lunes, 24 de noviembre de 2014

FANTASIAS SEXUALES









En mi artículo de la revista www.masquetendencias.com analizo el estudio realizado sobre las fantasías  y deseos sexuales mas comunes.... estás dentro del grupo.... o te sales de el...?

Te has considerado alguna vez rarit@  por lo que en tu cabeza se  despierta....?

léelo y ya me contarás....si quieres ir a la revista clicka aquí.....artículo

Las fantasías  sexuales son representaciones mentales  teniendo como tema principal las relaciones sexuales. Se producen de forma voluntaria o involuntaria en nuestra mente. Si bien las fantasías sexuales son poco comentadas con otras personas, o no mencionadas en absoluto, son bastante comunes. Éstas comienzan con la pubertad  y suelen acompañar al ser humano durante toda su existencia. A pesar de la popular creencia de que el género masculino es el que  tiene mayor actividad sexual y por consiguiente más fantasías sexuales, se ha probado que hombres y mujeres fantasean al mismo nivel, solo que en diferente forma.


La Universidad de Montreal ha realizado un estudio sobre las “Fantasías Sexuales” y cuando éstas se convierten en Desviaciones sexuales. Contaron con una muestra de 1.500 adultos (mitad mujeres y mitad hombres) a los que hicieron cuestionarios sobre su vida sexual con el objetivo de conocer algunas de las fantasías sexuales más comunes  así como detectar aquellas excesivamente fuera de lo común.

 

Diferencias entre hombres y mujeres

Mientras que las fantasías sexuales femeninas suelen estar protagonizadas por sus propias parejas, “los hombres suelen fantasear más acerca de las relaciones extramaritales”. Así lo explica Cristiano Joyal, principal autor del estudio, quien destaca que los hombres suelen coincidir en “soñar” con tener relaciones con personas diferentes a sus parejas.


No sólo eso, mientras ellas suelen asociar sus fantasías a situaciones de sumisión y dominación (entre un 30% y un 60%, según la investigación), los hombres a menudo desearían poder ver a sus parejas tener relaciones con otras personas o practicar sexo con otra mujer.  

“Los hombres tienen más fantasías y los describen con mayor intensidad que las mujeres”, explica Joyal, y entre ellas no falta el clásico: hacer un trío con dos mujeres. Los hombres a menudo desearían poder ver a sus parejas tener relaciones con otras personas o practicar sexo con otra mujer.

 

Por su parte, las de las mujeres “parecen estar asociadas con conseguir un mayor nivel de satisfacción” en situaciones en las que ellas son el principal objeto de deseo. 

 

Ellas no quieren que se hagan realidad

 

Es curioso que, mientras que a la mayoría de los hombres les encantaría que sus fantasías se hiciesen realidad, las mujeres prefieren que estas escenas deseadas e imaginadas se queden en su mente.

Joyal explica que esto se debe a que “las mujeres en general distinguen claramente entre la fantasía y el deseo”. Son conscientes de que algunas de esas “películas mentales” podrían no ser del todo agradables si se diesen en la vida real ya que como dijimos anteriormente muchas de las fantasías están relacionadas con situaciones de subordinación descontroladas (como, por ejemplo, ser dominadas por uno o varios desconocidos). 

 

Fantasías inusuales 

 

Otro de los objetivos de la investigación era determinar algunas fantasías sexuales desviadas más relacionadas con las parafilias.

 

Sin embargo, los resultados de sus encuestas demostraron que “hay más fantasías comunes que atípicas”. La cantidad de parafilias confesadas era mucho menor que aquellos deseos coincidentes como la sumisión en el caso de las mujeres, las relaciones fuera del matrimonio o el menage a trois.  
Como explica Joyal, “sólo unas pocas pueden ser consideradas estadísticamente raras, inusuales o atípicas”. 
Está claro que las fantasías sexuales de cada uno son diferentes, pero el estudio concluye que, al final, coincidimos en caer en tópicos y lugares comunes. 

 

Las fantasías sexuales son consideradas patológicas (parafilias) cuando empiezan a realizarse y esto comienza a afectar la vida del individuo o cuando se constituyen la única forma de llegar al orgasmo. 
Es recomendado por los especialistas en sexología  que las parejas estables lleven sus fantasías sexuales a la realidad en forma de juegos sexuales, con el fin de reavivar la vida sexual, claro que, como se ha visto entre hombres y mujeres las cosas discrepan y habrá que ponerse de acuerdo en qué fantasías serán realizables y cuales se quedan en lo profundo de la mente.

 

Y esto es para ti, sinceramente,  ir caminando por la calle y sintiéndote ser el objeto del deseo de la persona  que tienes enfrente…..no está nada mal… ¡¡Disfruta de tus fantasías!!

 

*Ana Ortiz. Psicóloga. Terapeuta Sexual y de Pareja. Teléfono de contacto 675819019. http://anaortizpsicologa.blogspot.com.es/

 

domingo, 9 de noviembre de 2014

Carta a mi misma....

Cuando puedas hablarte así .... Mi trabajo habrá terminado ....

 
Querida Yo...

Antes que otra cosa quiero decirte que sé por lo que estás pasando, que sé que han sido tiempos complicados, que ha habido momentos difíciles y tristes, pero que sepas que estás bien y estarás mejor.

En primer lugar que tengas claro que nunca estarás sola y que cuando te invada ese sentimiento recuerdes que me tienes a mí como compañera y cómplice a lo largo del camino. Siempre estaré a tu lado.

Que sepas que me siento orgullosa de ti, que tienes mi admiración y respeto por  tu coraje y valentía y por todo lo que has logrado en tu vida, especialmente por lo que han sido y representado estos últimos años. Espero tu también puedas ver y ser consciente de esto, pero si algún día o en algún momento por alguna razón lo olvidaras, no te preocupes, ahí estaré yo para recordarte cada paso que has dado y lo que has ido forjando.

Hace tiempo, por elección o por las circunstancias, comencé a centrarme más en ti y a darte lo que necesitas para estar bien, buscar y perseguir lo que deseas y ser feliz. No obstante, hoy, más consciente de todo y con la claridad que hemos conseguido en este tiempo, asumo mi compromiso contigo de cuidarte y ver por ti ante todo y todos, cada uno de nuestros días.

Te dejaré sentir tristeza y nostalgia cuando te invadan estos sentimientos; te permitiré tener miedo cuando algo te asuste o te encuentres frente a algo desconocido, pero de igual forma te haré saber que esto es parte de la vida, que siempre puedes elegir, que tomar decisiones nos hace más fuertes y que toda situación pasa. Que dejarnos sentir todo esto, sentirnos vulnerables, no solo es bueno, sino natural, más no lo haremos un estilo de vida para nosotras ni nos estancaremos en ello. Simplemente estaremos dando un paso más.

Cuando caigas, cuando tropieces, yo estaré ahí y seré yo quien te levante y te haga ver que mientras demos sentido a ello y aprendamos de esas experiencias, no existen caídas ni tropiezos, hemos acumulado lecciones de vida.

Te mostraré las cosas bellas de cada día, de cada persona y de cada instante y situación. Te ayudaré a ver y a entender que todo pasa por y para algo y que todo es para bien; que nosotras planearemos nuestra vida, fijaremos metas y objetivos, anhelos, pero que también deberemos adaptarnos, identificar y aprovechar lo que la vida misma nos irá ofreciendo. En ocasiones no nos será tan sencillo, pero juntas descifraremos y encontraremos el camino.

Te recordaré que.. la vida es una montaña rusa, con altas y bajas, pero que el punto de ella es disfrutar del viaje… que el poder lo tienes tú y que eres tú quien otorga o no ese poder a otros y quien decide permitirles o no lastimarte o conducir tu vida. Sólo tú eliges, así como sólo tú deberás tomar las riendas de tu vida y así como se vale que digas No cuando te apetezca decir No… que abrirnos a los demás es bueno y, que a pesar de poder salir lastimada en alguna ocasión, nunca debes dejar de sentir, de intentar y de entregarte a los demás si así lo deseas.

