domingo, 16 de octubre de 2016

Ella, a veces, dice si


Aquí os dejo el articulo de ayer publicado en el periódico El Día ... 

Dale al link y podrás leerlo completo 

http://eldia.es/2016-10-15/criterios/criterios16.htm

viernes, 14 de octubre de 2016

(No) Te quiero como eres.



Del “me encanta como eres”, al “deberías de cambiar eso” pasan apenas unos meses en la vida de la pareja. Al principio es fácil, la droga del amor hace que idealicemos a la pareja y la veamos como algo realmente perfecta, lo que dice, cómo lo dice, cómo se mueve, sus gestos, sus gustos… ¡Sí, hasta un suspiro sale al recordarlo!
Pero, de repente, llega un día en que algo pasa, una aspereza, una mala palabra,… y es cuando, sin darnos cuenta, entra de golpe una dosis de realidad en la nueva pareja comenzando así el juego del desmonte y remonte para saber si esa persona es realmente la que elegiremos para compartir el resto de nuestra vida.
Es socialmente aceptado, y hasta como si de una bandera o ideología política se tratase, el hecho o la frase de que quien te quiera deberá de quererte tal y como eres, te aceptará y no intentará cambiar nada de ti. ¡Pero es, socialmente, tan falso!
Casi todas las parejas cuando empiezan intentan enseñar sus mejores actitudes y aptitudes, se muestran como un pavo real cuando abre su cola, queriendo encandilar, sorprender y dejar absolutamente enamorado a su compañero de juego y, para ello, harán de todo. Pero, entonces,  ¿qué pasará después?
Hay estudios que demuestran que cuanto más mejorada sea la visión que se tiene de la pareja existen más posibilidades de que ésta perdure, quizás ese feedback constante hace que la autoestima del ser amado mejore gracias a su enamorado. Pero, ¿y si las palabras que se reciben  no son justamente de aumento de autoestima?, ¿y si más bien son de cómo deberían de ser, cómo deberían comportarse y hasta lo que deberían pensar en determinadas circunstancias? Quizás tampoco sean malas palabras, podrían ser mensajes velados bajo diferentes actitudes o situaciones que hacen que se sientan extraños, fuera de lugar o, incluso, presionados.
También existen parejas en las que uno de ellos observa cosas que no le gustan pero decide que ya las irá cambiando, que con el tiempo él o ella harán que esa persona “sea mejor” con un ligero cambio, ya sea físico o de personalidad.
Seguro que existen muchos más casos y ejemplos para traer hoy aquí, las preguntas quedan abiertas porque cada situación es diferente porque cada pareja así lo es. Lo único que de forma genérica deberíamos saber es que todos estamos en constante cambio, nunca somos los que éramos hace cinco años y no seremos los mismos dentro de dos. La vida, a través de la adaptación a las circunstancias y  las experiencias, hace que se produzca este cambio, todo se pule y se moldea. Ahora bien, es también cierto que, una cosa es cambiar hacia mejor, creciendo como persona, sintiendo el cambio como parte de tu propia evolución,… y otra cosa es que la pareja proyecte en el otro sus necesidades e inseguridades para hacer de su pareja “el contenedor de sus frustraciones”. Es en estos casos cuando tendría que salir una señal de alarma en cualquier ser humano para poder parar ese intento de (no) querer. Tal como propone Bucay la pareja debería de quererse así:
"Quiero que me oigas, sin juzgarme.
Quiero que opines, sin aconsejarme.
Quiero que confíes en mí, sin exigirme.
Quiero que me ayudes, sin intentar decidir por mí.
Quiero que me cuides, sin anularme.
Quiero que me mires, sin proyectar tus cosas en mí…
Quiero que me abraces, sin asfixiarme.
Quiero que me animes, sin empujarme.
Quiero que me sostengas, sin hacerte cargo de mí.
Quiero que me protejas, sin mentiras
Quiero que te acerques, sin invadirme…
Quiero que conozcas las cosas mías que más te disgusten,
que las aceptes, y que no pretendas cambiarlas.

