domingo, 15 de noviembre de 2015

DESGASTE Y REEQUILIBRIO EN LA PAREJA



 Desgaste en la pareja, ¿cuántas veces lo habremos oído?  En la calle, en los libros, en miles de artículos que circulan por internet, pero claro, es fácil. La rutina, el tiempo, la casa, los niños, el trabajo, el paro, pero…. ¿Si sabemos tanto?... ¿cómo llegamos  a ese punto?
No sabes cómo, un día te das cuenta de que empiezan a molestarte sus gestos y costumbres a las que antes no le dabas importancia  ahora te pueden desagradar bastante.
De repente te ves cerrando una conversación con “pues vale”, “lo que tú digas”, “claro es que tú lo sabes todo”, te convences de que lo que quieres es no discutir por chorradas, de que lo único que quieres es que el tiempo entre vosotros  sea de buena calidad pero, con esa frase, ya se rompió todo intento de cordialidad.  Si nos paramos a pensar cuánto hace que no nos damos un beso, uno de esos de los buenos, con pasión, tu ojo derecho mira hacia arriba a la derecha mientras se medio cierra , síntoma de que estás buscando en tus recuerdos… mal asunto ¿no?  y ya lo último es cuando piensas que llevas varias semanas sin hacer el amor y que seguro esta noche cuando te acuestes lo harás, pasa la noche y dices eso de “mañana sin falta”.



No te asustes, nos pasa a todos y eso no significa que nos vayamos a separar o que estemos en fase irrecuperable, al menos no aún. Tendríamos que estar en esa situación durante muchos años, perder nuestras ilusiones o proyectos comunes llenando nuestra vida fuera, convirtiéndonos en extraños,  creando muchas carencias y aun así, no significa que nos separemos, al menos, no todos. Tendrían que darse algunas circunstancias como la aparición de otras personas que complementen algunas de esas lagunas  mantenidas entre los dos. Pero, eso no toca hoy.
Los altibajos en la pareja forman parte de la relación en su visión evolutiva. Hay momentos para amarse mucho y otros para luchar mucho, siendo en éstos donde la relación queda olvidada pero no por no tener importancia, sino porque, a veces, hay que dársela a otras cosas. Los momentos íntimos empiezan a perder calidad por la falta de energías físicas y mentales, lo que hará que se deje para mañana esa charla, esa caricia o ese abrazo, desnutriendo día a día esa pareja maravillosa que fuisteis un día.


Lo importante en este punto es darse cuenta y tomar cartas en el asunto. Da igual quien lo haga, quizás seas hoy tú o quizás sea tu pareja mañana, pero hay que hacerlo. Basta con una muestra de afecto, vuestra pareja os mirará sorprendida, vuelve a hacerlo y se dejará llevar.
No debemos olvidar que las crisis nos ayudan a renovarnos, a generar nuestros propios recursos, nos ayudan a afrontar nuestra  vida en pareja, si queremos, cada día,  de una forma más positiva y feliz.
No existe una fórmula general e infalible para todos, pero vuestra pareja en particular, sí la tiene. La  pareja sabe cómo amarse. Ya lo hicieron, y muy bien. Para ello lo primero de todo es hablar, lo segundo hablar y lo tercero, hablar. Comunicar desde el darse cuenta que la/o echamos de menos, recordando cosas buenas, tomar consciencia desde el cariño de que nos estamos alejando y que no podemos caer en eso. Jugar a aportar ideas realizables que al otro  le sirvan de guía. Ir viendo juntos qué cosas funcionan o han funcionado con anterioridad. Busquemos esos recuerdos, activemos la memoria y volvamos a los primeros momentos de la relación, algún detalle, una canción, una película o un lugar especial podría ser suficiente para despertar.

Tras esto queda la parte “sorprende”, a todos nos gustan los detalles y ver que nuestra pareja se involucra y tiene ganas, nos dará energía para hacerlo nosotros. Puedes traer una flor, comprarle su vino preferido para una velada especial, organizar una salida los dos solos, una velada romántica, un spa, un poema, una comida de las que le gusta, ¡pueden ser tantas cosas!

