son
Mantener la opinión de que no es socialmente buena, que no es tan buena como otras personas o que es poco atractiva
 
Tratamiento

Los medicamentos antidepresivos a menudo pueden hacer que las personas sean menos sensibles al rechazo. Sin embargo, la terapia psicológica (psicoterapia) se considera el tratamiento más efectivo para esta afección.

La terapia psicodinámica, que ayuda a los pacientes a entender sus pensamientos y sentimientos, y la terapia conductual cognitiva (TCC) pueden ayudar. Asimismo, una combinación de medicamentos y psicoterapia puede ser más efectiva que cualquiera de los tratamientos por separado.
Expectativas (pronóstico)

Las personas con este trastorno pueden desarrollar cierta habilidad para relacionarse con los demás y esto se puede mejorar con el tratamiento.
Complicaciones

Sin tratamiento, una persona con este trastorno puede llegar a resignarse a una vida caracterizada por el aislamiento total o casi total. Estas personas pueden pasar a desarrollar un segundo trastorno psiquiátrico, como la drogadicción, o un trastorno del estado de ánimo como la depresión.



3. Trastorno límite de la personalidad

Es un padecimiento en el cual las personas tienen patrones prolongados de emociones turbulentas o inestables, como sentimientos acerca de sí mismos y de los demás.

Estas experiencias interiores a menudo los llevan a tomar acciones impulsivas y tener relaciones interpersonales caóticas.
Causas, incidencia y factores de riesgo

Las causas del trastorno límite de la personalidad se desconocen. Se cree que los factores genéticos, familiares y sociales juegan un papel.

Entre los factores de riesgo que predisponen a este trastorno están:

Abandono en la niñez o en la adolescencia
Vida familiar disociada
Comunicación deficiente en la familia
Abuso sexual

Este trastorno de la personalidad tiende a ocurrir más a menudo en las mujeres y entre pacientes psiquiátricos hospitalizados.
Síntomas

Las personas con este trastorno a menudo presentan incertidumbre acerca de su identidad y como resultado sus intereses y valores pueden cambiar rápidamente.

Las personas con este trastorno también tienden a ver las cosas en términos extremos, o todo es bueno o todo es malo. Sus puntos de vista sobre otras personas pueden cambiar rápidamente. Una persona que luce admiradora un día puede lucir despreciativa al siguiente día. Estos sentimientos súbitamente cambiantes a menudo llevan a relaciones intensas e inestables.

Otros síntomas de este trastorno abarcan:

Miedo de ser abandonado
Sentimientos de vacío y aburrimiento
Manifestaciones frecuentes de ira inapropiada
Impulsividad con el dinero, el consumo de sustancias, las relaciones sexuales, el apetito desenfrenado y el hurto en tiendas
Intolerancia a la soledad
Crisis repetitivas y actos de lesionarse a sí mismo, como hacerse cortes en las muñecas o tomar sobredosis

Signos y exámenes

Como otros trastornos de la personalidad, el trastorno límite de personalidad se diagnostica sobre la base de una evaluación psicológica, al igual que los antecedentes y gravedad de los síntomas.
Tratamiento

Muchos tipos de psicoterapia, como la terapia conductual dialéctica, pueden tratar eficazmente este tipo de trastorno. Además, la terapia de grupo puede ayudar a cambiar los comportamientos autodestructivos.

En algunos casos, los medicamentos pueden ayudar a nivelar los altibajos en el estado de ánimo y tratar la depresión u otros trastornos que se pueden presentar con esta afección.
Significado de los resultados anormales

El pronóstico depende de cuán grave es la afección y de si la persona está dispuesta a aceptar ayuda. Con psicoterapia prolongada, a menudo mejorará gradualmente.
Complicaciones

Depresión
Drogadicción
Problemas con el trabajo, la familia y las relaciones sociales
Intentos de suicidio y suicidio
 
 
 
MAÑANA MÁS...........
 

domingo, 28 de octubre de 2012

Pérdida y Rupturas (y V)


Última entrega de cómo superar una pérdida...... espero haberos ayudado.



17.- Define tu postura frente a la muerte.

La idea de "qué significa morirse" es tan teórica que vivencialmente puede ser diferente para cada uno. Lo que importa no es coincidir en una posición respecto a al muerte sino establecer que es una de las cosas que cada uno debe tener definidas. Hay muchos temas que pueden estar sin resolver, pero hay cuatro o cinco que es necesario tener "acomodados":

* la identidad sexual.

* la posición filosófica.

* la relación con los padres.

* el proyecto de vida.

* y la postura frente a la muerte.


¿Qué sucede después de la muerte?


¿Cómo lo van a saber si nadie lo sabe?