Te enseñaré que toda persona está en nuestra vida por y para algo. Que algunos serán pasajeros y otros te acompañarán en el recorrido más tiempo, pero que de todos aprenderás y en todos dejarás algo.

Te enseñaré que en el camino habrá pérdidas, distintos tipos de pérdidas. Juntas entenderemos que son inevitables y a la vez necesarias, pero más aún te ayudaré y aprenderás que perder algo o a alguien no significa perderse a sí misma, sino al contrario, a veces se requieren para seguirnos encontrando y descubriendo como persona que somos. Asimilarás que aún habiendo cosas que no olvidarás, aprenderás a vivir con ellas de una forma sana y positiva.

Contrario a lo anterior, yo nunca te abandonaré. Te consolaré cuando necesites consuelo. Te guiaré cuando necesites una guía y me convertiré en tu brújula cuándo no sepas hacia donde ir.  Cuando lo crea necesario te haré tener presente los caminos que has andado, te recordaré de dónde vienes y quién eres, ya que el pasado te marca más no te condiciona, por lo que ten la certeza también de que siempre te impulsaré hacia delante y hacia el futuro que deseas.

Al mismo tiempo te mostraré cada una de las cosas por las cuales debes estar agradecida con la vida. Apreciarás, valorarás y darás sentido a cada detalle, cada momento, a cada persona que te rodea y toca tu vida, cada oportunidad para seguir creciendo y, especialmente, al hecho de estar viva y sana.

Que tengas claro que tú puedes y que tú tienes toda la capacidad para hacer todo lo que te propongas y, que juntas, lucharemos y afrontaremos lo que se te presente. Que los demás serán siempre un apoyo, pero que sepas y entiendas que nuestra meta ha sido y será la autosuficiencia, que confíes en ti. Que descubras que las respuestas las tienes tú y nadie más. ¿Necesitarás de otras personas? Sí, pero jamás para ser feliz. Yo te seguiré proporcionando las herramientas necesarias para serlo y para que puedas seguir viviendo TU VIDA como TÚ deseas y  como TÚ sabes hacerlo, de eso no tengas duda.

Una gran etapa termina e iniciarás otra en breve. Déjate sentir, yo te doy permiso de sentir cuantas emociones invadan tu interior… No te preocupes por lo que viene que de eso ya me ocupo yo.

Sólo quiero que sepas que estás preparada para dar el paso, para VIVIR… y recordarte que este nuevo viaje no lo emprendes sola, te acompañan la experiencia, la madurez, el crecimiento, los conocimientos de estos años y  más aún tu mejor amiga, yo. Todo esto y sin tener que pagar exceso de equipaje, sólo a cambio tu promesa de vivir tu vida respetándote a ti misma y siendo feliz cada día que está por venir.

Con todo mi amor,

Yo

( Carta encontrada en internet...pero curiosamente es tan yo... que por eso os la traigo aquí  ) 

martes, 30 de septiembre de 2014

LIGAR POR INTERNET, ¿DÓNDE Y CÓMO?


5 sitios donde es más posible encontrar pareja


La pregunta clásica: ¿dónde se puede encontrar pareja en Internet? Más que de un dónde, deberíamos hablar de un cómo; cada sistema de comunicación tiene sus posibilidades y características únicas. No es lo mismo un chat clásico que una app de última generación. 

Sitios de pago. Es la opción más popular y una de las más eficaces. Páginas comoMeetic, eDarling o Parship son grandes almacenes de perfiles en los que es posible filtrar según todo tipo de rasgo. Normalmente dejan asomar la nariz gratis, pero para lo que de verdad importa (mensajes privados, chat) hay que pasar por caja. 

Sitios gratis. En los últimos años han aparecido páginas gratuitas (o semigratuitas) como OKCupid o POF, en las que el alta y la comunicación son totalmente gratis. Ambos sitios usan un complejo sistema de algoritmos, cuestionarios y otras pruebas de compatibilidad para ayudarte a dar con personas interesantes. 

Redes sociales. Facebook, Twitter e incluso Pinterest son sitios en los que es posible conocer gente nueva. Hay flechazos que llegan desde la propia red: ese comentario en la publicación de un amigo, ese retuit que nos ha encandilado, esa imagen que parece tocar nuestras fibras sensibles... 
Chat (ICQ, IRC, Chatroulette). Un sistema gratuito y clásico. Si eres un nostálgico, puede que prefieras entrar en el canal #amor, o probar suerte en otras salas. Pero también hay sistemas nuevos y emocionantes, como las conversaciones aleatorias deChatroulette. Eso sí, cuidado con los datos personales. 

Apps para ligar. La popularidad de los smartphones ha provocado la aparición de decenas de apps para ligar. Entre sus ventajas están la facilidad de uso, la integración con la cámara del teléfono y la búsqueda local, que muestra resultados según la posición geográfica. Entre las mejores están Tinder y Badoo


10 trucos para no quedarse "forever alone"


La seducción es un arte, dicen los entendidos. Algunos pensamos que se parece más a un videojuego, quizá a un Buscaminas, pues requiere buenas dosis de habilidad, conocer a fondo las reglas y dominar algunos trucos. He recopilado para ti los mejores consejos para ligar por Internet. 

Refina tu búsqueda: enviar solicitudes y mensajes a decenas de perfiles, amén de inútil, hará que agotes tus fuerzas. Refina tu búsqueda, guarda una lista de favoritos y personaliza todo lo posible los mensajes que envíes. 

No mientas: mentir genera desconfianza y se nota a primera vista. No hace falta contar de qué color es tu lencería, pero si te gusta el cricket o no soportas la comida picante, dilo. Te ahorrarás situaciones embarazosas. 

Sé tú mismo/a: rellena el perfil con datos interesantes sobre tu persona. Huye de lugares comunes, chistes y clichés. Las imágenes típicas ("pasear por la playa", "soy amigo de mis amigos", "me gusta toda la música") se repiten tanto que su poder seductor es próximo a cero. 

Pon fotos claras y de calidad: nada de fotos carnet, paisajes en los que se te ve desde cuatro millas de distancia, fotos del espejo del baño retocadas o instantáneas con efectos de sombra sospechosos que ocultan defectos. Y por el amor de Cupido, sonríe (aunque no tengas dientes); lo agradecerán. 

No escribas estando de mal humor: redactar una descripción justo después de que te hayan abandonado o de que tu mascota haya sido aplastada por el coche de tu ex-mujer hará que el resultado raye en lo nihilista. Pon un disco de Barry White, abre las cortinas y deja que la luz guíe tus palabras. Ouh, yeah. 

No seas pesado/a: si alguien no contesta, no contesta. No envíes mensajes por triplicado, flechazos y "toquecitos" cada dos minutos. Hay gente más lenta que otra. Además, puede que no estén interesados/as. No le des más vueltas, hay muchos peces en el mar. 

Datos personales, los justos: frena tus caballos, Don Juan, esa doncella puede ser todo lo atractiva que quieras, pero no por ello vas a darle el número de VISA, ¿a que no? Sea cual sea el medio que uses, NUNCA des datos personales como tu dirección o trabajo. Deja eso para la segunda cita, anda. 

Confía solo en servicios conocidos: las empresas que se dedican a la búsqueda de pareja se preocupan por cuidar la calidad de los perfiles (en teoría). Si por otro lado entras en foros de mala muerte, es más probable que topes con indeseables en busca de un visado fácil o del dinero que guardas debajo del colchón. 

Pagar vale la pena (a veces): la web, no la chica (o chico). Por desgracia, muchos servicios de búsqueda de pareja por Internet reservan la mayoría de funciones útiles a los perfiles de pago. Prueba el servicio durante unos días y luego, si crees que estás listo, paga. En la mayoría de los casos vale la pena. 

Ten mucha paciencia: tómate cada evento con filosofía y buen humor. Aun cuando algo parece que vaya a funcionar, hay mil cosas que se pueden torcer en el último minuto. No te apresures, no hagas planes de boda y, sobre todo, no hagas locuras. ¿O es que Cómo conocí a vuestra madre no te ha enseñado nada? 