Vuelve a “hacerte deseable”. ¿Recuerdas los inicios con tu pareja?, la parte física era muy importante, ¡esa atracción! El qué te ponías, la ropa interior bien elegida, ellas, impecablemente depiladas, ahora muchos de ellos también, … ¡estábamos atentos a tantos detalles! Pasado el tiempo… ¿a quién tenemos delante del espejo?  Vuelve a recuperarte, no tendrás veinte años otra vez pero tu autoestima subirá, tu cuerpo te lo agradecerá y tu mente también. Una dieta saludable, deporte y, sobre todo, ¡siéntete sexy! Incluso en el sofá a las diez de la noche viendo la tele, sí, el cómo estás en casa vestida/o es muy importante, cosas viejas o desteñidas, a la basura o para trapos. En tu cuerpo ponte cosas que te hagan sentir bien, y no ese chándal amarillo que no te quitas nunca de encima cuando estás en casa.

Pero, sobre todo, un poco de piropos. Mantener el ego un poco en alto en tu pareja es fundamental en la relación. Con galanterías y elogios a su persona o a su labor, harás que el otro se sienta deseado y amado, reforzando así los sentimientos de la pareja. Mándale un mensaje de texto antes de veros, alguno incluso subido de tono, es una buena opción y creará el deseo de veros, de estar juntos en la intimidad de vuestro dormitorio o donde quieras re-experimentar.
El amarnos día a día, año tras año, con problemas dentro y/o fuera es uno de los retos más gratificantes que puede tener todo ser humano. Crecer juntos, construir, ver proyectos evolucionar, los frutos del esfuerzo, es maravilloso. Se puede si se quiere; no somos uno, somos uno más uno, que es más, caminando juntos hacia un fin común. ¿Quieres?



*Ana Ortiz. Psicóloga. Terapeuta Sexual y de Pareja. Teléfono de contacto 675819019. http://anaortizpsicologa.blogspot.com.es/



lunes, 2 de noviembre de 2015

Mi pareja tiene Depresión




Me despierto, me giro y observo su cara sin expresión que me mira fija pero que no me ve, me atrevo a preguntarle para sacarla del estado de ausencia perenne ¿cómo estás?, ¿pasaste buena noche mi amor? le sonrío esperando que me la devuelva, me pregunto si hoy será un buen día, si hoy podremos sonreír….
Otro día más, no tengo fuerzas para levantarme, me podría quedar durmiendo todo el día, Dios, ya se despierta, cómo hago para disimular, no puedo hacerle esto, no puedo, que me deje dormir por favor, no tengo fuerzas, que me deje….no quiero vivir…..
Dos caras de una moneda en una misma situación donde dos personas que se aman no pueden conectar, donde se miran desde polos opuestos y sin expectativas hacia un encuentro.
La depresión es una enfermedad grave, muy conocida “de nombre” pero pocos saben lo que realmente es.  Del “estoy depre” a “tengo una depresión” va un largo camino que va desde una día tristón a un sinfín de días oscuros que te dejan sin fuerzas, sin capacidad de disfrutar, sin ganas de vivir y ausente del mundo la mayor parte del día durante muchos días seguidos.


Entender que tu pareja está temporalmente incapacitada para sentir emociones positivas o realizar cualquier tipo de actividad es una tarea difícil para muchos, donde la negación de una situación o el exigirle que se levante de ese sofá y se vaya a pasear contigo puede ser un trabajo arduo y agotador.
Para que quede un poco más claro, la palabra Depresión proviene del término latino  depressio  que, a su vez, procede de depressus (“abatido” o “derribado”), es decir, ¡tu pareja se siente abatida o derribada todo el día! ¿te lo puedes imaginar?, sonreir, moverse, ducharse, caminar implica un esfuerzo enorme, donde no siempre podrá conseguirlo y si lo hace que sepas que lo hará por los que quiere, por ti, por los hijos, por los que están ahí de alguna manera haciéndola sentir en deber de corresponder.
Para la persona sana de la pareja que sufre esa situación es muy frustrante, llega a casa feliz con alguna buena noticia o simplemente porque está  bien y tiene ganas de reír o compartir un momento de calidad y entonces,  se encuentra contra un muro, acto seguido esconde su alegría porque no va en consonancia con el ambiente o quizás para no hacer sentir mal al otro. Esta situación día tras día puede hacer que se vayan encerrando en mundos separados con muchos intentos frustrados y errados, si no se sabe cómo tratar o actuar.