No importa cuál sea tu postura, les puedo asegurar que después de la muerte va a pasar lo que ustedes creen que va a pasar. En el fondo lo mismo da. Si ustedes creen que se van a reencarnar, está bien; si creen que se van al cielo o al infierno, está bien; si ustedes creen que no hay nada más, está bien. Lo que sea que crean, está bien.

Pero tienen que tener una posición tomada. Le preguntaron a Woody Allen, una vez, si él creía que había vida después de la muerte. Allen contestó que no sabía, que estaba muy ocupado tratando de saber si podía vivir un poco antes de morir.






18.- Vuelve a tu fe.
Algunas cosas simplemente no son para ser manejadas por uno solo. Incluso toda la ayuda que puedes tener puede no proporcionar la comodidad que realmente se necesita para sostener lo que sucedió.

Muchas personas encuentran que llevar estos problemas a Dios es una manera tranquilizadora de aligerar la carga que hace que el corazón les pese.

Después del primer momento donde la furia tiene a Dios como a uno de sus destinatarios favoritos, es útil regresar a la iglesia, al templo, a la charla con el sacerdote o pastor.

Es el momento de aprender a no pedir que las cosas se resuelvan de la manera que quisiéramos que resultaran, sino pedir en su lugar que Dios nos ayude a aceptar los cambios y nos ayude a ver las opciones.


19.- Busca las puertas abiertas.

Estamos a veces tan cegados por nuestra propia cólera, dolor o desgano que no vemos las "nuevas puertas" que se abren.

Todos hemos oído la frase "Cuando una puerta se cierra, otra se nos abre". Creo que es verdad; pero sucede que a veces no estamos dispuestos a dar vuelta al picaporte.

Es fácil pensar ""¿Qué de bueno podría venir de esta pérdida?" y sin embargo cada día oímos historia de gente que ha superado batallas físicas, mentales y emocionales para alcanzar contra todas las probabilidades objetivos impensados. Lee sobre algunos "milagros médicos" y vas a tener una buena idea de lo que hablo. Lee la vida de Helen Keller y no vas a tener ninguna duda.





20.-Cuando tengas una buena parte del camino ya recorrida


Háblales a otros sobre tu experiencia

No minimices la pérdida, ni menosprecies tu camino. Contar lo que aprendiste en tu experiencia es la mejor ayuda para sanar a otros haciéndoles más fácil su propio recorrido, e increíblemente facilita .





 

sábado, 27 de octubre de 2012

El físico .... es o no lo es todo...??

 
 


La belleza de una persona influenciará indudablemente en la impresión general que nos formemos de ella. ¿Quién no ha experimentado encontrar su amor platónico solo con mirar a una persona? Es normal que usted se sienta atraído por personas que considera físicamente atractivas. No es un fenómeno aislado, es una realidad. Además, está demostrado que incluso los niños prefieren hablar ante un rostro agradable. El contemplar un rostro de gran belleza, produce en el ser humano una sensación de felicidad y bienestar.



Según un estudio de Nancy Etcoff, este comportamiento se remonta a la evolución, ser atractivo se asociaba a la buena salud y a la capacidad de poder tener una descendencia fuerte. En una encuesta de internet realizada recientemente por la BBC, los hombres expresaban que a la hora de escoger a esa persona especial, valoran por encima de todo, la inteligencia y el atractivo físico. En cambio, las mujeres optan por el sentido del humor, la honestidad y la inteligencia, relegando el aspecto físico a un segundo plano.
 
 
 
 
 
 
 
 
 


No nos enamoramos de alguien por casualidad, el enamorarse responde a una serie de estructuras mentales donde ubicamos a las personas que nos atraen. Para aprender a amar y dejar de sufrir debemos entender los principios psíquicos y orgánicos de este sentimiento. Generalmente cuando tratamos de entender por que nos enamoramos o porque nos sentimos así, solo logramos unir el corazón con la mente llegando a racionalizar el sentimiento. Las afirmaciones más usuales nos dicen que el amor no se entiende solo se siente, que no se debe analizar, sino, disfrutar, que no existe la lógica en el romanticismo. Más bien se inclina a pensar que el amor es como un juego de azar, donde a cada uno le toca o no, enamorarse. Cuando nos sometemos a esta última afirmación, comenzamos a entender al amor como un sentimiento que se genera de la nada y que desaparece de la misma manera, todo lo dejamos librado al azar y es ahí cuando nos sometemos a sus caprichos y nos resignamos a ser felices o no, según la suerte que hayamos tocado. Cuando entendemos al amor como en juego de azar dejamos de lado los complejos procesos mentales que hacen que nos enamoremos. Esta idea mágica de los sentimientos se torna peligrosa, y es una de las causas principales del mal de amores. Generalmente vivimos el amor como mártires, siendo víctimas de nuestros propios sentimientos, disfrutando a pleno cuando las cosas salen bien o sufriendo terriblemente cuando las cosas no salen como queremos.
Para lograr mantener vínculos sanos y poder amar sin sufrimientos, debemos comprender el amor, lo que significa, lo que representa, como se produce, como se experimenta y como funciona. Debemos tener en cuenta que la emoción y la razón no son nociones enfrentadas sino que se complementan si se las mezcla adecuadamente.
El amor aparece tras una reacción de nuestra mente ante la presencia de otra persona, a partir de una serie de vivencias de nuestra historia personal, edad, gustos, formas de vida, valores aprendido y otras estructuras psicológicas que nos permiten cómo, por qué y de quién nos enamoramos



 
 
 
 
 
 

martes, 23 de octubre de 2012

Cuando la emoción nos puede ....