El resto depende de ti...


Estos consejos no garantizarán el éxito en tus intentos de seducción, pero seguramente te ayuden a evitar fracasos estrepitosos, que son la razón por la que la gente abandona la búsqueda a través de Internet. Como dije más arriba, tómate la experiencia con una buena dosis de paciencia y humor.


¿Has buscado pareja por Internet alguna vez? ¿Qué tal te fue?

domingo, 28 de septiembre de 2014

LOS 10 HÁBITOS DE LAS PAREJAS FELICES



“¿Qué se necesita para ser feliz en una relación?” es la pregunta que plantea el doctor Mark Goulston, psiquiatra, consultor empresarial, y conferencista internacional, quien propone algunos consejos para mejorar la vida en pareja.

Si bien no existe un secreto mágico para lograrlo, Goulston plantea que su experiencia le ha hecho notar que las parejas más felices suelen tener ciertos hábitos que contribuyen a su bienestar.

1. Van a la cama al mismo tiempo

Según Goulston, las parejas felices suelen resistir a la tentación de ir a acostarse en diferentes momentos. “Van a la cama al mismo tiempo, incluso si uno de los dos se levanta luego para hacer cosas mientras su pareja duerme”, dice, añadiendo que “cuando tocan su piel aún sienten un pequeño hormigueo, a menos que uno o ambos estén tan agotados como para sentirse sexualmente excitados”.




2. Cultivan intereses comunes

Cuando la pasión baja sus niveles, es común que las parejas se den cuenta que tienen pocos intereses en común. Por ello, no hay que restarle importancia a las actividades que pueden desarrollar y disfrutar en conjunto, dice el experto.

“Si los intereses comunes no están presentes, las parejas felices los desarrollan”, señala, recomendando también tener actividades por separado, para que la relación no se vuelva demasiado dependiente.



3. Caminan de la mano o van uno al lado del otro

En lugar de que uno de los dos se vaya quedando atrás porque camina más lento o se detiene a ver algo, Goulston recomienda andar cómodamente al lado de la pareja, y mejor aún si se toman la mano. Si uno quiere parar a observar alguna cosa, es mejor hacerlo juntos, o se pierde el sentido de compañía.




4. Confían y perdonan

En los desacuerdos o discusiones rutinarias que no llegan a resolución, las parejas felices no se desgastan, se perdonan mutuamente y confían el uno en el otro, en lugar de guardar rencor y mantenerse de mala gana en la relación.



5. Se centran más en lo que su pareja hace bien que en lo que hace mal

Si comienzas a buscar cosas malas en tu pareja, siempre encontrarás algo. Si haces lo contrario, es decir, buscas lo bueno, también hallarás cosas. “Todo depende de lo que quieres buscar. Las parejas felices acentúan lo positivo”, dice el experto.





6. Se abrazan al reencontrarse después del trabajo o actividades

“Nuestra piel tiene una memoria de “buenas caricias” (amor), “malas caricias” (abuso) y “sin caricias” (descuido). Las parejas que se saludan con un abrazo mantienen su piel bañada por “buenas caricias”, afirma Mark.



7. Dicen “te amo” y “que tengas un buen día” todas las mañanas

Es una manera de cultivar la paciencia y la tolerancia, pues es una buena forma de empezar un día que depara problemas, dificultades y otras molestias que podrían darse en el trabajo.




8. Dicen “Buenas noches” cada noche, independientemente de cómo se sientan

“Esto le dice a tu pareja que, sin importar lo mal que estás con él o ella, aún quieres estar en la relación. Dice que lo que tú y tu pareja tienen es más grande que cualquier incidente perturbador”, explica el psiquiatra.





9. Llaman o envían un pequeño mensaje a su pareja durante el día

Llamar o enviar un pequeño mensaje preguntando como va el día del otro, es un hábito de las parejas felices, dice Goulston. Ayuda a mantener la complicidad y conexión aún cuando no se ven, y permite estar más en sintonía cuando se ven después del trabajo. Puedes saber si tu pareja está teniendo un día horrible o tuvo un gran logro que pueden compartir cuando se reencuentren.




10. Se sienten orgullosos de estar con su pareja

A las parejas felices les gustan verse juntos y cuando están en público suelen darse la mano, apoyar su mano sobre el hombro, espalda o rodilla del otro, etc. Muestran la conexión que existe entre ellos, a veces sin darse cuenta.



miércoles, 18 de junio de 2014

Hombres que te puedes encontrar ligando por internet


Las experiencias de las citas online son de los más variadas, La psicóloga clínica Suzanne Lachmann se ha basado en los testimonios de diferentes mujeres para establecer las categorías de hombres (heterosexuales) que podemos hallar en este tipo de citas. Por supuesto, no son categorías estancas , y algunos estereotipos son mucho más frecuentes que otros. Aquí van los principales ejemplares que puede hallar una mujer buscando ¿amor? ¿sexo? en las redes:

Sólo estoy mirando

Fantasea sobre una grandiosa vida sexual o una preciosa relación pero tiene demasiada ansiedad e inseguridad como para superar la barrera de la protectora pantalla del ordenador, de manera que no suele acudir al paso número dos: la cita en persona. Probablemente sea alguien que salga de casa el número de veces imprescindibles para la subsistencia. Le cuesta mucho socializar y en las redes sociales ha hallado la excusa perfecta para eludir el contacto humano.

El distraído

Tiene entre 20 y 30 años, considera las citas online un fenómeno perfectamente integrado en su generación y probablemente ha tenido más experiencias positivas que negativas. Dada su situación y su edad, es cierto que puede estar buscando una relación seria. Sin embargo, se muestra abierto a las innumerables posibilidades que le ofrece internet y no quiere desaprovechar ninguna, por lo que se distrae y diversifica la energía con facilidad. Para un par de meses de diversión, puede estar bien.

El experimentador

Cree que las mujeres mayores saben lo que quieren. Suele tener entre 20 y 30 años y –pobre– aún impresionable, suele buscar mujeres maduras que tengan mucho que enseñarle para perfeccionarse en el noble arte del sexo. Por supuesto, se da cuenta de que el modo más sencillo que tiene de contactar con una mujer madura es a través de internet.

Superando a su ex

La ruptura ha sido dolorosa y ya lo ha intentado todo: beber cerveza hasta morir, comer pizza hasta reventar, salir con los amigos, llamar a la ex anterior a su última ex, manosear a sus amigas, escribir a su primera novia, llorar, moquear, dormir. Pero nada le saca del fango horrible del dolor del desamor, así que opta por las citas online. Un clavo saca a otro clavo, versión 2.0.

Ennoviado

Tiene curiosidad por cotejar el mercado, pero puede ser que nunca pretenda pasar a la acción. O sí. En cualquier caso, no tiene pensado dejar su relación actual, pero siente que se está perdiendo algo. Si se busca una relación seria, es mejor olvidarse de él.

El fantasioso

En su perfil suele poner que busca cosas como "una increíble comunicación, un sexo asombroso, un cuerpo espectacular". Está frustrado y busca algo que no existe. Sin embargo, puede que navegando por internet se dé cuenta de sus imposibles aspiraciones y adapte sus exigencias.




Miente sobre su edad

Suele ser demasiado mayor y se hace un pequeño descuento, pues lo que quiere es quedar con una mujer significativamente más joven que él. Las modernas tecnologías permiten hacer maravillas con las fotos de perfil, y no es difícil dar gato por liebre. No obstante, comenzar con una mentira no parece un buen principio.

El ocupado

Quien no tiene tiempo ni para ligar halla en las redes sociales el método infalible: se puede socializar incluso estando en una reunión de trabajo. Por lo general, lo que espera es conocer a otra gente igualmente ocupada y establecer un romance de unos 30 minutos, cuando él pueda, como él pueda. Su tiempo es muy limitado y lo tiene muy calculado. Al final, te das cuenta de que estás saliendo con su teléfono móvil.