Los pilares básicos de la pareja (comunicación, compromiso y pasión) quedan trastocados temporalmente. La comunicación se convierte en un indagar cómo está el otro, en despistarlo, en no darle problemas e intentar sacarlo de esa ausencia. El compromiso quizás es el único que aquí ayuda a seguir luchando contra esa enfermedad, haciendo soñar a nuestra pareja situaciones futuras de cuando estemos bien o en situaciones más favorables. La que muere absolutamente es la pasión, una porque la persona enferma es incapaz de sentir placer, le cuesta mucho estar en situaciones sexuales placenteras, y si está medicada es aún peor, la líbido desaparece y la incapacidad para sentir un orgasmo es la primera de las consecuencias. Situación que a la pareja sana le hará sentir aun peor, primero porque la sigue amando y deseando, necesita de su pareja pero entiende que no puede forzar nada, no puede hacer sentir a su pareja  aun peor haciéndole hacer cosas que  ahora y por estas circunstancias, no son de su agrado.
Pero, ¿qué se hace en esas situaciones?
Dependiendo del grado o momento del proceso depresivo habrá que ir actuando en consecuencia. La depresión tiene vida propia, comienza desde una fase de agotamiento psicológico ocasionada por uno o  miles de motivos que se juntaron a lo largo de muchas experiencias. Es evidente que si estamos cansados después de una maratón lo que haremos será descansar mucho y alimentarnos bien, ¿no?, pues aquí más o menos lo mismo, para curar nuestro cuerpo, se trata de descansar y alimentarse bien;  para la mente-cuerpo, hacer ejercicio que cree endorfinas y para nuestra mente, ver cosas que nos hagan reír, distraerse con lectura amena o ir a terapia a solucionar todo ese pasado que está envenenando nuestro ser. Si la depresión es grave y lleva tiempo quizás se necesite tratamiento farmacológico como coadyudante en la situación depresiva. Aplicaremos éstas o soluciones similares, buscaremos información, pediremos ayuda a amigos o familiares para que nos echen una mano, ya sea que seamos nosotros quien la experimentemos o nuestra pareja el apoyo social es muy importante. A la pareja la desahogará de ser la única involucrada en el proceso diario y al enfermo lo distraerá con nuevas situaciones o reuniones.


Ahora esto es a ti, a esa persona que está día a día viendo como su  pareja amada está desaparecida tras esa careta de tristeza o impasividad. Escucha, ten paciencia, la depresión acabará, no se sabe cuándo, pero lo hará. Quizás serán días, semanas o meses, tu pareja volverá. No puedes agotarte cada día luchando contra esta situación, no esperes que haga cosas normales, no te agotes, no te desanimes. Busca un espacio para ti, donde puedas descargar y recargar. Busca un espacio para los dos, en el que te conformes con cogerle la mano y ver la tele juntos, en hacerle una caricia sin que sea devuelta, en darle un beso sin que haya pasión, pero si cariño y mucho. Fortalécete con todos los recuerdos maravillosos que habéis pasado juntos, recuerda cómo te amó, cómo te ayudó. Mira a tu pareja, si, a esa que está detrás de la careta, una parte de su ser se da cuenta, te ama y se siente mal por no poder darte lo que siempre te dio,  te observa y se rompe por dentro aun más. Ama a tu pareja y hazle saber lo maravillosa persona que es, aunque detrás escuches su lamento, le llega. Ama porque aun detrás del dolor te sigue amando profundamente. No es un camino fácil, pero como todo en la vida de la pareja es una crisis más, se sufre, se supera y se avanza.


*Ana Ortiz. Psicóloga. Terapeuta Sexual y de Pareja. Teléfono de contacto 675819019. http://anaortizpsicologa.blogspot.com.es/

domingo, 18 de octubre de 2015

“El sexo a los 40”


*Ana Ortiz

¡Viva el autoconocimiento! Ahora sabes lo qué quieres, cuándo lo quieres y cómo lo quieres. Sí, llegaron los 40 y con ellos esa temida crisis de “ahora o nunca”, donde dejas atrás esas cosas de las que te hartaste y empiezas a disfrutar que lo que nunca te permitiste.