Ten cuidado.... muchas veces estamos en un estado alterado, ya sea por depresión, rabia, odio, dolor.... y tenemos que tomar decisiones o es el impulso quien nos lleva a tomarlas.... PÁRATE ...!! Piensa y decide posponerla... las consecuencias te lo agradecerán .... es difícil pero se puede conseguir.... Feliz día ..!!!

lunes, 22 de octubre de 2012

Pérdidas y Rupturas (IV)




12.- Confía en tus recursos para salir adelante.

Acuérdate de cómo resolviste anteriores situaciones difíciles de tu vida. Si quieres sanar tu herida, si no quieres cargar tu mochila con el peso muerto de lo perdido, no basta pues con esperar a que todo se pase o con seguir viviendo como si nada hubiera pasado.
Necesitas dar algunos pasos difíciles para recuperarte. NO existen atajos en el camino de las lágrimas. Vas a vivir momentos duros y emociones displacenteras intensas en un momento en el que estás muy vulnerable. NO te exijas demasiado. Respeta tu propio ritmo de curación y creéme cuando digo esto: estás en condiciones de afrontar lo que sigue, porque si estás en el camino, lo peor ya ha pasado.

Confía en ti por encima de todas las dificultades y si lo haces te garantizo que no te defraudarás. El pensamiento positivo te transforma siempre en tu propio entrenador.
 
 


13.- Acepta lo irreversible de la pérdida.
Aunque sea la cosa más difícil que has hecho en toda tu vida, ahora tienes que aceptar esta dura realidad: estás en el camino de las lágrimas y no hay retorno. El camino sólo sigue hacía adelante. Mientras creas en un pequeño lugar  que el otro volverá, que la situación va a volver a ser la que era, que el muerto va a regresar, nunca terminarás el recorrido.

La muerte siempre llega demasiado tarde o demasiado temprano. Siempre es un mal momento para que la gente se muera.

Hablar de tu pérdida, contar las circunstancias de la muerte, visitar el cementerio o el lugar donde se esparcieron los restos, todo puede ayudar poco a poco a ir aceptando el hecho de la pérdida. De hecho , si existe una remota posibilidad de que la pérdida no sea definitiva, deberás elegir entre seguir esperando y no recorrer el camino o decidir que es definitiva aunque los hechos permitan una tenue esperanza.
De todas maneras no te dañará haber recorrido el camino si lo que diste por perdido aparece, pero puede dañarte mucho seguir esperando lo que nunca sucederá. (Sabemos cuánto más difícil es aceptar la pérdida de un ser querido si nunca pudiste ver el cadáver o nunca se recuperó).

Es una gran tentación quedarse refugiado en la idea de que desde el cielo el otro está y me cuida. No tiene nada de malo la creencia religiosa de cada uno, al contrario, es un excelente aliado, pero cuidado con utilizarla para minimizar su desaparición física. Cuidado con llegar a creer que entonces no necesito hacer el duelo.



14.- Elaborar un duelo no es olvidar.

El proceso de duelo permite buscar para tu ser querido el lugar que merece entre los tesoros de tu corazón. Es poder pensar en él, y no sentir ya ese latigazo de dolor. Es recordarlo con ternura y sentir que el tiempo que compartiste con él o con ella fue un gran regalo.

Y esto es cierto para todas las pérdidas. La elaboración permite darle un sentido a todo lo que has vivido hasta aquí con lo ausente. Es entender con el corazón en la mano que el amor no se acaba con la muerte.
 
 


15.- Aprende a vivir de "nuevo".
Hacer el duelo significa también aprender a vivir sin algo, sin alguien, de otra forma. Es aprender a tomar nuevas decisiones por ti mismo, aprender a desempeñar tareas que antes hacía otro, aprender nuevas formas de relación con la familia y los amigos, aprender a vivir con algo menos. A veces este aprendizaje no incluye a otros, el duelo es aprender a vivir sin esa capacidad que he perdido. La experiencia es muchas veces un maestro muy cruel.

