domingo, 16 de octubre de 2016

Ella, a veces, dice si


Aquí os dejo el articulo de ayer publicado en el periódico El Día ... 

Dale al link y podrás leerlo completo 

http://eldia.es/2016-10-15/criterios/criterios16.htm

viernes, 14 de octubre de 2016

(No) Te quiero como eres.



Del “me encanta como eres”, al “deberías de cambiar eso” pasan apenas unos meses en la vida de la pareja. Al principio es fácil, la droga del amor hace que idealicemos a la pareja y la veamos como algo realmente perfecta, lo que dice, cómo lo dice, cómo se mueve, sus gestos, sus gustos… ¡Sí, hasta un suspiro sale al recordarlo!
Pero, de repente, llega un día en que algo pasa, una aspereza, una mala palabra,… y es cuando, sin darnos cuenta, entra de golpe una dosis de realidad en la nueva pareja comenzando así el juego del desmonte y remonte para saber si esa persona es realmente la que elegiremos para compartir el resto de nuestra vida.
Es socialmente aceptado, y hasta como si de una bandera o ideología política se tratase, el hecho o la frase de que quien te quiera deberá de quererte tal y como eres, te aceptará y no intentará cambiar nada de ti. ¡Pero es, socialmente, tan falso!
Casi todas las parejas cuando empiezan intentan enseñar sus mejores actitudes y aptitudes, se muestran como un pavo real cuando abre su cola, queriendo encandilar, sorprender y dejar absolutamente enamorado a su compañero de juego y, para ello, harán de todo. Pero, entonces,  ¿qué pasará después?
Hay estudios que demuestran que cuanto más mejorada sea la visión que se tiene de la pareja existen más posibilidades de que ésta perdure, quizás ese feedback constante hace que la autoestima del ser amado mejore gracias a su enamorado. Pero, ¿y si las palabras que se reciben  no son justamente de aumento de autoestima?, ¿y si más bien son de cómo deberían de ser, cómo deberían comportarse y hasta lo que deberían pensar en determinadas circunstancias? Quizás tampoco sean malas palabras, podrían ser mensajes velados bajo diferentes actitudes o situaciones que hacen que se sientan extraños, fuera de lugar o, incluso, presionados.
También existen parejas en las que uno de ellos observa cosas que no le gustan pero decide que ya las irá cambiando, que con el tiempo él o ella harán que esa persona “sea mejor” con un ligero cambio, ya sea físico o de personalidad.
Seguro que existen muchos más casos y ejemplos para traer hoy aquí, las preguntas quedan abiertas porque cada situación es diferente porque cada pareja así lo es. Lo único que de forma genérica deberíamos saber es que todos estamos en constante cambio, nunca somos los que éramos hace cinco años y no seremos los mismos dentro de dos. La vida, a través de la adaptación a las circunstancias y  las experiencias, hace que se produzca este cambio, todo se pule y se moldea. Ahora bien, es también cierto que, una cosa es cambiar hacia mejor, creciendo como persona, sintiendo el cambio como parte de tu propia evolución,… y otra cosa es que la pareja proyecte en el otro sus necesidades e inseguridades para hacer de su pareja “el contenedor de sus frustraciones”. Es en estos casos cuando tendría que salir una señal de alarma en cualquier ser humano para poder parar ese intento de (no) querer. Tal como propone Bucay la pareja debería de quererse así:
"Quiero que me oigas, sin juzgarme.
Quiero que opines, sin aconsejarme.
Quiero que confíes en mí, sin exigirme.
Quiero que me ayudes, sin intentar decidir por mí.
Quiero que me cuides, sin anularme.
Quiero que me mires, sin proyectar tus cosas en mí…
Quiero que me abraces, sin asfixiarme.
Quiero que me animes, sin empujarme.
Quiero que me sostengas, sin hacerte cargo de mí.
Quiero que me protejas, sin mentiras
Quiero que te acerques, sin invadirme…
Quiero que conozcas las cosas mías que más te disgusten,
que las aceptes, y que no pretendas cambiarlas.

Quiero que sepas que hoy, por lo menos hoy, tú puedes contar conmigo…

Sin condiciones





Sabias palabras que llenan el corazón cuando las leemos. De alguna manera el ser humano idealiza esa forma del querer, le gustaría poder amar así y ser amado de la misma manera. Cada frase transporta a situaciones vividas en primera persona, pero no nos hace ver cuándo uno no lo ha hecho. Es fácil decir cómo te deben amar, pero no lo es cuando debemos aprender a amar a nuestro conyugue. Hay días buenos que se consigue. Hay días malos que no. Además, siempre existe el resentimiento, y los hechos encadenados donde no se dio esa maravillosa forma de amar hacen que la pareja esté en actitud defensiva o precavida intentando no ser herida por la persona en la que ha depositado todo su amor y confianza.