Empieza una nueva época, para muchos la mejor de su vida, cuántas veces hemos oído “la vida empieza a los 40”, realmente es debido a que dejamos atrás todas esas inseguridades superfluas y decidimos ser felices por nosotros mismos, llevando a un estado de sano egoísmo que se traslada a todas las esferas de la vida.


Claro que la mente no acompaña al cuerpo, esa es la única realidad. Si eres de los que se conserva físicamente notarás que la piel, lamentablemente, ya no es la misma, esa tersura y tonificación cuesta mantenerlas. Ver a esos jóvenes con “todo en su sitio” y lo poco que lo valoran, dan ganas de llorar. También puede ocurrir que es  ahora, de repente  que te preocupas por recolocar  todo aquello que un día, notas, que empieza a caer. Hombres y mujeres se preocupan por esa barriga, ese pecho, las arrugas o la calvicie o las canas plateadas, queremos gustar y empezamos a cuidarnos un poco más.


El aspecto físico influirá mucho en nuestras relaciones sexuales, dependiendo además de si tenemos pareja estable o no. No es lo mismo irnos a la cama con nuestra pareja de siempre que con una nueva, es con esta última donde utilizaremos más trucos para disimular esos defectillos de los que no nos sentimos orgullosos.  Pasaremos de la sillita al misionero con más frecuencia de la de antes, nos volvemos más comodones y la cama será nuestro lugar de encuentro cuando estamos en pareja estable. Ahora bien, ellas con los nuevos amantes utilizarán luz más tenue para poder hacer de todo, una copita de vino o la posición horizontal, pero sobre la mesa del comedor. Ellos, como no es hasta los casi 50 que su aspecto físico no se deteriora tanto, estarán encantados de ver y observar todo lo que se mueve, ¡cómo les gusta!


A los 40, al  igual que ya no aguantamos las estupideces fuera de la cama, mucho menos dentro. A la pareja egoísta o le habremos dado el finiquito o la espabilamos, quieres disfrutar y experimentar,  todavía hay energía y cuerpo para aguantarlo.  Si se optó por la opción uno, tras el finiquito de un matrimonio que no funcionaba se irá  a la búsqueda (desmesurada o pausada) de todo aquello que te faltó, viviendo experiencias que jamás imaginaste que serías capaz. Después están la locuras que se hacen cuando pillas a un veinteañera/o, con las carnes bien puestas y energías por los dos, aunque con asistencia dirigida durante la sesión íntima. Si lo tomas más lentamente te volverás exigente tras una lista de citas donde muchas de ellas desearás dejar pasados cinco minutos, pero bueno, para algo te arreglaste y no hay plan mejor esa noche, veremos si llegas a terminar la cena o se te indigesta antes. En esos momentos sólo piensas que qué difícil está eso de buscar pareja hoy en día.

Si te tocó espabilar a tu pareja que, ya bien sea por rutina tras varios años o porque la edad hace que las hormonas no estén igual ante los mismos estímulos, hay muchos trucos para despertar a ese león o leona dormido/a. Lo primero que habrá que hacer es deporte y cuidar alimentación. Sí, el ejercicio físico estimula la producción de endorfinas, vernos mejor, más ligeros,  ponernos esa ropa donde ya no cabíamos, hará que nos volvamos a sentir jóvenes, llenos de energía. Salir por aquellos sitios donde nos conocimos, oír la música que nos acompañó, reírnos de anécdotas que vivimos, nos conectará  con esa parte íntima olvidada. Cuidar nuestra ropa intima o la de estar por casa, jugando a seducir mientras cocinamos o nos ponemos crema tras la ducha pueden ser también otras estrategias. 