Al fin, exitoso con las mujeres

Tras un pasado en el que se sentía intimidado por las mujeres, ha roto las barreras, los complejos y las inseguridades y ahora quiere darlo todo, hacer todas las muescas en la pared, recuperar el tiempo perdido. Es probable que esté divorciado. Y, al parecer, es el tipo de tío que te pregunta si estás desnuda nada más empezar la conversación.

Depredadores

Son misóginos y buscan a las mujeres para controlarlas o avergonzarlas, generalmente como respuesta a anteriores experiencias dolorosas. Las redes sociales y, a menudo, el anonimato que estas permiten se han convertido en el perfecto terreno para cultivar estos especímenes.

El amante

Busca a la mujer de su vida, es realista y comprometido y ha terminado en un chat porque en la vida real no ha tenido suerte. No obstante, en última instancia es imprescindible el contacto cara a cara para poder dilucidar sus verdaderas intenciones.

lunes, 9 de junio de 2014

Y tú, ¿qué has aprendido de Samantha Jones sobre sexo?

Me encantó este artículo que encontré navegando.....


Si solo pudiésemos aprender todo lo que necesitamos saber sobre el sexo de una sola persona, esa tendría que ser sin duda alguna Samantha Jones. Luchadora, divertida, y sobre todo, sexualmente desinhibida, su personaje era uno de los más queridos de Sexo en Nueva York, ya que era capaz de romper en una sola escena con multitud de tabúes y prejuicios. Además, nos enseñó todo sobre sexo, satisfacción y autoestima. Aquí te mostramos todo lo que una chica debe aprender de Samantha Jones...
Samantha Jones siempre será uno de nuestros personajes de ficción favoritos. No solo por haberse convertido en todo un icono, rompiendo con los estereotipos femeninos que encontránamos en las series de televisión, sino porque además, en cada episodio, nos regalaba impagables lecciones de independencia, seguridad y control a la hora de enfrentarse a todo tipo de citas. Te dejamos con algunas de las mejores lecciones de sexo que aprendimos gracias a Samantha Jones.




1. No esperes que un hombre te haga feliz
No nos olvidamos de la gran frase de Samantha: "Cariño, mi vagina no espera por ningún hombre." Muchas veces perdemos la cabeza por un chico que no nos presta la atención que merecemos, y mientras nosotras pensamos continuamente en él, sus pensamientos (y probablemente sus manos también) ya estén en otra chica. ¿Por qué vamos desperdiciar nuestra juventud esperando que un hombre cambie cuando hay por ahí miles que están dispuestos a hacernos sentir especiales? ¡Next!

2. ¿No hay un pene disponible? No te preocupes, ¡mastúrbate!
Además de esta gran frase, Samantha nos regaló otras grandes perlas como "Tengo una cita con un vibrador". Samantha es una mujer a la que no le da miedo proporcionarse a sí misma el placer que necesita, así que no seas tímida y aprende a disfrutar de tu propio cuerpo. Después de todo, el buen sexo comienza con saber lo que te gusta y lo que no.

3. El sexo oral puede hacerte sentir poderosa
La opinión de Samantha sobre el sexo oral no puede ser más clara: "La sensación de poder que te da es muy excitante. Puede que seas tú la que estés arrodillada, pero le tienes cogido por las pelotas." Si te da miedo sentirte algo sumisa cuando estás haciéndole una felación a tu chico recuerda las palabras de Sam. Chicas, ¡sois más poderosas de lo que pensáis!

4. No te limites en el dormitorio
Tal y como ella misma dijo: "Yo soy probosexual. Lo pruebo todo al menos una vez." No es que te estemos incitando a volverte completamente loca, pero de vez en cuando no viene mal soltarse la melena y dejarse llevar. Recuerda, siempre que te invada la rutina sexual no tengas miedo a abrir tu mente (y tu cama) a nuevas experiencias. ¡Samantha se sentiría muy orgullosa!

5. Acuéstate con quien te apetezca
En el episodio "Cover Girl", Samantha sentenció: "No voy a dejar que la sociedad me juzgue. Me vestiré como me dé la gana y se la chuparé a quien yo quiera mientras pueda seguir arrodillándome y respirar" ¡Amén, hermana! La sociedad casi siempre juzga de manera diferente a hombres y mujeres por sus hábitos sexuales. No permitas que personas que no tienen ni voz ni voto en tus decisiones personales te influyan.

6. El sexo con un ex es una idea nefasta
¿Recuerdas cuando Sam dijo: "El sexo con un ex puede ser deprimente. Si es bueno, te deprimirás porque es algo que ya no tienes en tu vida, y si es malo simnplemente te habrás acostado con un ex."? Nosotras no lo podríamos haber dicho mejor. Por supuesto que tener sexo con el hombre que te rompió el corazón puede remover un montón de sentimientos pero debes tener en cuenta que es tu ex por una razón. Ahórrate el mal trago, hay demasiados hombres en el mundo como para repetir con uno que sabes que no funciona.

7. El sexo seguro es el mejor sexo. Usa condón SIEMPRE
La vida sexual de Samantha era de todo menos estable, pero ella siempre ha sido una fiel defensora del sexo seguro. Y no solo para evitar embarazos indeseados, sino para prevenir todo tipo de enfermedades de transmisión sexual. ¡Póntelo, pónselo!

8. No te enamores de tu "amigo con derecho a roce"
Samantha lo dijo sin eplos en la lengua "No puedes salir con tu amigo con derecho a roce... ¿Vas a coger a la única persona de tu vida que está ahí solo para el sexo, sin sentimientos, y convertirlo en un ser humano? ¿Por qué?" Las relaciones y las citas ya son lo suficientemente complicadas como para que fastidies algo bueno que tienes en tu vida. Si tu amigo y tú tenéis un acuerdo para mantener vuestra relación en un plano estrictamente sexual, ¿por qué complicarse? ¡Preocúpate solo de disfrutar!

9. No le tengas miedo al porno
Para todas aquellas que tuvieran sus recelos con respecto a internet, Samantha les dio una razón ineludible: "Tienes que entrar en la red, cariño. Aunque solo sea por el porno." Existen muchas clases de porno, y si encuentras el que más vaya contigo puede ser una herramienta muy potente a la hora de subir la temperatura de tu dormitorio. Sola o acompañada, ¡tú decides!

10. Ten claro que tú siempre eres la prioridad
Ya sea porque le dejas que se preocupe más por su orgasmo que por el tuyo, o porque no le da la importancia necesaria a los preliminares, es importante que nunca olvides lo que realmente te gusta hacer a ti en el dormitorio. Ten en cuenta que no serás capaz de querer de verdad a nadie hasta que no te quieras a ti misma. Siempre saca tiempo para tus necesidades en lo que al sexo se refiere. Él no es el único que tiene que quedar satisfecho.

Y tú, ¿qué has aprendido de Samantha Jones sobre sexo?









miércoles, 4 de junio de 2014

¿Quién se ha llevado mi energía...?

He aquí algunos consejos propuestos por el Dalai Lama que harán que su energía se restablezca y no la perdamos por el camino....


1- Deja ir a personas que sólo llegan para compartir quejas, problemas, historias desastrosas, miedo y juicio de los demás. Si alguien busca un bote para echar su basura, procura que no sea en tu mente. 



2- Paga tus cuentas a tiempo. Al mismo tiempo cobra a quién te debe o elige dejarlo ir, si ya es imposible cobrarle.

3- Cumple tus promesas. Si no has cumplido, pregúntate por qué tienes resistencia. Siempre tienes derecho a cambiar de opinión, a disculparte, a compensar, a re-negociar y a ofrecer otra alternativa hacia una promesa no cumplida; aunque no como costumbre. La forma más fácil de evitar el no cumplir con algo que no quieres hacer, es decir NO desde el principio.

KEEP CALM AND CUMPLE TUS PROMESAS Poster

4- Elimina en lo posible y delega aquellas tareas que no prefieres hacer y dedica tu tiempo a hacer las que sí disfrutas.