 

16.- Céntrate en la vida y en los vivos.
Llega un momento en que sabes que es necesario soltar el pasado. La vida te espera llena de nuevas posibilidades.
No hay nada malo en querer disfrutar, en querer ser feliz, en querer establecer nuevas relaciones... En el caso de la pérdida de una pareja, no hay motivo para avergonzarse si aparece de nuevo el deseo sexual. En realidad, el corazón herido cicatriza abriéndose a los demás. El duelo es establecer que lo muerto queda afuera pero mi vida continúa.

Una adolescente escribió a su madre después de perder a su padre: "Existen otras personas a las que amar, y eso no significa que quiero menos a mi papá".
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

domingo, 21 de octubre de 2012

El tiempo lo cura todo


Hubo una vez, una isla donde habitaban todas las emociones y todos los sentimientos humanos que existen. Convivían por supuesto, el temor, la sabiduría, el amor, la angustia, la envidia, el odio... Todos estaban allí. A pesar de los roces naturales de la convivencia, la vida era sumamente tranquila e incluso previsible. A veces la Rutina hacía que el Aburrimiento se quedara dormido o el Impulso armaba algún escándalo, pero muchas veces la Constancia lograba aquietar el Descontento.
Un día, inesperadamente para todos los habitantes de la isla, el Conocimiento convocó una reunión. Cuando la Distracción se dio por enterada y la Pereza llegó al lugar de encuentro, todos estuvieron presentes. Entonces el Conocimiento dijo:- Tengo una mala noticia que darles, la isla se hunde. Todas las emociones que vivían en la isla dijeron:-¡No, cómo puede ser! ¡Si nosotros vivimos aquí desde siempre! El Conocimiento repitió:- La isla se hunde. -¡Pero no puede ser! ¡Quizá estás equivocado! – el Conocimiento casi nunca se equivoca – dijo la Conciencia dándose cuenta de la verdad-. Si él dice que se hunde, debe ser porque se hunde. -¿Pero que vamos hacer ahora?- Se preguntaron los demás. Entonces el Conocimiento contestó: -Por supuesto, cada uno puede hacer lo que quiera, pero yo les sugiero que busquen la manera de dejar la isla... Construyan un barco, un bote, una balsa o algo que les permita irse, porque el que permanezca en la isla desaparecerá con ella. -¿No podrías ayudarnos? – Preguntaron todos, porque confiaban en su capacidad. – No- dijo el Conocimiento-, la Previsión y yo hemos construido un avión y en cuanto termine de decirles esto volaremos hasta la isla mas cercana.
Las emociones dijeron:- ¡No! ¡Pero, no! ¿Qué será de nosotras? Dicho esto, el Conocimiento se subió al avión con su socia y llevando de polizón al Miedo, que como no es tonto ya se había escondido en el motor, dejaron la isla. Todas las emociones, en efecto, se dedicaron a construir un bote, un barco, en velero...Todas...salvo el Amor.
Porque el Amor estaba tan relacionado con cada cosa de la isla que dijo:- Dejar esta isla...después de todo lo que viví aquí...¿Cómo podría yo dejar este arbolito, por ejemplo? Ahh...compartimos tantas cosas...
Y mientras las emociones se dedicaban a fabricar el medio para irse, el Amor se subió a cada árbol, olió cada rosa, se fue hasta la playa y se revolcó en la arena como solía hacerlo en otros tiempos. Tocó cada piedra...y acarició cada rama...Al llegar a la playa, exactamente desde donde el sol salía, su lugar favorito, quiso pensar con esa ingenuidad que tiene el amor.
-Quizá la isla se hunda por un ratito...y después resurja...¿Por qué no?- Y se quedo días y días midiendo la altura de la marea para revisar si el proceso de hundimiento no era reversible...
La isla se hundía cada vez mas...sin embargo el Amor no podía pensar en construir, porque estaba tan dolorido que solo era capaz de llorar y gemir por lo que perdería. Se le ocurrió entonces que la isla era muy grande y que aun cuando se hundiera un poco, siempre él podría refugiarse en la zona mas alta...cualquier cosa era mejor que tener que irse. Una pequeña renuncia nunca había sido un problema para él. Así que, una vez mas, tocó las piedrecitas de la orilla...y se arrastró por la arena...y otra vez se mojó los pies en la pequeña playa que antes fue enorme...
Luego, sin darse demasiado cuenta de su renuncia, caminó hacia la parte norte de la isla, que si bien no era la que mas le gustaba, era la mas elevada...
Y la isla se hundía cada día un poco más...y el Amor se refugiaba cada día en un espacio más pequeño...- después de tantas cosas que pasamos juntos- le reprochó a la isla.
Hasta que, finalmente sólo quedó una minúscula porción de suelo firme, el resto había sido tapado completamente por el agua. Justo en ese momento el Amor se dio cuenta de que la isla se estaba hundiendo de verdad. Comprendió que, si no dejaba la isla, el amor desaparecería para siempre de la faz de la tierra...
Caminando entre senderos anegados y saltando enormes charcos de agua, el Amor se dirigió a la bahía.