Quedar fuera y vernos en el lugar de la cena arreglados ya, como si fuese una cita, recurrir a enviarnos mensajes por el día en tono subido diciéndole o mostrándole lo que sabes que le gusta, hará sin duda que la cama arda esa noche. La literatura erótica o relatarle a tu pareja una situación excitante, recurrir a películas o intentar hacer aquello que nunca os atrevisteis puede ser novedoso y entretenido. A esta edad lo que más abundará con tu pareja es la risa y diversión en la cama, aliméntalo, os conocéis tanto que ya no da vergüenza exponer deseos.  Si apostamos por algo más juguetón ¿sabías que hay aplicaciones en el móvil para estimular la relación íntima de pareja? Están lo dados del amor o dados eróticos, el kamasutra, 69 lugares, 50 posiciones más,  cupones para divertirse y hasta un masajeador vibrador, ¡si el que no lo hace es porque no quiere!. La visita al sex shop es obligada, ¡te asombrarías lo que se ha descubierto después del vibrador!


Si a todo esto le añadimos a nuestros lectores que con la edad el orgasmo femenino es más intenso y recurrente, es decir, les cuesta menos llegar y pueden tener más de lo que solían tener, es una motivación añadida para seguir explorándose/las, disfrutando con y de tu pareja. La única parte delicada a tener en cuenta en este periodo es la premenopausia o menopausia para algunas,  con sus cambios de humor, bajada de líbido, sofocos, sequedad vaginal, aparecen los fantasmas del pasado, puede ser un periodo negro si no estamos atentos. Aquí toca paciencia, y mucha. Puedes recurrir a  herbolarios o a la farmacia para manejar los síntomas o incluso al psicólogo si fuese necesario, pero lo bueno ¿sabes qué es? Que tiene solución y que se acaba.
Quedan aquellos que no tienen pareja, ya sean viudos, separados  o que aún no encontraron a esa persona con la que compartir su vida.  Para ellos juguetes, literatura o películas son de fácil acceso y altamente recomendables. El pacer está al alcance de todos. No se desanimen, ¡está es sus manos!
O sea que nada de excusas y a ponernos manos a la obra, ¡Toca disfrutar!




*Ana Ortiz. Psicóloga. Terapeuta Sexual y de Pareja. Teléfono de contacto 675819019. http://anaortizpsicologa.blogspot.com.es/


domingo, 4 de octubre de 2015

SUPÉRALO


Se acabó el verano,  con él también  muchas parejas, aquellas que daban los últimos coletazos del que quizás sólo uno tenía consciencia. Se acabó el amor, se apagó el deseo, se acabaron las ganas de pasar tiempo juntos, de acurrucarse, de hacer el amor, de compartir risas. Todo eso se acabó. Llega el tiempo del dolor.
Uno de los personajes de la escena vive angustiado para poder elegir el mejor momento, busca fórmulas en su cabeza para que sus palabras no hagan tanto daño, pero ¿cómo se puede endulzar “ya no te amo”? el miedo o la culpa de poder hacer sufrir a quien ha sido su pareja por un largo tiempo hace que se encoja el corazón. Lo intentó todo, pero ya no siente. Ojalá pudiese volver a sentir, ¡sería  tan fácil!
El otro, ignorante, sigue a su ritmo, viviendo en su rutina y preocupado por sus cosas, ¡si supiese!
Llega el  momento y estalla el corazón, a uno porque finalmente pudo decirlo y empieza a sentirse, al menos, liberado. El otro porque está en shock, lo niega, no puede ser, le falta el aire y la cabeza le da vueltas. Frases como -lo podemos intentar y ¿si pasamos más tiempo juntos?, debería de haberte cuidado más, haré lo que quieras pero no me dejes… estás estresada/o, hay otro/a -se suceden una tras otra, el dejado intenta negar la situación que se le está planteando, el otro, el liberado, comienza a sentirse acorralado. Es normal, uno lo lleva madurando mucho tiempo, para el otro es una sorpresa, o quizás no tanto, sólo pensó que eso no les pasaría nunca a ellos.
La ruptura está considerada como uno de los acontecimientos vitales más  estresantes en la vida de un ser humano, sólo precedido por la muerte del cónyuge. Tanto para el que abandona como para el abandonado se suceden una serie situaciones y alteraciones emocionales muy dolorosas donde el miedo,  la culpa, el dolor y la rabia se entremezclan en diferentes momentos.