5- Date permiso para descansar si estás en un momento que lo necesitas y date permiso para actuar si estás en un momento de oportunidad.

6- Tira, levanta y organiza, nada te toma más energía que un espacio desordenado y lleno de cosas del pasado que ya no necesitas.


7- Da prioridad a tu salud, sin la maquinaria de tu cuerpo trabajando al máximo, no puedes hacer mucho. Tómate algunos descansos.

8- Enfrenta las situaciones tóxicas que estás tolerando, desde rescatar a un amigo o a un familiar, hasta tolerar acciones negativas de una pareja o un grupo; toma la acción necesaria.

9- Acepta. No es resignación, pero nada te hace perder más energía que el resistir y pelear contra una situación que no puedes cambiar.



10-Perdona, deja ir una situación que te esté causando dolor, siempre puedes elegir dejar el dolor del recuerdo.



Dalai Lama.

sábado, 31 de mayo de 2014

“Del amor a la ruptura a través del whatsapp”








                                                         
    
“Del amor a la ruptura a través del whatsapp”


El año pasado se publicó un estudio que confirmaba que más de 28 millones de parejas habían roto por culpa del whatsapp, el dato no deja indiferente, aunque tampoco se sabe cuántos millones de parejas han comenzado una relación o se han fortalecido gracias a ésta aplicación.

La relación de una pareja con el whatsapp tiene vida propia, nace, crece, se reproduce y muere, ¿qué significa esto?, pues que nace durante la fase de la conquista, te lanzas y dices cosas que no te atreves a decir a la cara, interactúas en un espacio nuevo y mientras esperas a que te contesten se potencia la imaginación y el deseo. Crece a medida que la relación avanza, los mensajes son adictivos, la pareja vive pendiente del whatsapp del otro, como si no existiese otra cosa en el mundo. Se reproduce cuando la relación ya está consolidada, los mensajes mantienen la relación pero ampliamos el círculo de charla durante nuestro tiempo libre y los momentos del sofá o de la caña se tiñen de un toque de soledad cuando la pareja se dedica a charlar con otras personas. Y muere en la fase destructiva de los celos, el control, las malas interpretaciones dando como resultado que si queremos salvar la pareja se decide que las cosas importantes NO nos la diremos por whatsapp sino que nos llamaremos, o bien la poca solidez de la pareja hará que la ruptura de la pareja sea un hecho consolidado.

Hace 20 años se esperaba una llamada a casa. Hace 10 años se esperaba una llamada o SMS al móvil. Hace 5 años se esperaba un email o un mensaje en el chat de Hotmail. Hoy esperas un WhatsApp. Y ha de ser YA. WhatsApp impone una cultura de hiperconectividad. Tus contactos esperan que contestes a sus mensajes de inmediato. No importa si estás en el baño, haciendo deporte o en un funeral. No importa ni siquiera si tu mensaje hizo ese “maldito” doble ‘check’. La contestación ha de ser instantánea. Y ahí es donde empieza parte del problema, no respetar los turnos ni ser dueño de tu tiempo implica dependencia de una situación nociva y adictiva. Otra parte del problema es la entonación que le damos a unas palabras escritas y que no oímos del interlocutor, las leemos nosotros y sólo nosotros las envenenamos o ensalzamos… yo también te quiero….

Mi amor….¿con quién estabas chateando a las 4.00 de la mañana…? Otra particularidad del whastapp es que te convierte en un desconfiado, aunque no lo seas, quizás entró a mirar algo cuando fue al baño y mientras estaba terminando echó un ojo en alguna conversación de grupo…y de paso te controló a ti.



Si quieres sobrevivir a ésta aplicación y que tu pareja salga fortalecida necesitas unos consejos prácticos:

1- No dejar ver la hora de tu última conexión. Ya todos los teléfonos tienen la opción de desactivar la última conexión. Te ayudará a ti y al resto.

2- Que tengas los dos tics no implica que tu mensaje haya sido leído.

3- No mandes preguntas demasiado importantes o urgentes, llama.

4- Úsalo para recordar a tu pareja que estás pensado en él/ella, ser cariñosos os fortalecerá.

5- Deja el móvil cuando estés con tu pareja. Seguro que agradecerá que el tiempo que estén juntos, aunque sea viendo una película, estés de verdad ahí, presente y no ausente.

6- Si malinterpretas, LLAMA. Las “broncas” por whatsapp se enconan, no dejes que aumente el calor de la disputa, cuando quizás ha sido una entonación que le has dado tú. ACLARA LLAMANDO.

7- NO LEAS SU WHATSAPP. Hasta la conversación más inocente puede ser malinterpretada. Si tu pareja leyese las tuyas quizás se escandalizaría más. Ojos que no ven…corazón que no siente. Si desconfías porque tiene conductas extrañas y sospechosas este consejo puedes obviarlo. No pierdas el tiempo con quien lo pierde con otr@s.




El problema no está en la aplicación, está en cómo se usa.. “WhatsApp es una herramienta, nada más que eso. No se puede culpar a WhatsApp de una crisis en tu relación, la aplicación puede hacer que vuestros problemas salgan a la luz y más asiduamente. Si las cosas van mal, la responsabilidad es de la pareja, de nadie más. “WhatsApp no rompe ninguna pareja, es la propia pareja la que permite que se rompa. Si aparecen los problemas hay que buscar soluciones para poder salir fortalecidos. WhatsApp puede abrir muchas puertas a una pareja. Se tiene que usar para construir, mimar, atender, fortalecer y demostrar a la pareja cuánto se quiere, cuánto se desea (los preliminares pueden empezar ahí…), cómo se echa de menos y cómo se preocupan por su día a día, estando presente en breves momentos con un simple emoticono de un beso.



No permitas que WhatsApp arruine tu relación, sé listo y sácale provecho.



Yo también te quiero…;-))




*Ana Ortiz. Psicóloga. Terapeuta Sexual y de Pareja. Teléfono de contacto 675819019.