Ya no había posibilidad de construirse una salida como la de todos, había perdido demasiado tiempo en negar lo que perdía y en llorar lo que desaparecía poco a poco ante sus ojos.
Desde allí podría ver pasar a sus compañeros en las embarcaciones. Tenía la esperanza de explicar su situación y de que alguno de sus compañeros le comprendiera y le llevara.
Observando el mar, vio venir el barco de la riqueza y le hizo señas. La Riqueza se acercó un poquito a la bahía. –Riqueza, tu que tienes un barco tan grande, ¿no me llevarías hasta la isla vecina? Yo sufrí tanto la desaparición de esta isla que no pude fabricarme un bote...y la Riqueza le contesto:- estoy tan cargada de dinero, de joyas y de piedras preciosas, que no tengo lugar para ti, lo siento...-y siguió su camino sin mirar atrás.
El Amor siguió observando, y vio venir a la Vanidad en un barco hermoso, lleno de adornos y florecitas de todos los colores. Llamaba muchísimo la atención. El Amor se estiró un poco y gritó:- ¡Vanidad...Vanidad...llévame contigo! La Vanidad miró al Amor y le dijo:- me encantaría llevarte, pero...¡Tienes un aspecto!¡Estás tan desagradable! tan sucio y tan desaliñado, perdón pero creo que afearías mi barco- y se fue.
Y así el Amor pidió ayuda a cada una de las embarcaciones. A la Constancia, a la Sensualidad, a los Celos, a la Indignación y hasta al Odio. Y cuando pensó que ya nadie más pasaría, vio acercarse un barco muy pequeño, el último, el de la Tristeza.
Tristeza, hermana- le dijo- tu que me conoces tanto, tú no me abandonarás aquí, eres tan sensible como yo..¿Me llevarás contigo?
Y la Tristeza le contestó: - Yo te llevaría, te lo aseguro, pero estoy taaaaan triste...que prefiero estar sola- y sin decir más, se alejó.
Y el Amor, pobrecito, se dio cuenta de que por haberse quedado ligado a esas cosas que tanto amaba, él i la isla iban a hundirse en el mar hasta desaparecer. Entonces se sentó en el último pedacito que quedaba de su isla a esperar el final...
Hubo una vez, una isla donde habitaban todas las emociones y todos los sentimientos humanos que existen. Convivían por supuesto, el temor, la sabiduría, el amor, la angustia, la envidia, el odio... Todos estaban allí. A pesar de los roces naturales de la convivencia, la vida era sumamente tranquila e incluso previsible. A veces la Rutina hacía que el Aburrimiento se quedara dormido o el Impulso armaba algún escándalo, pero muchas veces la Constancia lograba aquietar el Descontento.
Un día, inesperadamente para todos los habitantes de la isla, el Conocimiento convocó una reunión. Cuando la Distracción se dio por enterada y la Pereza llegó al lugar de encuentro, todos estuvieron presentes. Entonces el Conocimiento dijo:- Tengo una mala noticia que darles, la isla se hunde. Todas las emociones que vivían en la isla dijeron:-¡No, cómo puede ser! ¡Si nosotros vivimos aquí desde siempre! El Conocimiento repitió:- La isla se hunde. -¡Pero no puede ser! ¡Quizá estás equivocado! – el Conocimiento casi nunca se equivoca – dijo la Conciencia dándose cuenta de la verdad-. Si él dice que se hunde, debe ser porque se hunde. -¿Pero que vamos hacer ahora?- Se preguntaron los demás. Entonces el Conocimiento contestó: -Por supuesto, cada uno puede hacer lo que quiera, pero yo les sugiero que busquen la manera de dejar la isla... Construyan un barco, un bote, una balsa o algo que les permita irse, porque el que permanezca en la isla desaparecerá con ella. -¿No podrías ayudarnos? – Preguntaron todos, porque confiaban en su capacidad. – No- dijo el Conocimiento-, la Previsión y yo hemos construido un avión y en cuanto termine de decirles esto volaremos hasta la isla mas cercana.
Las emociones dijeron:- ¡No! ¡Pero, no! ¿Qué será de nosotras? Dicho esto, el Conocimiento se subió al avión con su socia y llevando de polizón al Miedo, que como no es tonto ya se había escondido en el motor, dejaron la isla. Todas las emociones, en efecto, se dedicaron a construir un bote, un barco, en velero...Todas...salvo el Amor.
Porque el Amor estaba tan relacionado con cada cosa de la isla que dijo:- Dejar esta isla...después de todo lo que viví aquí...¿Cómo podría yo dejar este arbolito, por ejemplo? Ahh...compartimos tantas cosas...
Y mientras las emociones se dedicaban a fabricar el medio para irse, el Amor se subió a cada árbol, olió cada rosa, se fue hasta la playa y se revolcó en la arena como solía hacerlo en otros tiempos. Tocó cada piedra...y acarició cada rama...Al llegar a la playa, exactamente desde donde el sol salía, su lugar favorito, quiso pensar con esa ingenuidad que tiene el amor.
-Quizá la isla se hunda por un ratito...y después resurja...¿Por qué no?- Y se quedo días y días midiendo la altura de la marea para revisar si el proceso de hundimiento no era reversible...