Quiero que sepas que hoy, por lo menos hoy, tú puedes contar conmigo…

Sin condiciones





Sabias palabras que llenan el corazón cuando las leemos. De alguna manera el ser humano idealiza esa forma del querer, le gustaría poder amar así y ser amado de la misma manera. Cada frase transporta a situaciones vividas en primera persona, pero no nos hace ver cuándo uno no lo ha hecho. Es fácil decir cómo te deben amar, pero no lo es cuando debemos aprender a amar a nuestro conyugue. Hay días buenos que se consigue. Hay días malos que no. Además, siempre existe el resentimiento, y los hechos encadenados donde no se dio esa maravillosa forma de amar hacen que la pareja esté en actitud defensiva o precavida intentando no ser herida por la persona en la que ha depositado todo su amor y confianza.

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¿Cómo conseguirlo?

Será vital intentar conseguirlo cuando nos sintamos bien con nosotros mismos, ¿cómo vamos a aceptar y querer al otro si no nos aceptamos y nos queremos a nosotros mismos? El principal camino del amor empieza en nosotros, estando en paz y satisfechos, desde ahí brota esa emoción tan compleja y maravillosa como lo es el amor.  Con esa actitud y desde la serenidad podremos amar y aceptar, desde la empatía y la paciencia se conecta mejor con tu pareja, se comprende y se entiende. Juntos hacia una evolución, juntos andando por la vida, con los baches y las trampas que se encuentran, pero ambos en el mismo camino, a veces tirando uno, otras el otro, para llegar, o intentar llegar a la misma meta, LA FELICIDAD.

¿Os apetece intentarlo?



*Ana Ortiz. Psicóloga. Terapeuta Sexual y de Pareja. Teléfono de contacto 675819019. http://anaortizpsicologa.blogspot.com.es/