Publicado en Diario de Avisos el 31 de Mayo de 2014

lunes, 17 de febrero de 2014

CELOS ACTUALIZADOS

Fantástico artículo de EL MUNDO publicado hace tres días.....lean y piensen....
Las muestras de amor se multiplican cada 14 de febrero, pero no todo lo que reluce es tan puro y sano como el icono de esta festividad. En nuestra sociedad, todavía se ven conductas de control y posesión sobre la pareja y, algunas de ellas parecen potenciarse entre los jóvenes y adolescentes debido al control total que las nuevas tecnologías permiten.
Mediante el famoso doble check, la última conexión y la propia ubicación que contienen los nuevos teléfonos, denominadosSmartphones, muchas personas controlan todo (o casi) de su pareja y de su actividad on line. Al contrario de lo que pueda parecer, las redes sociales no son las inductoras de los celos sino que, según los expertos, son las que avisan de que estas conductas existen, les dan visibilidad y ahora son, quizás, más fáciles de detectar.
Antes se registraba el bolso de la mujer o la cartera del hombre, y ahora se espía el móvil o el perfil de Facebook. Pero, la pregunta es:¿por qué existen estas conductas?, ¿por qué permanecen en el tiempo?, ¿quién es el culpable? Los expertos lo tienen claro: la clave está en el concepto de amor romántico que todavía impera en nuestros días. Creer en la media naranja como la persona que viene a completarnos y en los celos como la mayor prueba de amor, cuando no son más que signos de inseguridad, genera comportamientos que preocupan cada día más a los especialistas porque están aumentando las señales de violencia y posesión entre los jóvenes.
No son las culpables. Sólo nos avisan de que los celos y la posesión son signos evidentes en algunas parejas. "Las redes sociales y la tecnología en general son un mero reflejo de la sociedad", afirma a EL MUNDO la psicóloga Ana Yáñez Otero, directora del Instituto Clínico Extremeño de Sexología. Tal es su impacto que, según el último informe anual de La Sociedad de la Información en España de 2013, elaborado por la Fundación Telefónica, "las redes sociales forman parte de la vida del 64,1% de los usuarios de internet, y del 94,5% de los que tienen entre 16 y 24 años". El teléfono móvil es su aliado pues, según datos de una encuesta de Tuenti Movil, "el 84% de los jóvenes entre 16 y 35 años se conecta a través de él a internet".
Los datos de estudios recientes, que se pusieron sobre la mesa en el III Congreso de Sexología Médica celebrado el pasado mes de noviembre en Málaga, hacen especial hincapié en los comportamientos nocivos de los más jóvenes. Según señala Yáñez (una de las ponentes de este congreso), un informe elaborado por la Universidad Complutense de Madrid y el Ministerio de Sanidad en 2012 refleja que un 11% de los chicos universitarios señala haber ejercido un control sobre sus parejas, y de ellos, otro 11% lo ha hecho en más de una relación.
Por otra parte, ese mismo informe muestra que el 12% de las chicas universitarias se ha sentido condicionada, nunca obligada, a realizar ciertos tipos de conductas sexuales. Otro 10% ha reconocido que su pareja la aísla de sus amistades, un 8% ha sufrido un control absoluto (hasta el más mínimo detalle), un 6% ha recibido insultos y, por último, un 4% ha sido víctima de agresiones físicas.
Otro estudio realizado por el Instituto Nacional de Estadística respalda también esta alarma: De las 32.242 mujeres que denunciaron en 2011 sufrir malos tratos, 571 tenía menos de 18 años. Pero, ¿por qué está produciéndose estas conductas entre jóvenes y adolescentes?
Los expertos echan la culpa al concepto de amor romántico que todavía algunas personas tienen inculcado, y que se basa en unas ideas fundamentales: creer en un amor que debe ser exclusivo, posesivo y por supuesto eterno, donde la ruptura se contempla como el peor de los fracasos, sin tener en cuenta que realmente, como sostiene Yáñez, "el fracaso es mantener algo que está roto o no te hace feliz. Creer que los celos son la mayor muestra de amor, cuando no son más que pruebas de inseguridad. Por ejemplo, dar la contraseña de tu móvil como muestra de confianza. "¿Confianza? Realmente, quiere decir control", exclama esta psicóloga.
Creer en eso de el amor es sacrificio, siendo esos sacrificios caprichos de la otra persona a los que sucumbimos es insano. Tiene que haber, explica, un equilibrio entre dar y recibir, o bien un yo te puedo dar pero sin que me perjudique del todo, pues de lo contrario "se generaría una dependencia excesiva".

Tener pareja, una meta

Ese amor romántico también consiste en creer que la meta en la vida es tener pareja, y que todo el mundo debería tener una, sin contemplar que "es tan sólo una opción más", señala.
Por su parte, Ana Sierra, terapeuta especializada en parejas, explica que hay personas que confunden el amor romántico, con el romanticismo y son cosas totalmente diferentes. El primero se basa en un egoísmo infantil, donde tengo derecho a exigirte por el hecho de ser mi pareja, mientras que el romanticismo consiste en un egoísmo maduro: Tengo derecho a pedirte, no a exigirte. Eso, dice, es la gran diferencia: "En el romanticismo, las dos partes contribuyen a la felicidad de la pareja teniendo ambos su parcela de independencia, y no por ello, significa quererse menos". De modo que "si no hay libertad, ni respeto, ni independencia, no es amor sino posesión", añade Yáñez.
Pero, a pesar de todo, sí hay una clave para el cambio: la educación. La Organización Mundial de la Salud acredita que una buena educación sexual eliminaría cualquier resto de machismo. Por lo que ésta ha de ser fundamental, sostienen los especialistas.
Carlos de la Cruz, responsable de los programas de Educación Sexual del Ayuntamiento de Leganés, mantiene que el ideal de amor romántico tiene consecuencias muy negativas. "En educación sexual, no contamos el final de los cuentos de vivieron felices y comieron perdices sino lo que pasa después". Esto es, hablar de cómo del enamoramiento se pasa al amor, de convivir, de aceptar diferencias, de saber discrepar, de afrontar problemas. "Una pareja feliz no es aquella que los evita, sino la que se enfrenta a ellos", dice.
Es necesario imprimir también valores de igualdad y de diversidad, ya que "la educación sexual se dirige a todo el mundo. Su principal objetivo es aceptarse como persona, estar a gusto consigo mismo, con o sin pareja". En España, esta educación no está incluida de forma explícita en el currículum escolar, pero en los colegios se realizan intervenciones puntuales, siempre a merced de la voluntariedad del profesor o del propio centro. Esas intervenciones sirven para que tanto el profesorado como los padres la demanden cada vez más. Pero, a pesar de que queda mucho por andar, de la Cruz se muestra optimista: "Estamos por el buen camino, hay más gente queriendo hacer cosas".


Cómo vivir bien conectados

La clave para tener una vida social on line y saludable es comportarte en el mundo virtual como lo harías en el mundo real, es decir, no hacer en las redes sociales o en el móvil lo que no harías en un auditorio ante 300 personas, afirma Carme Sánchez, co-directora del Instituto de Sexología de Barcelona. ¿Se desnudaría en un auditorio? Pues entonces no cuelgue fotos de ese tipo en internet. En medio de un tren, ¿se pelearía a voces con su pareja? Pues no lo haga en ninguna plataforma virtual. Por otro lado, hay que tener en cuenta que los mensajes del móvil o en las redes sociales no tienen matiz, no se sabe con exactitud cuál es el tono con el que están escritos. Por eso, no hay que sustituir nunca el cara a cara por los mensajes. Las cosas importantes, siempre, hay que decirlas a la cara y en persona.Tampoco la red puede ser el sustituto de la comunicación ni del tacto o la mirada. Estas tecnologías son sólo un instrumento más. Un complemento. No deben usarse nunca como arma arrojadiza hacia la pareja.

lunes, 10 de febrero de 2014

ADICCIÓN AFECTIVA (I)

Aunque la psicología ha avanzado en el tema de las adicciones, a las sustancias, juego, trastornos de la alimentación... el tema de la ADICCIÓN AFECTIVA no ha sido igualmente tratado. Y sin embargo un gran porcentaje de pacientes psicológicos consultan por problemas derivados de una dependencia afectiva extrema que les impide establecer relaciones amorosas adecuadas. El exceso de afecto, las adicciones afectivas pueden resultar tan impactantes en nuestra vida como la falta de amor, el abandono. La adicción afectiva es otra mas de las adicciones que padecemos frecuentemente.

El apego es adicción

Depender de la persona que se ama es una manera de despilfarrar la propia vida donde son regalados irracionalmente nuestro amor propio, el respeto por nosotros mismos e incluso nuestra esencia.

Entregarse al otro es un acto de cariño desinteresado, pero si en esa entrega está presente el apego, no es mas que una manera de rendirse por el miedo a perder lo bueno que tiene la relación. Siempre necesitamos a quien amamos, pero si esa necesidad se convierte en algo inhumano, en algo enfermizo, nos hace esclavos de ella, nos convertimos en un apéndice de la persona amada, no en un verdadero compañero.

Cuantas veces nos hemos escuchado a nosotros mismos decir frases como: "Mi existencia no tiene sentido sin ti". " Vivo para el" "Ella lo es todo para mi" " Si me faltaras me moriría" "Que haría yo sin ti" "Te necesito"...... declaraciones de amor que han brotado de nuestro corazón palpitante por comunicar afecto. Realmente no son muestras de amor verdadero. El amor no debe estar contaminado de adicción.

En muchos casos las personas son incapaces de poner fin a una relación perjudicial. En otros el freno es la sensación de perdida o de abandono. No se resignan a la ruptura, permanecen inexplicablemente en una relación absurda. Muchas otras personas se aferran a que aun le aman. Y mi consejo es que una persona no debe esperar a desenamorarse para terminar la relación. Las personas adictas necesitan aprender autocontrol para que aun necesitando la droga, sean capaces de luchar con la urgencia. Lo mismo ocurre tanto con la adicción afectiva, la comida, el sexo o las sustancias. Hay que alejarse de ese placer momentáneo para disfrutar a medio plazo de una satisfacción mayor, liberarse de esa esclavitud. Cuando uno comienza a independizarse, descubre que lo que lo que sentías por el no era amor, sino una forma de adicción psicológica. Hay que liberarse de el o de ella sintiendo que lo quiere, pero que no le conviene.