La isla se hundía cada vez mas...sin embargo el Amor no podía pensar en construir, porque estaba tan dolorido que solo era capaz de llorar y gemir por lo que perdería. Se le ocurrió entonces que la isla era muy grande y que aun cuando se hundiera un poco, siempre él podría refugiarse en la zona mas alta...cualquier cosa era mejor que tener que irse. Una pequeña renuncia nunca había sido un problema para él. Así que, una vez mas, tocó las piedrecitas de la orilla...y se arrastró por la arena...y otra vez se mojó los pies en la pequeña playa que antes fue enorme...
Luego, sin darse demasiado cuenta de su renuncia, caminó hacia la parte norte de la isla, que si bien no era la que mas le gustaba, era la mas elevada...
Y la isla se hundía cada día un poco más...y el Amor se refugiaba cada día en un espacio más pequeño...- después de tantas cosas que pasamos juntos- le reprochó a la isla.
Hasta que, finalmente sólo quedó una minúscula porción de suelo firme, el resto había sido tapado completamente por el agua. Justo en ese momento el Amor se dio cuenta de que la isla se estaba hundiendo de verdad. Comprendió que, si no dejaba la isla, el amor desaparecería para siempre de la faz de la tierra...
Caminando entre senderos anegados y saltando enormes charcos de agua, el Amor se dirigió a la bahía.
Ya no había posibilidad de construirse una salida como la de todos, había perdido demasiado tiempo en negar lo que perdía y en llorar lo que desaparecía poco a poco ante sus ojos.
Desde allí podría ver pasar a sus compañeros en las embarcaciones. Tenía la esperanza de explicar su situación y de que alguno de sus compañeros le comprendiera y le llevara.
Observando el mar, vio venir el barco de la riqueza y le hizo señas. La Riqueza se acercó un poquito a la bahía. –Riqueza, tu que tienes un barco tan grande, ¿no me llevarías hasta la isla vecina? Yo sufrí tanto la desaparición de esta isla que no pude fabricarme un bote...y la Riqueza le contesto:- estoy tan cargada de dinero, de joyas y de piedras preciosas, que no tengo lugar para ti, lo siento...-y siguió su camino sin mirar atrás.
El Amor siguió observando, y vio venir a la Vanidad en un barco hermoso, lleno de adornos y florecitas de todos los colores. Llamaba muchísimo la atención. El Amor se estiró un poco y gritó:- ¡Vanidad...Vanidad...llévame contigo! La Vanidad miró al Amor y le dijo:- me encantaría llevarte, pero...¡Tienes un aspecto!¡Estás tan desagradable! tan sucio y tan desaliñado, perdón pero creo que afearías mi barco- y se fue.
Y así el Amor pidió ayuda a cada una de las embarcaciones. A la Constancia, a la Sensualidad, a los Celos, a la Indignación y hasta al Odio. Y cuando pensó que ya nadie más pasaría, vio acercarse un barco muy pequeño, el último, el de la Tristeza.
Tristeza, hermana- le dijo- tu que me conoces tanto, tú no me abandonarás aquí, eres tan sensible como yo..¿Me llevarás contigo?
Y la Tristeza le contestó: - Yo te llevaría, te lo aseguro, pero estoy taaaaan triste...que prefiero estar sola- y sin decir más, se alejó.
Y el Amor, pobrecito, se dio cuenta de que por haberse quedado ligado a esas cosas que tanto amaba, él i la isla iban a hundirse en el mar hasta desaparecer. Entonces se sentó en el último pedacito que quedaba de su isla a esperar el final...
De pronto el Amor escuchó que alguien chistaba:- chst, chst, chst...
Era un desconocido viejito que le hacía señales desde un bote de remos. El Amor se sorprendió:- ¿A mi?- preguntó, llevándose una mano al pecho. –Si,si- dijo el viejito-, a ti. Ven conmigo, súbete a mi bote y rema conmigo, yo te salvo. El Amor le miró y quiso darle explicaciones:- Lo que pasó fue que yo me quedé...- Entiendo- dijo el viejito sin dejarle terminar la frase-, sube.
El Amor subió al bote y juntos empezaron a remar para alejarse de la isla. No pasó mucho tiempo antes de ver como el último centímetro que quedaba a flote terminó de hundirse y la isla desaparecía para siempre.
Nunca volverá a existir una isla como esta – murmuró el Amor, quizá esperando que el viejito le contradijera y le diera alguna esperanza. – No- dijo el viejo, como esta, nunca.
Cuando llegaron a la isla vecina, el Amor comprendió que seguía vivo. Se dio cuenta de que iba a seguir existiendo. Giró sobre sus pies para agradecerle al viejecito, pero este, sin decir una palabra, se había marchado tan misteriosamente como había aparecido. Entonces, el Amor, muy intrigado, fue en busca de la Sabiduría para preguntarle:- ¿Cómo puede ser? Yo no lo conozco y él me salvó... Nadie comprendía que me hubiera quedado sin embarcación, pero él me ayudó, él me salvó y yo ni siquiera se quien es...La Sabiduría lo miró a los ojos un buen rato y dijo:- Él es el único capaz de conseguir que el amor sobreviva cuando el dolor de una perdida le hace creer que es imposible seguir adelante. El único capaz de darle una nueva oportunidad al amor cuando parece extinguirse. El que te salvó, Amor, es el Tiempo.