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¿Cómo conseguirlo?

Será vital intentar conseguirlo cuando nos sintamos bien con nosotros mismos, ¿cómo vamos a aceptar y querer al otro si no nos aceptamos y nos queremos a nosotros mismos? El principal camino del amor empieza en nosotros, estando en paz y satisfechos, desde ahí brota esa emoción tan compleja y maravillosa como lo es el amor.  Con esa actitud y desde la serenidad podremos amar y aceptar, desde la empatía y la paciencia se conecta mejor con tu pareja, se comprende y se entiende. Juntos hacia una evolución, juntos andando por la vida, con los baches y las trampas que se encuentran, pero ambos en el mismo camino, a veces tirando uno, otras el otro, para llegar, o intentar llegar a la misma meta, LA FELICIDAD.

¿Os apetece intentarlo?



*Ana Ortiz. Psicóloga. Terapeuta Sexual y de Pareja. Teléfono de contacto 675819019. http://anaortizpsicologa.blogspot.com.es/

domingo, 31 de enero de 2016

Un toque de infidelidad


Alrededor del 50% de las parejas son infieles (ambos por igual).  La infidelidad puede ocurrir  en algún momento de su vida  o quizás durante un largo periodo de la misma. Hay casos en los que uno de ellos sigue con su pareja y vive esa parte oculta con total dedicación, sabiendo poner cada cosa, en el lugar que a ellos les conviene, luchando por mantener la familia unida y construyendo cada día  la farsa de su matrimonio. Otras, tienen relaciones abiertas y saben implícitamente que cada uno tiene su tiempo de “ocio” del que no se hablará pero que hará que sigan juntos con un proyecto común, como si de una empresa se tratase. Luego están las que a través de una infidelidad han conocido a su nueva pareja o su gran amor y por último, las que un ligero toque de infidelidad, hace que, de alguna manera, cambien las cosas. A esas, es a las que hoy me dedicaré.
¿Caca de pollo o ensalada de pollo?
En la vida, aunque no lo creamos,  podemos elegir qué tipo de relación tener. Una relación que sea caca de pollo, o por el contrario, ensalada de pollo. El problema aparece cuando la que era ensalada de pollo se convierte en caca de pollo. ¿Seguirá siendo caca de pollo para los restos, o podremos reconvertirla?
Cuando el amor comenzó, todo era maravilloso, grandes pasiones dentro y fuera de la intimidad, deseando vivir juntos y compartir esos amaneceres. Imaginando como sería la rutina, esa maravillosa rutina, uno preparando el café y el otro poniéndote la tostada en la boca. Pasó el tiempo, la pasión fue muriendo, las cotidianeidades naturales mataron todo deseo o ganas desenfrenadas del otro. Los problemas laborales, económicos o familiares hicieron que donde hubo escucha y candidez, quede frialdad y ausencias. Los silencios del salón donde sólo se oye la tele se suman día a día. Os miráis, quizás uno se dio cuenta, quizás los dos, pero pensáis que es lo que toca y que la otra persona envejecerá contigo. Os acomodasteisen no sentir y en estar.
Un día te das cuenta que empiezas a dejar de creer en el amor duraderoves nuevas parejas creándose a tu alrededor y te da ¡una pereza!, lo miras y dices, ¿para qué?....volver a empezar, SOCORRO. Empieza a apetecerte estar o hacer cosas más en solitario, alguna juerga con amigos, salir, correr, sientes que necesitas algo, pero no sabes qué.
De repenteno sabes cómo, se cruza alguien y sientes que la sangre vuelve a moverse por tu cuerpo, no recuerdas cómo fue, pero te ves buscando a esa persona, ya sea por las redes sociales, por la calle, o donde te la suelas encontrar. Te das cuenta, pasados unos días que la ilusión vuelve a inundar tu cabeza, haciéndote sentir que vuelves a vivir. Espontáneamente empiezas a arreglarte más, a ponerte en forma, a cuidar como sales a la calle en cada momento, nunca se sabe si el destino hace que os encontréis, vives sintiendo que te observa por algún agujero. Si intercambias teléfonos, el whatsapps será vuestro aliado, cambio de fotos, control de últimaconexión, ver los estados, os irá haciendo crear una historia alrededor de esa persona. Te sorprendes  teniendo sueños eróticos mientras estás haciendo una tarea rutinaria…..y ahí dices, Dios, ¿qué me está pasandoAterrizas cuando esa persona con la que convives  te interrumpe con alguna llamada para preguntar algo rutinario, qué cenamos, quién recoge a los niños o alguna comunicación de un  dato de salud familiar. Entonces, es cuando eres consciente de que ¡TIENES PAREJA! 
“Hay que ser infiel, pero nunca desleal” 
(Gabriel García Márquez)
Infidelidad, deslealtad, pero ¿a quién? ¿A mi o a mi pareja. Es justo en ese momento que nos planteamos la infidelidad cuando recordamos todo lo que nos separa de nuestra pareja, de las veces que le hemos dicho que no nos sentimos amados, que no haga eso que no te gusta nada, que no te sientes importante….¿buscamos una excusa para calmar nuestra culpa por sentirnos así, o realmente estamos quemados? Nunca imaginamos que eso podría ocurrir, jo¡pero que bien sienta!. Nos enganchamos a esa sensación de volver a vibrar, de tener ilusiones, deaprovechar la vida, ¡qué pasaría si hiciéramos una locura!, al fin y al cabo, si no se enterase…..
A partir de ahí pueden pasar dos cosas, que al ver el peligro de que vuestra relación se rompa, se tomen cartas en el asunto tomando consciencia real de las necesidadesque tiene la relación, que éstas se expongan y se intenten nutrir con vuestra parejaO que se avance en esa peligrosa espiral dejándote llevar por tus instintos, porque tienes derecho a sentir lo que sientes, no sabes dónde te va a llevar, o si… pero sientes que quieres salir de esa oscuridad que lleva llenado tu hogar mucho tiempo. 
¿Te has planteado alguna vez que pasado un tiempo,quizás, con la nueva pareja, estarás probablemente en la misma situación o peor?
La decisión es tuya y sólo tuya, dependerá de cómo estés en tu relación, de la edad que tengas, y de tus experiencias pasadas. La asunción de riesgos, relación coste beneficio también es tuya. Debes saber qué vas a perder y qué vas a ganar. Debes valorar. ¿Es recuperable tu pareja? ¿Si tu pareja estuviera en la misma situación, qué te gustaría que hiciese? Ahhhh, es verdad, que no te imaginabas que tu pareja fuese deseable para otra persona.
No te voy a decir que debes hacer, sólo voy a hacerte pensar. La sensación de volver a vivir es tuya, no te la da el que  otra persona se fije en ti, el que te vuelvas a sentir de esa manera significa que fuiste tú quien se olvidó de misma/o en algún momento, dejaste de tener ilusiones, te resignaste y pusiste las cosas a un lado, te acomodaste a una vida más lenta, llegaron los problemas y no se enfrentaron, se dejaron pasar. El ponerle gasolina al motor de tu vida es cosa tuya. Si tú empiezastu pareja te seguirá y podéis volver a andar juntos. Pero tienes que empezar. Que dudes de ser infiel te enseña qué es lo que te falta en la vida que estás llevando. Motivación. Ganas. Ilusión.Sólo de  depende llenarla. Solo de ti.
Y entonces te pregunto, ¿qué quieres para tu vida? ¿Ensalada de pollo o caca de pollo…..?