Algunas personas sufren la necesidad de tener la seguridad de tener a alguien, así fuera una compañía espantosa.





El deseo no es apego
Querer algo con todas las fuerzas no es malo, convertirlo en imprescindible, sí lo es. Tener deseo no es estar apegado. Pero cuando no puedes dejar de tener lo que deseas, el sexo, el amor de tu pareja, la adulación o admiración de la misma, entonces no lo tienes bajo control, es adicción.

Una persona apegada nunca estará preparada para la perdida, no entiende la vida sin su fuente de seguridad o placer. Si hay síndrome de abstinencia, hay apego.

Y detrás de todo apego está el miedo. Y el miedo esta originado por algo mas que aun está detrás. Si tienes miedo a deprimirte cuando te quedas solo, estarás apegado a quien te haga compañía.



Ser desapegado, no es ser indiferente

El Desapego no es amor, sino una manera sana de relacionarse con independencia, no posesividad y sin adicción. La persona no apegada es capaz de controlar sus temores al abandono, no considera que deba destruir la propia identidad en nombre del amor, pero tampoco promociona el egoísmo o la frialdad. Desapegarse no es salir corriendo a buscar un sustituto afectivo, volverse un ser carente de toda ética. Una relación libre da paso a la ternura, deshaciéndose de la posesividad, de los celos y de cualquier emoción egoísta. No podemos vivir sin afecto, pero sí podemos amar sin esclavizarnos. Una cosa es defender el lazo afectivo y otra ahorcarse con el. El Desapego es la forma de amar sin miedo, sin miedo a estar solos, a que nos abandonen, a que nos engañen, a no poder tirar solos.....



A que puede uno estar apegado en su relación de pareja

El placer y el sentido de comodidad se mezclan para crear una súper droga de alta adicción que puede aparecer como bienestar, tranquilidad, diversión, engrandecimiento del ego a través de la pareja, confianza, compañía, soporte, apoyo emocional o simplemente presencia física.

1. Apego a la seguridad/protección. "No soy capaz de hacerme cargo de mi mismo", estas personas necesitan alguien que se haga responsable de ellas. De ellas obtienen seguridad para enfrentar una realidad percibida como amenazante. Este es el apego mas resistente, se experimenta como cuestión de vida o muerte. Aquí se busca la supervivencia en estado puro, ni siquiera se busca el amor, ternura o sexo. Se busca la calma, se busca estar a salvo. Este tipo de apego tiene su origen en la sobreprotección de los padres en la niñez.

2. Apego a la estabilidad. Este es el miedo al abandono. Prefieren mal matrimonio que una buena separación. Su único objetivo es mantener la unión afectiva a cualquier costo. Buscan confiar en que el otro no los abandonará y están dispuestos a pasar por alto temas como la infidelidad o el mal trato.

3. Apego a los mimos y arrumacos, a las manifestaciones de afecto. Este es el terreno de los dependientes con baja autoestima. El objetivo es sentirse amado. Prefiero una separación con amor, a un matrimonio sin afecto. A todos nos gusta recibir amor, lo necesitamos, pero es distinto quedarse colgado a las manifestaciones de afecto, estar siempre pendiente de cuanto cariño nos prodigan para verificar si somos dignos de ser amados. Esto ocurre cuando alguien no se quiere a si mismo. El miedo a no ser amado se transforma en necesidad de ser amado. También entre las personas con baja autoestima, necesitan sentirse deseadas sexualmente por lo que enfatizan el cuidado personal o la estética. Para ellos funciona: Si soy deseable, soy querible.

4. Apego a las manifestaciones de admiración. Cuando estas personas no se sienten valiosas, si alguien que les parece poderoso o seductor les demuestra admiración, el apego no tarda en llegar. Concretamente, una de las mayores causas de infidelidad es la búsqueda de admiración. Es muy habitual las parejas formadas por el, narcisista y maltratador que primero adula y aprecia las cualidades de su mujer atándola a si, para luego despreciarla y dañarla con agresiones físicas o verbales. Ella dice que sabe que es una pareja ideal pero que tiene brotes de mal humor. El proceso continua cuando el se arrepiente, vuelve a admirarla y a adular su ego para continuar la rueda de maltrato y desprecio.

5. Apego al bienestar: sexo, tranquilidad o compañerismo. Este apego no es reconocido por la sociedad y por las personas como una adicción. Esta forma de dependencia es vista como normal por la cultura e incluso por la psicología. La utilización frecuente de estos estimulantes que nos aportan paz y camaradería diaria los convierte en potencialmente tóxicos. Hay cuatro formas de bienestar que pueden generar apego:

· Apego sexual. Encantador y fascinante para unos, angustiante, preocupante y desgarrador para otros.

· Apego a los mimos. El apego a los mimos, puede estar libre de todo apego sexual. La hipersensibilidad a los arrumacos pone en marcha una catarata de reacciones placenteras químicas en todo nuestro cuerpo que es difícil no quedar atrapados por los besos, los abrazos, la sonrisa y otras manifestaciones de afecto.

· Apego al compañerismo. Son personas sumamente apegadas cuyo principal enganche es la coincidencia de gustos e inclinaciones. La buena compañía los mantiene íntimamente unidos. No es fácil ser compañero, confidente y cómplice de la pareja pero si esto ocurre, la unión adquiere una solidez notable. Cuando una pareja apegada por la camaradería intenta separarse, el intento no suele prosperar porque hallar un sustituto afín es muy difícil.

· Apego a la convivencia tranquila y en paz, es de los mas apetecidos, sobre todo después de los cuarenta años. Hay una época en la vida en que estamos dispuestos a cambiar pasión por tranquilidad. Aunque si obtener la apreciada tranquilidad implica renunciar a los demás placeres y alegrías que el AMOR SANO me puede ofrecer, pensaría seriamente en revisar mi concepto de paz.



lunes, 6 de enero de 2014

¿Cómo se hace frente a los celos?






Recuerde la experiencia o experiencias de celos más extremas por las que haya pasado. ¿En qué medida utilizó cada una de las estrategias que se mencionan a continuación? ¿Nunca, sólo una o dos veces, muy pocas veces, de vez en cuando, a menudo, habitualmente o siempre? 


• ¿Habló con su compañero de la situación y de su respuesta a la misma en una forma racional?


• ¿Apeló al sarcasmo?


• ¿Aceptó la situación porque sentía que no podía hacer nada al respecto?


• ¿Evitó el tema y trató de no pensar en él?


• ¿Se entregó a un “silencio sepulcral” para dar a entender claramente que tenía conciencia del problema pero se negaba a hablar de él?


• ¿Lo negó? Es decir, ¿sabía que su compañero estaba involucrado con alguna otra persona pero prefirió no darse por enterado?


• ¿Lloró delante de su compañero para poner de manifiesto su obvio sufrimiento, o prefirió hacerlo en soledad?


• ¿Apeló a la agresión verbal, gritándole a su compañero o insultándolo?


• ¿Tomó represalias tratando de despertar los celos de su compañero, dedicándose a flirtear, a tener un amorío o hablándole de otros amantes?


• ¿Atacó físicamente a su compañero? ¿Le dio puñetazos, lo arañó o le arrojó platos?


• ¿Dejó a su compañero, temporalmente o para siempre?


• ¿Sufrió en silencio y a escondidas, para que ni su compañero ni nadie se enteraran de su sufrimiento?


• ¿Sufrió en silencio pero visiblemente (poniendo cara triste y suspirando) cada vez que estaba en presencia de su compañero?


• ¿Cuando pensó en la situación trató de encontrarle el lado divertido?


• ¿Hizo un chiste sobre la situación dirigido a su compañero o a otras personas?


• ¿Reflexionó acerca del papel que jugó usted en la situación y evaluó racionalmente cómo se sentía o qué temía perder?