Desde que se dice, hasta que se consolida la ruptura, las parejas pueden pasar por diferentes momentos. Puedo ocurrir un intento de reconciliación breve -el que abandona lo hace porque ve que el dolor y el miedo lo han superado. El abandonado piensa que tiene otra oportunidad y hará de todo para intentar reconquistar a su pareja, en este periodo variable en tiempo y emociones, todo lo que haga el abandonado será tomado por el otro  como ¿ahora? ¿ahora haces esto? ¿y antes…? Lo que dará a más confusión y rabia. Otros buscan tener otro hijo como nuevo proyecto o como soga al cuello para el que se quiere ir. Un error. También puede ser que cuando regrese a casa tenga todo listo y se vaya. Bastante duro. O bien que se dé un tiempo corto donde se hable bastante y se den miles de explicaciones de cómo murió el amor. Las combinaciones pueden ser miles y el dolor muy grande pero llega un día en que la ruptura se consolida y te das cuenta que todo, al fin,  se acabó.
¿ Y ahora, qué?
¿Ahora? , ahora toca superarlo.
Principalmente piensa que no es por ti, NO, de verdad, no lo es. Simplemente el amor por ti cursó su evolución y en vuestro caso murió. No empieces a machacarte en tu autoestima pensando que es por tu físico o por tu carácter, no has cambiado, o si, pero no es eso lo que hizo que vuestro amor muriese. Simplemente aquellas diferencias que antes no importaban, con el tiempo, pues sí lo hicieron. Y cuando la vida avanza, vuestras vidas se distancian, pasado el tiempo y con la rutina a las espaldas, uno de los dos quiere más cosas en la vida, un cambio, una nueva ilusión, un proyecto de vida nuevo, porque ese era muy gris. Entonces , ¿quieres estar con alguien que ya no te ama?, ¿con alguien que cuando te mira ya no te desea?, ¿con alguien que se siente “gris” en su vida contigo?. Lo siento, ni aunque te pongas luces de neón por todo el cuerpo le darás luz. No depende de ti. Tu pareja está en otro momento evolutivo diferente al tuyo. En algún momento de vuestra vida en común tomasteis caminos dispares con tiempos diferentes y nos os disteis cuenta. Y si lo hicisteis pensasteis que era temporal y que las cosas volverían a su cauce cuando esa situación estuviese controlada.
Entonces, ¿cómo me la/o quito de la cabeza?
Ahora toca llorar cuando te vengan ganas, pero también toca hacer el esfuerzo y distraerte. Sal y ríe, luego llora, lee y despístate, corre y saca la rabia,  baila y vuelve a llorar cuando te despiertes. Serás una montaña rusa de emociones desde el llanto, al dolor y la rabia. Nunca imaginaste poder sentir tanto dolor,  ¿has visto como duele el corazón?
Pero como lo que toca es superarlo, regla número uno, no lo controles, qué hace, con quién sale y todas esas acciones que se volverán obsesiones. NO vivirás tu vida, sólo estarás pendiente de qué hace y vivirás la suya. No merece la pena, eso sólo te dará sufrimiento y ahora te toca cuidarte a ti. Y si te enteras que sale con una nueva pareja, ¡Dios! No te compares, no está por su aspecto físico, es por lo que siente cuando están juntos y eso al fin y al cabo es química, algo con lo que vosotros ya no podéis hacer nada. En vuestro caso desapareció.  Algún componente, en algún momento, dejó de producirse, no lo luches.
Reinvéntate,  busca nuevas oportunidades, haz lo que siempre deseaste y no podías por la situación que teníais. Ahora tienes la oportunidad. Cambia, vuelve a ser tú, pon nuevas rutinas en tu vida, quiérete más. Cuando te mires al espejo y pienses que quien es esa persona en frente a la que no reconoces, a la que hace tiempo no mirabas, a la que le preguntas que cómo has llegado a esto, que qué fue de ti, de cuando te perdiste y dejaste de ser tú para convertirte en lo que se esperaba de ti. Tienes una nueva oportunidad. Date prisa porque ¿sabes? El amor volverá a tocar tu puerta. Te lo aseguro. Y cuando llegue deberás estar preparada/o para elegir desde la no dependencia, ni desde la carencia, ni desde la posición de víctima abandonada. Acepta que lo vuestro se acabó y agradece que se haya ido. Deséale que sea feliz porque ya verás, TÚ, lo serás.