*Ana Ortiz. Psicóloga. Terapeuta Sexual y de Pareja. Teléfono de contacto 675819019http://anaortizpsicologa.blogspot.com.es/


domingo, 15 de noviembre de 2015

DESGASTE Y REEQUILIBRIO EN LA PAREJA



 Desgaste en la pareja, ¿cuántas veces lo habremos oído?  En la calle, en los libros, en miles de artículos que circulan por internet, pero claro, es fácil. La rutina, el tiempo, la casa, los niños, el trabajo, el paro, pero…. ¿Si sabemos tanto?... ¿cómo llegamos  a ese punto?
No sabes cómo, un día te das cuenta de que empiezan a molestarte sus gestos y costumbres a las que antes no le dabas importancia  ahora te pueden desagradar bastante.
De repente te ves cerrando una conversación con “pues vale”, “lo que tú digas”, “claro es que tú lo sabes todo”, te convences de que lo que quieres es no discutir por chorradas, de que lo único que quieres es que el tiempo entre vosotros  sea de buena calidad pero, con esa frase, ya se rompió todo intento de cordialidad.  Si nos paramos a pensar cuánto hace que no nos damos un beso, uno de esos de los buenos, con pasión, tu ojo derecho mira hacia arriba a la derecha mientras se medio cierra , síntoma de que estás buscando en tus recuerdos… mal asunto ¿no?  y ya lo último es cuando piensas que llevas varias semanas sin hacer el amor y que seguro esta noche cuando te acuestes lo harás, pasa la noche y dices eso de “mañana sin falta”.