Jorge Bucay

jueves, 18 de octubre de 2012

Cómo volver loca (sexualmente) a tu chica. I



Hola a tod@s..... aqui os dejo dos técnicas que harán que tu chica se derrita ante ti, utilizaré lenguaje muy explícito para que os quede claro y no de lugar a dudas.... vale??.....
 
Os seguiré poniendo otras más adelante..... te puedo asegurar que caerá rendida a tus pies......le proporcionarás orgasmos intensos ( si es que hasta ahora no lo has hecho...claro!!).... preparados para el fin de semana???.... suerte!!!

 
*chicas..... me debéis una..... y cuando vengan los siguientessssss.....no veáis......
 





A) Estimular el clítoris


¿Cómo?  con tu lengua:


1. Conserva tu energía dejando que ella mueva su pelvis alrededor de tu lengua. Empieza con golpecitos suaves y rítmicos. Sigue con un lametón largo, como si chuparas un helado desde abajo hasta arriba, que cubra toda la superficie de sus labios interiores y acabe en la capucha del clítoris. No importa lo que ella haga, mantén un ritmo lento, suave y consistente. Excítala hasta el delirio.

 2. Dale una serie de golpecitos rápidos verticales y en diagonal sobre el clítoris.

3. Vuelve a lametones lentos y muy suaves.

4. Repite hasta que se derrita.


Precaución:

"El clítoris es una zona extremadamente sensible, por lo que una estimulación demasiado vigorosa puede causar molestias o dolor”.









B) Estimulación del punto G


Herramienta: Manos, pene, y un vibrador.



Su punto G, que es del diámetro de una moneda de diez céntimos, está situado en la pared frontal de la vagina, a unos pocos centímetro hacia el interior. Puedes sentir como se hincha durante la excitación sexual. Piensa en él más como en una zona que como en un punto concreto. Responde a una presión más firme que la que se debe emplear con el clítoris, de modo que, en este caso, los dedos o un vibrador funcionarán mejor que el pene.



1. Introduce un vibrador unos 3 o 4cm en el interior de su vagina, a continuación, levántalo para presionar el punto G. Estimula el clítoris con tu lengua.



2. Durante la relación sexual, estimula su punto G penetrándola desde atrás y presionando hacia abajo. Utiliza una mano para masajear su zona púbica, logrando que roce el punto G desde fuera.


Truco: 

Intenta combinar siempre la estimulación clitorial con la del punto G o, al menos, ve alternándolas. "Así se consiguen orgasmos muy intensos y una sensación de plenitud muy placentera”.





Pérdidas y Rupturas (III)

 
 
Continuamos con la elaboración del duelo en una pérdida....... mañana más......besos a todos
 
 


7.- No descuides tu salud.

Muchos de los que recorren el camino están tan ocupados en su proceso interno, están tan atentos a su sentir penoso que no prestan atención a su propio cuerpo. Pasados los primeros días puede resultar muy útil que decidas por unas semanas imponerte un horario para levantarte, un horario para las comidas, una hora para acostarte...y lo sigas. Aliméntate bien y no abuses del tabaco, del alcohol ni de los medicamentos. De hecho si para ayudarte en estos momentos fuera necesario tomar algún medicamento, deberá ser siempre a criterio de un médico y nunca por los consejos de familiares, amigos y vecinos bien intencionados. De todas maneras es bueno no deambular "buscando" el profesional que acepte recetar los psicofármacos para "no sentir", porque lejos de ayudar puede contribuir a cronificar el duelo.


8.- Agradece las pequeñas cosas.