Al fin al cabo, quien quiere pasar un segundo de su tiempo con quien no quiere estar contigo




*Ana Ortiz. Psicóloga. Terapeuta Sexual y de Pareja. Teléfono de contacto 675819019. http://anaortizpsicologa.blogspot.com.es/

martes, 29 de septiembre de 2015

Familias Reconstituidas

Carta a una Familia Reconstituida


¡Felicidades!

SI, felicidades por ser sordos, porque no oísteis a vuestros amigos y familiares diciéndoos que estabais locos, que era pronto, que no sabíais dónde os metíais, que os daban dos meses. Felicidades por ser valientes, porque saliendo ambos de una pérdida, de una pareja que no funcionó, apostáis por otra y por todo lo que trae la nueva situación. Felicidades por ser  pacientes, por mantener la calma en medio del inmenso caos, por aprender a respirar y a contar hasta mil, por saber bajar el umbral de las manías, por ser un excelente diplomático/a , por ser un/a gran gestor/a. En serio, ¡hay tanto por lo que felicitaros!.

 Felicidades, de corazón.



Así que, partiendo de lo sordos, valientes y pacientes que sois os hago una serie de recomendaciones para que vuestra nueva familia llegue al éxito y podáis disfrutarla. Aquí si hay que quitarse los tapones de las orejas.