No te asustes, nos pasa a todos y eso no significa que nos vayamos a separar o que estemos en fase irrecuperable, al menos no aún. Tendríamos que estar en esa situación durante muchos años, perder nuestras ilusiones o proyectos comunes llenando nuestra vida fuera, convirtiéndonos en extraños,  creando muchas carencias y aun así, no significa que nos separemos, al menos, no todos. Tendrían que darse algunas circunstancias como la aparición de otras personas que complementen algunas de esas lagunas  mantenidas entre los dos. Pero, eso no toca hoy.
Los altibajos en la pareja forman parte de la relación en su visión evolutiva. Hay momentos para amarse mucho y otros para luchar mucho, siendo en éstos donde la relación queda olvidada pero no por no tener importancia, sino porque, a veces, hay que dársela a otras cosas. Los momentos íntimos empiezan a perder calidad por la falta de energías físicas y mentales, lo que hará que se deje para mañana esa charla, esa caricia o ese abrazo, desnutriendo día a día esa pareja maravillosa que fuisteis un día.


Lo importante en este punto es darse cuenta y tomar cartas en el asunto. Da igual quien lo haga, quizás seas hoy tú o quizás sea tu pareja mañana, pero hay que hacerlo. Basta con una muestra de afecto, vuestra pareja os mirará sorprendida, vuelve a hacerlo y se dejará llevar.
No debemos olvidar que las crisis nos ayudan a renovarnos, a generar nuestros propios recursos, nos ayudan a afrontar nuestra  vida en pareja, si queremos, cada día,  de una forma más positiva y feliz.
No existe una fórmula general e infalible para todos, pero vuestra pareja en particular, sí la tiene. La  pareja sabe cómo amarse. Ya lo hicieron, y muy bien. Para ello lo primero de todo es hablar, lo segundo hablar y lo tercero, hablar. Comunicar desde el darse cuenta que la/o echamos de menos, recordando cosas buenas, tomar consciencia desde el cariño de que nos estamos alejando y que no podemos caer en eso. Jugar a aportar ideas realizables que al otro  le sirvan de guía. Ir viendo juntos qué cosas funcionan o han funcionado con anterioridad. Busquemos esos recuerdos, activemos la memoria y volvamos a los primeros momentos de la relación, algún detalle, una canción, una película o un lugar especial podría ser suficiente para despertar.

Tras esto queda la parte “sorprende”, a todos nos gustan los detalles y ver que nuestra pareja se involucra y tiene ganas, nos dará energía para hacerlo nosotros. Puedes traer una flor, comprarle su vino preferido para una velada especial, organizar una salida los dos solos, una velada romántica, un spa, un poema, una comida de las que le gusta, ¡pueden ser tantas cosas!

Vuelve a “hacerte deseable”. ¿Recuerdas los inicios con tu pareja?, la parte física era muy importante, ¡esa atracción! El qué te ponías, la ropa interior bien elegida, ellas, impecablemente depiladas, ahora muchos de ellos también, … ¡estábamos atentos a tantos detalles! Pasado el tiempo… ¿a quién tenemos delante del espejo?  Vuelve a recuperarte, no tendrás veinte años otra vez pero tu autoestima subirá, tu cuerpo te lo agradecerá y tu mente también. Una dieta saludable, deporte y, sobre todo, ¡siéntete sexy! Incluso en el sofá a las diez de la noche viendo la tele, sí, el cómo estás en casa vestida/o es muy importante, cosas viejas o desteñidas, a la basura o para trapos. En tu cuerpo ponte cosas que te hagan sentir bien, y no ese chándal amarillo que no te quitas nunca de encima cuando estás en casa.

Pero, sobre todo, un poco de piropos. Mantener el ego un poco en alto en tu pareja es fundamental en la relación. Con galanterías y elogios a su persona o a su labor, harás que el otro se sienta deseado y amado, reforzando así los sentimientos de la pareja. Mándale un mensaje de texto antes de veros, alguno incluso subido de tono, es una buena opción y creará el deseo de veros, de estar juntos en la intimidad de vuestro dormitorio o donde quieras re-experimentar.
El amarnos día a día, año tras año, con problemas dentro y/o fuera es uno de los retos más gratificantes que puede tener todo ser humano. Crecer juntos, construir, ver proyectos evolucionar, los frutos del esfuerzo, es maravilloso. Se puede si se quiere; no somos uno, somos uno más uno, que es más, caminando juntos hacia un fin común. ¿Quieres?