domingo, 31 de enero de 2016

Un toque de infidelidad


Alrededor del 50% de las parejas son infieles (ambos por igual).  La infidelidad puede ocurrir  en algún momento de su vida  o quizás durante un largo periodo de la misma. Hay casos en los que uno de ellos sigue con su pareja y vive esa parte oculta con total dedicación, sabiendo poner cada cosa, en el lugar que a ellos les conviene, luchando por mantener la familia unida y construyendo cada día  la farsa de su matrimonio. Otras, tienen relaciones abiertas y saben implícitamente que cada uno tiene su tiempo de “ocio” del que no se hablará pero que hará que sigan juntos con un proyecto común, como si de una empresa se tratase. Luego están las que a través de una infidelidad han conocido a su nueva pareja o su gran amor y por último, las que un ligero toque de infidelidad, hace que, de alguna manera, cambien las cosas. A esas, es a las que hoy me dedicaré.
¿Caca de pollo o ensalada de pollo?
En la vida, aunque no lo creamos,  podemos elegir qué tipo de relación tener. Una relación que sea caca de pollo, o por el contrario, ensalada de pollo. El problema aparece cuando la que era ensalada de pollo se convierte en caca de pollo. ¿Seguirá siendo caca de pollo para los restos, o podremos reconvertirla?
Cuando el amor comenzó, todo era maravilloso, grandes pasiones dentro y fuera de la intimidad, deseando vivir juntos y compartir esos amaneceres. Imaginando como sería la rutina, esa maravillosa rutina, uno preparando el café y el otro poniéndote la tostada en la boca. Pasó el tiempo, la pasión fue muriendo, las cotidianeidades naturales mataron todo deseo o ganas desenfrenadas del otro. Los problemas laborales, económicos o familiares hicieron que donde hubo escucha y candidez, quede frialdad y ausencias. Los silencios del salón donde sólo se oye la tele se suman día a día. Os miráis, quizás uno se dio cuenta, quizás los dos, pero pensáis que es lo que toca y que la otra persona envejecerá contigo. Os acomodasteisen no sentir y en estar.
Un día te das cuenta que empiezas a dejar de creer en el amor duraderoves nuevas parejas creándose a tu alrededor y te da ¡una pereza!, lo miras y dices, ¿para qué?....volver a empezar, SOCORRO. Empieza a apetecerte estar o hacer cosas más en solitario, alguna juerga con amigos, salir, correr, sientes que necesitas algo, pero no sabes qué.
De repenteno sabes cómo, se cruza alguien y sientes que la sangre vuelve a moverse por tu cuerpo, no recuerdas cómo fue, pero te ves buscando a esa persona, ya sea por las redes sociales, por la calle, o donde te la suelas encontrar. Te das cuenta, pasados unos días que la ilusión vuelve a inundar tu cabeza, haciéndote sentir que vuelves a vivir. Espontáneamente empiezas a arreglarte más, a ponerte en forma, a cuidar como sales a la calle en cada momento, nunca se sabe si el destino hace que os encontréis, vives sintiendo que te observa por algún agujero. Si intercambias teléfonos, el whatsapps será vuestro aliado, cambio de fotos, control de últimaconexión, ver los estados, os irá haciendo crear una historia alrededor de esa persona. Te sorprendes  teniendo sueños eróticos mientras estás haciendo una tarea rutinaria…..y ahí dices, Dios, ¿qué me está pasandoAterrizas cuando esa persona con la que convives  te interrumpe con alguna llamada para preguntar algo rutinario, qué cenamos, quién recoge a los niños o alguna comunicación de un  dato de salud familiar. Entonces, es cuando eres consciente de que ¡TIENES PAREJA! 
“Hay que ser infiel, pero nunca desleal” 
(Gabriel García Márquez)
Infidelidad, deslealtad, pero ¿a quién? ¿A mi o a mi pareja. Es justo en ese momento que nos planteamos la infidelidad cuando recordamos todo lo que nos separa de nuestra pareja, de las veces que le hemos dicho que no nos sentimos amados, que no haga eso que no te gusta nada, que no te sientes importante….¿buscamos una excusa para calmar nuestra culpa por sentirnos así, o realmente estamos quemados? Nunca imaginamos que eso podría ocurrir, jo¡pero que bien sienta!. Nos enganchamos a esa sensación de volver a vibrar, de tener ilusiones, deaprovechar la vida, ¡qué pasaría si hiciéramos una locura!, al fin y al cabo, si no se enterase…..
A partir de ahí pueden pasar dos cosas, que al ver el peligro de que vuestra relación se rompa, se tomen cartas en el asunto tomando consciencia real de las necesidadesque tiene la relación, que éstas se expongan y se intenten nutrir con vuestra parejaO que se avance en esa peligrosa espiral dejándote llevar por tus instintos, porque tienes derecho a sentir lo que sientes, no sabes dónde te va a llevar, o si… pero sientes que quieres salir de esa oscuridad que lleva llenado tu hogar mucho tiempo. 
¿Te has planteado alguna vez que pasado un tiempo,quizás, con la nueva pareja, estarás probablemente en la misma situación o peor?
La decisión es tuya y sólo tuya, dependerá de cómo estés en tu relación, de la edad que tengas, y de tus experiencias pasadas. La asunción de riesgos, relación coste beneficio también es tuya. Debes saber qué vas a perder y qué vas a ganar. Debes valorar. ¿Es recuperable tu pareja? ¿Si tu pareja estuviera en la misma situación, qué te gustaría que hiciese? Ahhhh, es verdad, que no te imaginabas que tu pareja fuese deseable para otra persona.
No te voy a decir que debes hacer, sólo voy a hacerte pensar. La sensación de volver a vivir es tuya, no te la da el que  otra persona se fije en ti, el que te vuelvas a sentir de esa manera significa que fuiste tú quien se olvidó de misma/o en algún momento, dejaste de tener ilusiones, te resignaste y pusiste las cosas a un lado, te acomodaste a una vida más lenta, llegaron los problemas y no se enfrentaron, se dejaron pasar. El ponerle gasolina al motor de tu vida es cosa tuya. Si tú empiezastu pareja te seguirá y podéis volver a andar juntos. Pero tienes que empezar. Que dudes de ser infiel te enseña qué es lo que te falta en la vida que estás llevando. Motivación. Ganas. Ilusión.Sólo de  depende llenarla. Solo de ti.
Y entonces te pregunto, ¿qué quieres para tu vida? ¿Ensalada de pollo o caca de pollo…..?

*Ana Ortiz. Psicóloga. Terapeuta Sexual y de Pareja. Teléfono de contacto 675819019http://anaortizpsicologa.blogspot.com.es/