Incluí la pregunta “¿Cómo hace frente a los celos?” en dos estudios diferentes. En uno de ellos, 285 hombres y 283 mujeres recibieron una lista de siete estrategias y se les preguntó cuál de esas estrategias era más probable que usaran cuando se sentían celosos. La respuesta elegida con más frecuencia fue: “Hablo de ello con mi compañero.” La menos elegida fue: “Respondo con violencia.” Éstos son los porcentajes de las respuestas, en orden decreciente:


• Hablo de ello con mi compañero (34 por ciento).


• Le hago saber a mi compañero que me siento herido (25 por ciento).


• Trato de ignorar el tema (22 por ciento).


• Grito (7 por ciento).


• Me escapo (5 por ciento).


• Respondo de alguna otra forma (5 por ciento).


• Respondo con violencia (1 por ciento).


El problema con estos porcentajes es que nos revelan solamente la estrategia primaria a la que apela la persona, cuando lo cierto es que en muchos casos se apela a diferentes estrategias en momentos diferentes e incluso simultáneamente.


En el segundo estudio, se preguntó a 103 hombres y mujeres si emplearon o no cada una de una lista de dieciséis estrategias que se les hizo conocer previamente. Una vez más, la “discusión racional” fue una de las dos estrategias más frecuentes, en tanto que la segunda fue “Reflexiono acerca del papel que jugué en la situación y evalúo racionalmente cómo me siento o qué temo perder”. En este grupo, la “violencia física” también fue la estrategia mencionada con menor frecuencia. Éstos son los porcentajes de las personas que respondieron “sí” cuando se les preguntó si apelaban a una estrategia determinada para hacer frente a los celos extremos:


• Reflexiono acerca del papel que jugué en la situación y evalúo racionalmente cómo me sentía o qué temía perder (80 por ciento).


• Apelo a la discusión racional (79 por ciento).


• Recurro a ataques verbales (69 por ciento).


• Empleo el sarcasmo (56 por ciento).


• Acepto la situación (55 por ciento).


• Lloro (44 por ciento).


• Me mantengo en un silencio sepulcral (42 por ciento).


• Sufro en silencio pero visiblemente (36 por ciento).


• Trato de encontrar el lado divertido de la situación (36 por ciento).


• Evito el tema (33 por ciento).


• Tomo represalias, despertando los celos de mi compañero (33 por ciento).


• Abandono a mi compañero (29 por ciento).


• Sufro en silencio y a escondidas (27 por ciento).


• Hago un chiste al respecto (26 por ciento).


• Apelo a la negación (18 por ciento).


• Recurro a la violencia física (7 por ciento).


En dos estudios diferentes, con dos grupos de personas diferentes y preguntas diferentes, la estrategia más frecuentemente mencionada para hacer frente a los celos fue la discusión racional, y la menos frecuente la violencia.


¿Significa esto que realmente la gente es más propensa a hablar de los celos en forma racional, o a reflexionar acerca del papel que jugó en la situación? No necesariamente. Lo más probable es que hayan respondido de acuerdo a lo que saben que es la forma más aceptable de conducirse con respecto a los celos, con independencia de que realmente actúen así o no.


Si yo le pidiera a usted que recordara los celos más intensos que experimentó en su vida, y después le preguntará cómo le habría gustado responder a la situación que desencadenó esos celos, lo más probable es que me dijera que habría tenido una discusión racional y serena con su compañero o que habría reflexionado en la situación y en el papel que usted jugó en ella. También es bastante probable que usted haya actuado de una manera algo diferente, lo que explica en parte que siga recordando el episodio como la experiencia más extrema de celos que vivió.


El hecho es que hablar con su compañero y reflexionar acerca del papel que usted jugó son sin duda las mejores estrategias para hacer frente a los celos, porque son las que cuentan con las mayores probabilidades de producir resultados positivos. La cuestión es cómo hacerlo.


Puesto que es difícil pensar claramente y comparar opciones cuando uno está inmerso en una crisis afectiva, lo mejor es apartarse temporalmente de la persona y la situación que desencadenaron los celos. De ser posible, márchese de la ciudad. Es importante actuar con independencia y pensar, con o sin la ayuda de un amigo o un profesional.





Una vez solo, es conveniente considerar algunos interrogantes. Si bien se trata de preguntas que ya fueron mencionadas en esta sección y en diferentes partes de esta guía, vale la pena repetirlas:



• Primero, ¿qué es exactamente lo que lo está poniendo celoso? ¿El hecho de que él está saliendo sin usted? ¿Qué ella parece pasarla mejor con él que con usted? ¿Que él tuvo un amorío?

• Segundo, ¿qué es lo que ha anidado en el corazón de sus celos? ¿Envidia de su rival? ¿Temor a una pérdida? ¿Temor al abandono? ¿Humillación? ¿Una amenaza a la relación? ¿Una amenaza a su ego?

• Tercero, ¿por qué está experimentando ese componente específico de los celos con tanta intensidad? ¿Se relaciona con una antigua experiencia que pudo haber vivido en su infancia? ¿Qué relación tiene esa antigua experiencia con lo que está experimentan do ahora? La amenaza actual, ¿podría estar relacionada con lo que le resultó más gratificante del amor de su compañero al comienzo de la relación?


Una vez que haya identificado su papel en el problema de celos, considere cuáles son las opciones con que cuenta para responder al mismo. Considere también cómo podría responder su compañero a cada una de esas opciones, y qué es lo que usted quiere que suceda. Si lo que más quiere es que vuelvan a estar estrechamente unidos, atacar a su compañero no es la mejor estrategia. Es probable que si expresa su amor y su dolor los resultados sean mucho más positivos.


La mejor forma de lograr ese objetivo es una discusión abierta y respetuosa que les dé a usted y a su compañero la oportunidad de describir sus sentimientos y explicar todo aquello que sea necesario explicar sin atacarse. Una forma de hacerlo es que cada uno dedique exactamente cinco minutos a exponer un tema (¡nada más que uno!) mientras el otro escucha y trata de entender. El que escucha sólo puede intervenir para pedir una aclaración, y al cabo de los cinco minutos debe repetir lo principal de la argumentación. Su resumen deberá contar con la aprobación del que habló.


En todas las conversaciones podrán evitar la aparición de sentimientos hirientes y contraataques si usted y su compañero siguen cuidadosamente los siguientes tres pasos:


1. Describa lo que piensa que el otro está sintiendo. (“Creo que cuando estoy contigo en una fiesta te sientes incómodo.”)


2. Describa lo que usted está sintiendo. (“Me siento excluido cuando tienes largas conversaciones con otras personas, sobre todo cuando estás hablando con una persona atractiva del sexo opuesto.”)


3. Exprese claramente qué es lo que quiere. (“Me gusta ría mucho que me incluyeras en algunas conversaciones.”)


Cuando la situación es demasiado explosiva para cualquier tipo de conversación, piense en la posibilidad de que cada uno escriba lo que quiere decir al otro, bajo la forma de una carta de amor.


Si se siente sobrepasado por los celos y piensa que puede llegar a hacer alguna “locura”, recuerde la importante distinción entre lo que siente y lo que hace. Aun en caso de que sienta que está loco, no tiene por qué actuar como un loco; aun en caso de que sienta que ha perdido el control, no tiene por qué actuar de ese modo. De hecho, los terapeutas conductistas piensan que es posible modificar nuestros sentimientos cambiando los pensamientos o las acciones asociadas con ellos.


No siempre nos damos cuenta, o estamos dispuestos a admitir, que tenemos una amplia variedad de opciones para responder cuando estamos en una situación de celos. Podemos mostrarle a nuestro compañero cuán importante es la relación para nosotros; podemos apartarnos de la situación o de la relación: podemos ignorar lo que está sucediendo; podemos mostrarle a nuestro compañero cuánto estamos sufriendo; podemos tomarlo a risa, podemos hacer un escándalo; o podemos hablar con nuestro compañero de nuestros sentimientos y deseos.