*Ana Ortiz. Psicóloga. Terapeuta Sexual y de Pareja. Teléfono de contacto 675819019. http://anaortizpsicologa.blogspot.com.es/



lunes, 2 de noviembre de 2015

Mi pareja tiene Depresión




Me despierto, me giro y observo su cara sin expresión que me mira fija pero que no me ve, me atrevo a preguntarle para sacarla del estado de ausencia perenne ¿cómo estás?, ¿pasaste buena noche mi amor? le sonrío esperando que me la devuelva, me pregunto si hoy será un buen día, si hoy podremos sonreír….
Otro día más, no tengo fuerzas para levantarme, me podría quedar durmiendo todo el día, Dios, ya se despierta, cómo hago para disimular, no puedo hacerle esto, no puedo, que me deje dormir por favor, no tengo fuerzas, que me deje….no quiero vivir…..
Dos caras de una moneda en una misma situación donde dos personas que se aman no pueden conectar, donde se miran desde polos opuestos y sin expectativas hacia un encuentro.
La depresión es una enfermedad grave, muy conocida “de nombre” pero pocos saben lo que realmente es.  Del “estoy depre” a “tengo una depresión” va un largo camino que va desde una día tristón a un sinfín de días oscuros que te dejan sin fuerzas, sin capacidad de disfrutar, sin ganas de vivir y ausente del mundo la mayor parte del día durante muchos días seguidos.


Entender que tu pareja está temporalmente incapacitada para sentir emociones positivas o realizar cualquier tipo de actividad es una tarea difícil para muchos, donde la negación de una situación o el exigirle que se levante de ese sofá y se vaya a pasear contigo puede ser un trabajo arduo y agotador.
Para que quede un poco más claro, la palabra Depresión proviene del término latino  depressio  que, a su vez, procede de depressus (“abatido” o “derribado”), es decir, ¡tu pareja se siente abatida o derribada todo el día! ¿te lo puedes imaginar?, sonreir, moverse, ducharse, caminar implica un esfuerzo enorme, donde no siempre podrá conseguirlo y si lo hace que sepas que lo hará por los que quiere, por ti, por los hijos, por los que están ahí de alguna manera haciéndola sentir en deber de corresponder.
Para la persona sana de la pareja que sufre esa situación es muy frustrante, llega a casa feliz con alguna buena noticia o simplemente porque está  bien y tiene ganas de reír o compartir un momento de calidad y entonces,  se encuentra contra un muro, acto seguido esconde su alegría porque no va en consonancia con el ambiente o quizás para no hacer sentir mal al otro. Esta situación día tras día puede hacer que se vayan encerrando en mundos separados con muchos intentos frustrados y errados, si no se sabe cómo tratar o actuar.


Los pilares básicos de la pareja (comunicación, compromiso y pasión) quedan trastocados temporalmente. La comunicación se convierte en un indagar cómo está el otro, en despistarlo, en no darle problemas e intentar sacarlo de esa ausencia. El compromiso quizás es el único que aquí ayuda a seguir luchando contra esa enfermedad, haciendo soñar a nuestra pareja situaciones futuras de cuando estemos bien o en situaciones más favorables. La que muere absolutamente es la pasión, una porque la persona enferma es incapaz de sentir placer, le cuesta mucho estar en situaciones sexuales placenteras, y si está medicada es aún peor, la líbido desaparece y la incapacidad para sentir un orgasmo es la primera de las consecuencias. Situación que a la pareja sana le hará sentir aun peor, primero porque la sigue amando y deseando, necesita de su pareja pero entiende que no puede forzar nada, no puede hacer sentir a su pareja  aun peor haciéndole hacer cosas que  ahora y por estas circunstancias, no son de su agrado.
Pero, ¿qué se hace en esas situaciones?
Dependiendo del grado o momento del proceso depresivo habrá que ir actuando en consecuencia. La depresión tiene vida propia, comienza desde una fase de agotamiento psicológico ocasionada por uno o  miles de motivos que se juntaron a lo largo de muchas experiencias. Es evidente que si estamos cansados después de una maratón lo que haremos será descansar mucho y alimentarnos bien, ¿no?, pues aquí más o menos lo mismo, para curar nuestro cuerpo, se trata de descansar y alimentarse bien;  para la mente-cuerpo, hacer ejercicio que cree endorfinas y para nuestra mente, ver cosas que nos hagan reír, distraerse con lectura amena o ir a terapia a solucionar todo ese pasado que está envenenando nuestro ser. Si la depresión es grave y lleva tiempo quizás se necesite tratamiento farmacológico como coadyudante en la situación depresiva. Aplicaremos éstas o soluciones similares, buscaremos información, pediremos ayuda a amigos o familiares para que nos echen una mano, ya sea que seamos nosotros quien la experimentemos o nuestra pareja el apoyo social es muy importante. A la pareja la desahogará de ser la única involucrada en el proceso diario y al enfermo lo distraerá con nuevas situaciones o reuniones.