Es necesario valorar las cosas buenas que seguimos encontrando en nuestra vida en esta situación de catástrofe. Sobre todo, algunos vínculos que permanecen (familiares, amigos, pareja, sacerdote, terapeutas), aceptadores de mi confusión, de mi dolor, de mis dudas y seguramente de mis momentos más oscuros. Para cada persona lo que hay que agradecer es diferente: seguridad, contención, presencia y hasta silencio.

 
 

9.- Anímate a pedir ayuda.

 No interrumpas tu conexión con los otros, aunque ellos no estén hoy recorriendo este camino. Necesitas su presencia, su apoyo, su pensamiento, su atención. Dales la oportunidad a tus amigos y seres queridos de estar cerca. Todos lo que te quieren desearán ayudarte, aunque la mayoría no sabe cómo hacerlo. Algunos tienen miedo de ser entrometidos. Otros creen que te lastiman si te recuerdan tu pérdida. Necesitas que te escuchen, no que te den su opinión de lo que deberías hacer, sentir o decidir. No te quedes esperando su ayuda y mucho menos pretendiendo que adivinen.
 
Pide lo que necesitas. NO es más sabio ni más evolucionado el que no precisa ayuda, sino el que tiene conciencia y valor para pedirla cuando al necesita.


10.-Procura ser paciente con los demás.

 
Ignora los intentos de algunas personas de decirte cómo tienes que sentirte y por cuánto tiempo, no todos comprenden lo que estás viviendo. Amorosamente intentarán que olvides tu dolor, lo hacen con buenas intenciones, para no verte triste, tenles  paciencia pero no te ocupes de complacerlos. Más bien apártate un poco gentilmente y buscá a quienes puedan permitirte "estar mal" o desahogarte sin miedo cuando lo sientas así. De todas maneras quizás sea mejor que durante un tiempo prestes más atención a la intensión de quienes te rodean que a lo que dicen en palabras. A veces los que uno pensaba que serían los mejores compañeros de ruta no pueden compartir tu momento. Soportan tan mal el dolor ajeno que interrumpen tu proceso y retrasan tu paso hacia el final del camino. De todas maneras, una vez más, no te fastidies con ellos por eso.
 
 
 
 
 

11.- Mucho descanso, algo de disfrute y una pizca de diversión.

Date permiso para sentirte bien, reír con los amigos, hacer bromas. Es tu derecho y además será de gran ayuda que busques, sin forzar tu propio ritmo, momentos para disfrutar.

Recuerda que hasta el ser querido que no está querría lo mejor para ti.

Los malos momentos vienen por sí solos, pero es voluntaria la construcción de buenos momentos.
 
Empieza por saber con certeza que hay una vida después de una pérdida, préstale atención a las señales y oportunidades a tu alrededor. No las uses si no tienes ganas, pero no dejes de registrarlas.

martes, 16 de octubre de 2012

Superando pérdidas (II)


Muy buenos días!!! hoy martes continuamos con el doloroso proceso de la pérdida...... os pongo los tres siguientes pasos para poder superarla y seguir adelante... recuerda que son extractos del libro de Jorge Bucay, "El camino de las lágrimas".
 
 
 
 
 

4.- Sé amable contigo.

Aunque las emociones que estás viviendo sean muy intensas y displacenteras (y seguramente lo son) es importante no olvidar que son siempre pasajeras...Uno de los momentos más difíciles del duelo suele presentarse después de algunos meses de la pérdida, cuando los demás comienzan a decirte que ya tendrías que haberte recuperado. Sé paciente. No te apures. Jamás te persigas creyendo que ya deberías sentirte mejor. Tus tiempos son tuyos. Recuerda que el peor enemigo en el duelo es no quererse.


5.- No tengas miedo de volverte loco.

Todos podemos vivir sentimientos intensos de respuesta a la situación de duelo sin que esto te lleve a ningún desequilibrio La tristeza, la bronca, la culpa, la confusión, el abatimiento y hasta la fantasía de morir son reacciones habituales y comunes a la mayoría de las personas después de una pérdida importante o de la muerte de un ser querido. Necesitas sentir el dolor y todas las emociones que lo acompañan: tristeza, rabia, miedo, culpa...Habrá personas que te dirán: "Tienes que ser fuerte". No les hagas caso.

 
 
 
 
 

6.- Aplaza algunas decisiones importantes.

Decisiones como vender la casa, dejar el trabajo o mudarte a otro lugar son trascendentes, y se deben tomar en momentos de suma claridad; dado que un cierto grado de confusión es inevitable en el recorrido de este camino, sería preferible dejarlas para más adelante. Con el mismo razonamiento sobre todo en los primeros tiempos inmediatos a la pérdida no parece conveniente iniciar una nueva pareja, decidir un embarazo, acelerar un casamiento. Podríamos lamentarlo después. Hay urgencias que no se pueden postergar, pero conviene respetar la norma de no cruzar los puentes antes de llegar a ellos.