Ahora esto es a ti, a esa persona que está día a día viendo como su  pareja amada está desaparecida tras esa careta de tristeza o impasividad. Escucha, ten paciencia, la depresión acabará, no se sabe cuándo, pero lo hará. Quizás serán días, semanas o meses, tu pareja volverá. No puedes agotarte cada día luchando contra esta situación, no esperes que haga cosas normales, no te agotes, no te desanimes. Busca un espacio para ti, donde puedas descargar y recargar. Busca un espacio para los dos, en el que te conformes con cogerle la mano y ver la tele juntos, en hacerle una caricia sin que sea devuelta, en darle un beso sin que haya pasión, pero si cariño y mucho. Fortalécete con todos los recuerdos maravillosos que habéis pasado juntos, recuerda cómo te amó, cómo te ayudó. Mira a tu pareja, si, a esa que está detrás de la careta, una parte de su ser se da cuenta, te ama y se siente mal por no poder darte lo que siempre te dio,  te observa y se rompe por dentro aun más. Ama a tu pareja y hazle saber lo maravillosa persona que es, aunque detrás escuches su lamento, le llega. Ama porque aun detrás del dolor te sigue amando profundamente. No es un camino fácil, pero como todo en la vida de la pareja es una crisis más, se sufre, se supera y se avanza.


*Ana Ortiz. Psicóloga. Terapeuta Sexual y de Pareja. Teléfono de contacto 675819019. http://anaortizpsicologa.blogspot.com.es/

domingo, 18 de octubre de 2015

“El sexo a los 40”


*Ana Ortiz

¡Viva el autoconocimiento! Ahora sabes lo qué quieres, cuándo lo quieres y cómo lo quieres. Sí, llegaron los 40 y con ellos esa temida crisis de “ahora o nunca”, donde dejas atrás esas cosas de las que te hartaste y empiezas a disfrutar que lo que nunca te permitiste.

Empieza una nueva época, para muchos la mejor de su vida, cuántas veces hemos oído “la vida empieza a los 40”, realmente es debido a que dejamos atrás todas esas inseguridades superfluas y decidimos ser felices por nosotros mismos, llevando a un estado de sano egoísmo que se traslada a todas las esferas de la vida.


Claro que la mente no acompaña al cuerpo, esa es la única realidad. Si eres de los que se conserva físicamente notarás que la piel, lamentablemente, ya no es la misma, esa tersura y tonificación cuesta mantenerlas. Ver a esos jóvenes con “todo en su sitio” y lo poco que lo valoran, dan ganas de llorar. También puede ocurrir que es  ahora, de repente  que te preocupas por recolocar  todo aquello que un día, notas, que empieza a caer. Hombres y mujeres se preocupan por esa barriga, ese pecho, las arrugas o la calvicie o las canas plateadas, queremos gustar y empezamos a cuidarnos un poco más.


El aspecto físico influirá mucho en nuestras relaciones sexuales, dependiendo además de si tenemos pareja estable o no. No es lo mismo irnos a la cama con nuestra pareja de siempre que con una nueva, es con esta última donde utilizaremos más trucos para disimular esos defectillos de los que no nos sentimos orgullosos.  Pasaremos de la sillita al misionero con más frecuencia de la de antes, nos volvemos más comodones y la cama será nuestro lugar de encuentro cuando estamos en pareja estable. Ahora bien, ellas con los nuevos amantes utilizarán luz más tenue para poder hacer de todo, una copita de vino o la posición horizontal, pero sobre la mesa del comedor. Ellos, como no es hasta los casi 50 que su aspecto físico no se deteriora tanto, estarán encantados de ver y observar todo lo que se mueve, ¡cómo les gusta!


A los 40, al  igual que ya no aguantamos las estupideces fuera de la cama, mucho menos dentro. A la pareja egoísta o le habremos dado el finiquito o la espabilamos, quieres disfrutar y experimentar,  todavía hay energía y cuerpo para aguantarlo.  Si se optó por la opción uno, tras el finiquito de un matrimonio que no funcionaba se irá  a la búsqueda (desmesurada o pausada) de todo aquello que te faltó, viviendo experiencias que jamás imaginaste que serías capaz. Después están la locuras que se hacen cuando pillas a un veinteañera/o, con las carnes bien puestas y energías por los dos, aunque con asistencia dirigida durante la sesión íntima. Si lo tomas más lentamente te volverás exigente tras una lista de citas donde muchas de ellas desearás dejar pasados cinco minutos, pero bueno, para algo te arreglaste y no hay plan mejor esa noche, veremos si llegas a terminar la cena o se te indigesta antes. En esos momentos sólo piensas que qué difícil está eso de buscar pareja hoy en día.

Si te tocó espabilar a tu pareja que, ya bien sea por rutina tras varios años o porque la edad hace que las hormonas no estén igual ante los mismos estímulos, hay muchos trucos para despertar a ese león o leona dormido/a. Lo primero que habrá que hacer es deporte y cuidar alimentación. Sí, el ejercicio físico estimula la producción de endorfinas, vernos mejor, más ligeros,  ponernos esa ropa donde ya no cabíamos, hará que nos volvamos a sentir jóvenes, llenos de energía. Salir por aquellos sitios donde nos conocimos, oír la música que nos acompañó, reírnos de anécdotas que vivimos, nos conectará  con esa parte íntima olvidada. Cuidar nuestra ropa intima o la de estar por casa, jugando a seducir mientras cocinamos o nos ponemos crema tras la ducha pueden ser también otras estrategias. 

Quedar fuera y vernos en el lugar de la cena arreglados ya, como si fuese una cita, recurrir a enviarnos mensajes por el día en tono subido diciéndole o mostrándole lo que sabes que le gusta, hará sin duda que la cama arda esa noche. La literatura erótica o relatarle a tu pareja una situación excitante, recurrir a películas o intentar hacer aquello que nunca os atrevisteis puede ser novedoso y entretenido. A esta edad lo que más abundará con tu pareja es la risa y diversión en la cama, aliméntalo, os conocéis tanto que ya no da vergüenza exponer deseos.  Si apostamos por algo más juguetón ¿sabías que hay aplicaciones en el móvil para estimular la relación íntima de pareja? Están lo dados del amor o dados eróticos, el kamasutra, 69 lugares, 50 posiciones más,  cupones para divertirse y hasta un masajeador vibrador, ¡si el que no lo hace es porque no quiere!. La visita al sex shop es obligada, ¡te asombrarías lo que se ha descubierto después del vibrador!


Si a todo esto le añadimos a nuestros lectores que con la edad el orgasmo femenino es más intenso y recurrente, es decir, les cuesta menos llegar y pueden tener más de lo que solían tener, es una motivación añadida para seguir explorándose/las, disfrutando con y de tu pareja. La única parte delicada a tener en cuenta en este periodo es la premenopausia o menopausia para algunas,  con sus cambios de humor, bajada de líbido, sofocos, sequedad vaginal, aparecen los fantasmas del pasado, puede ser un periodo negro si no estamos atentos. Aquí toca paciencia, y mucha. Puedes recurrir a  herbolarios o a la farmacia para manejar los síntomas o incluso al psicólogo si fuese necesario, pero lo bueno ¿sabes qué es? Que tiene solución y que se acaba.
Quedan aquellos que no tienen pareja, ya sean viudos, separados  o que aún no encontraron a esa persona con la que compartir su vida.  Para ellos juguetes, literatura o películas son de fácil acceso y altamente recomendables. El pacer está al alcance de todos. No se desanimen, ¡está es sus manos!
O sea que nada de excusas y a ponernos manos a la obra, ¡Toca disfrutar!




*Ana Ortiz. Psicóloga. Terapeuta Sexual y de Pareja. Teléfono de contacto 675819019. http://anaortizpsicologa.blogspot.com.es/


domingo, 4 de octubre de 2015

SUPÉRALO


Se acabó el verano,  con él también  muchas parejas, aquellas que daban los últimos coletazos del que quizás sólo uno tenía consciencia. Se acabó el amor, se apagó el deseo, se acabaron las ganas de pasar tiempo juntos, de acurrucarse, de hacer el amor, de compartir risas. Todo eso se acabó. Llega el tiempo del dolor.
Uno de los personajes de la escena vive angustiado para poder elegir el mejor momento, busca fórmulas en su cabeza para que sus palabras no hagan tanto daño, pero ¿cómo se puede endulzar “ya no te amo”? el miedo o la culpa de poder hacer sufrir a quien ha sido su pareja por un largo tiempo hace que se encoja el corazón. Lo intentó todo, pero ya no siente. Ojalá pudiese volver a sentir, ¡sería  tan fácil!
El otro, ignorante, sigue a su ritmo, viviendo en su rutina y preocupado por sus cosas, ¡si supiese!
Llega el  momento y estalla el corazón, a uno porque finalmente pudo decirlo y empieza a sentirse, al menos, liberado. El otro porque está en shock, lo niega, no puede ser, le falta el aire y la cabeza le da vueltas. Frases como -lo podemos intentar y ¿si pasamos más tiempo juntos?, debería de haberte cuidado más, haré lo que quieras pero no me dejes… estás estresada/o, hay otro/a -se suceden una tras otra, el dejado intenta negar la situación que se le está planteando, el otro, el liberado, comienza a sentirse acorralado. Es normal, uno lo lleva madurando mucho tiempo, para el otro es una sorpresa, o quizás no tanto, sólo pensó que eso no les pasaría nunca a ellos.
La ruptura está considerada como uno de los acontecimientos vitales más  estresantes en la vida de un ser humano, sólo precedido por la muerte del cónyuge. Tanto para el que abandona como para el abandonado se suceden una serie situaciones y alteraciones emocionales muy dolorosas donde el miedo,  la culpa, el dolor y la rabia se entremezclan en diferentes momentos.


Desde que se dice, hasta que se consolida la ruptura, las parejas pueden pasar por diferentes momentos. Puedo ocurrir un intento de reconciliación breve -el que abandona lo hace porque ve que el dolor y el miedo lo han superado. El abandonado piensa que tiene otra oportunidad y hará de todo para intentar reconquistar a su pareja, en este periodo variable en tiempo y emociones, todo lo que haga el abandonado será tomado por el otro  como ¿ahora? ¿ahora haces esto? ¿y antes…? Lo que dará a más confusión y rabia. Otros buscan tener otro hijo como nuevo proyecto o como soga al cuello para el que se quiere ir. Un error. También puede ser que cuando regrese a casa tenga todo listo y se vaya. Bastante duro. O bien que se dé un tiempo corto donde se hable bastante y se den miles de explicaciones de cómo murió el amor. Las combinaciones pueden ser miles y el dolor muy grande pero llega un día en que la ruptura se consolida y te das cuenta que todo, al fin,  se acabó.
¿ Y ahora, qué?
¿Ahora? , ahora toca superarlo.
Principalmente piensa que no es por ti, NO, de verdad, no lo es. Simplemente el amor por ti cursó su evolución y en vuestro caso murió. No empieces a machacarte en tu autoestima pensando que es por tu físico o por tu carácter, no has cambiado, o si, pero no es eso lo que hizo que vuestro amor muriese. Simplemente aquellas diferencias que antes no importaban, con el tiempo, pues sí lo hicieron. Y cuando la vida avanza, vuestras vidas se distancian, pasado el tiempo y con la rutina a las espaldas, uno de los dos quiere más cosas en la vida, un cambio, una nueva ilusión, un proyecto de vida nuevo, porque ese era muy gris. Entonces , ¿quieres estar con alguien que ya no te ama?, ¿con alguien que cuando te mira ya no te desea?, ¿con alguien que se siente “gris” en su vida contigo?. Lo siento, ni aunque te pongas luces de neón por todo el cuerpo le darás luz. No depende de ti. Tu pareja está en otro momento evolutivo diferente al tuyo. En algún momento de vuestra vida en común tomasteis caminos dispares con tiempos diferentes y nos os disteis cuenta. Y si lo hicisteis pensasteis que era temporal y que las cosas volverían a su cauce cuando esa situación estuviese controlada.
Entonces, ¿cómo me la/o quito de la cabeza?
Ahora toca llorar cuando te vengan ganas, pero también toca hacer el esfuerzo y distraerte. Sal y ríe, luego llora, lee y despístate, corre y saca la rabia,  baila y vuelve a llorar cuando te despiertes. Serás una montaña rusa de emociones desde el llanto, al dolor y la rabia. Nunca imaginaste poder sentir tanto dolor,  ¿has visto como duele el corazón?
Pero como lo que toca es superarlo, regla número uno, no lo controles, qué hace, con quién sale y todas esas acciones que se volverán obsesiones. NO vivirás tu vida, sólo estarás pendiente de qué hace y vivirás la suya. No merece la pena, eso sólo te dará sufrimiento y ahora te toca cuidarte a ti. Y si te enteras que sale con una nueva pareja, ¡Dios! No te compares, no está por su aspecto físico, es por lo que siente cuando están juntos y eso al fin y al cabo es química, algo con lo que vosotros ya no podéis hacer nada. En vuestro caso desapareció.  Algún componente, en algún momento, dejó de producirse, no lo luches.
Reinvéntate,  busca nuevas oportunidades, haz lo que siempre deseaste y no podías por la situación que teníais. Ahora tienes la oportunidad. Cambia, vuelve a ser tú, pon nuevas rutinas en tu vida, quiérete más. Cuando te mires al espejo y pienses que quien es esa persona en frente a la que no reconoces, a la que hace tiempo no mirabas, a la que le preguntas que cómo has llegado a esto, que qué fue de ti, de cuando te perdiste y dejaste de ser tú para convertirte en lo que se esperaba de ti. Tienes una nueva oportunidad. Date prisa porque ¿sabes? El amor volverá a tocar tu puerta. Te lo aseguro. Y cuando llegue deberás estar preparada/o para elegir desde la no dependencia, ni desde la carencia, ni desde la posición de víctima abandonada. Acepta que lo vuestro se acabó y agradece que se haya ido. Deséale que sea feliz porque ya verás, TÚ, lo serás.


Al fin al cabo, quien quiere pasar un segundo de su tiempo con quien no quiere estar contigo




*Ana Ortiz. Psicóloga. Terapeuta Sexual y de Pareja. Teléfono de contacto 675819019. http://anaortizpsicologa.blogspot.com.es/