Primero de todo, vuestra pareja no es una pareja convencional, no cumple el Ciclo Vital Familiar: noviazgo, emparejamiento, nacimiento del primer hijo, etc. No, aquí llegáis  ya con hijos y además de otra persona, con un sistema ya instaurado y que además no es el tuyo. Con respecto a ese maravilloso noviazgo, lo siento, imposible, sacar tiempo para los dos solos será cuestión de hacer malabarismos. Pero no os deprimáis, se puede. Primero de todo aprovechen cualquier momento para hacerlo especial entre los dos, ahora tendréis instantes, las noches o el tiempo en que los niños se van con el otro progenitor. (Ajusten el régimen de visitas para que haya más orden y equilibrio).
Tus hijos, los de tu pareja, los ex, tenéis que vivir todos en cierta armonía, pero tranquilos, que si aún estáis en los momentos iniciales deciros que hasta transcurridos unos años no se consigue, al principio hay muchos duelos no cerrados, rencores y falta de aceptación.  Dicho esto, tocamos el delicado tema de “Los Ex”.
Felicidades a esos maravillosos ex que superan y aceptan que su matrimonio acabó, fuese por la razón que fuese y que cada uno ha seguido con su vida, sea la que sea.  Felicidades a esos ex que propician la buena relación con las nuevas parejas de su ex porque sus hijos crecerán sanos emocionalmente ya que no tendrán conflictos de lealtades al notar que su mamá o su papá no saluda a la nueva pareja, o le cambia el semblante cuando se habla de él o ella. Ellos lo sienten, lo ven y lo padecen. Les crea conflicto interno y tristeza. Apoyarán al que interpreten como ex más débil, pero a la larga crecen, maduran y se dan cuenta de quien es quien, pudiéndose volver en contra de ese progenitor que actuó insanamente o aún peor, que se vuelva dependiente y desconfiado socialmente. Nadie cuerdo quiere eso para sus hijos. Es por eso, que si te tocó uno de esos ex, de esos que no superan nunca que su pareja rehaga su vida o que sus hijos convivan con la nueva pareja, a esos, simplemente ignóralos, no gastes energía intentando que se le pase, o haciendo cosas para que te acepte.  Que sepas que de ti no depende. Tu simplemente con cuidar a sus hijos como a los tuyos es suficiente. Es tu familia la que importa.
La familiastra, tema delicado, porque para las antigua familias, esas que se rompieron, sólo los primeros, son la verdadera familia, son el verdadero marido, o la verdadera mujer, los nuevos hijos o los aportados cuesta aceptarlos y lanzan mensajes a sus hijos como para que diferencien. Grave error, ahora sois una familia, si, muy grande. No todos llevan la misma sangre, pero sois una familia. Tardareis entre cuatro o siete años en conseguir sentir que sois una familia, en que se solidifique el amor,  no se ama desde el minuto cero, hay una serie de etapas todas ellas marcadas por los celos o la inseguridad, en ver al otro como una amenaza, es un sistema que esta buscando cómo funcionar, conociendo a sus partes, con los recuerdos de una etapa anterior, unos miedos que  sólo el tiempo, la comprensión y la paciencia hará que se consiga. Del  Respeto se pasará a la Tolerancia después a la Aceptación, de ahí  al  Afecto, luego el  Cariño y, finalmente, al Amor. No pretendáis que el amor fluya desde el principio, es imposible, para ello con lo menores utilizad más en fases iniciales los elogios que las muestras físicas de afecto, recordad que no sois el progenitor biológico, ni pretendáis serlo, tenéis otras funciones. Podéis enriquecer mucho la vida de esos niños, aportar lo que los padres no hacen, no es vuestra labor disciplinar, es la de sostener y estar, apoyar a vuestra pareja y aprender a querer. Además tienes que criar a tus hijos, en medio del caos y gestionar la educación entre tu ex y tu nueva pareja. Crear un sistema que funcione similar en ambas casas sería ideal para todo menor, en caso de no ser posible, haz que el tuyo funcione. Pasad tiempo con vuestros hijos a solas, tiempo con los otros y tiempo todos juntos.
La verdad, es difícil, agotador, te preguntas muchas veces si merece la pena, te dan ganas de tirar la toalla y mandar a todos a cierto sitio, ¿pero sabes qué? Eso significa que estás luchando primero tú a nivel individual, piensas si estás sacrificando a tus hijos por esa situación, te vienen dudas, miedos, pero sabes que lo estás intentado, que merece la pena, porque hay días que te colman de felicidad.  La vida, si es vida, tiene de todo: felicidades, tristezas, éxitos, fracasos, aburrimientos, entretenimientos, tragedias, comedias, rutinas y sorpresas. Se sabe que hay momentos duros y otros ligeros, días buenos, no tan buenos, pero que hay otros horribles. Felicítate por cada día que lo estás consiguiendo, en tu nueva familia, tu pareja y tú estáis luchando para conseguir una familia feliz, donde en su seno se promueven los afectos, se da y recibe alegremente, se protege a los pequeñitos, se estimula a crecer a los mayores. Estáis creando un vínculo sólido y sano a pesar de las dificultades dobles. El sentimiento de orgullo os inundará en diferentes ocasiones. Entonces, te lo repito: La gran virtud de tu familia reconstituida… ¡es que es tuya!
 Ver y sentir esas caras de felicidad cuando están todos juntos compartiendo momentos familiares, no tiene precio.

¡¡FELICIDADES!!

*Ana Ortiz. Psicóloga. Terapeuta Sexual y de Pareja. Teléfono de contacto 675819019. http://anaortizpsicologa.blogspot.com.es/



lunes, 23 de febrero de 2015

Desarrollo del NIÑO CONSUMIDOR

Un artículo muy interesante de la Doctora en Psicología  Marta Ruiz Marín, a tener muy en cuenta.


LOS NIÑOS YA SON CONSUMIDORES "MADUROS"

Los niños resultan un objetivo de gran interés para profesionales y expertos en publicidad y desarrollo de negocio debido a que suponen un mercado primario, un mercado futuro y un mercado de influencia.

En primer lugar, a partir de ciertas edades, los niños cuentan con discretas cantidades de dinero propio para gastar en productos típicos como chicles, gominolas, tebeos, helados o videojuegos. Así, a pesar de su corta edad, los niños se convierten en clientes reales para determinados sectores de igual forma que los adultos los son para otros tipos de productos y servicios  (mercado primario). En segundo lugar, los niños son el mercado de mañana para las empresas con las implicaciones e intereses que esto conlleva (mercado futuro). En tercer lugar, muchas de las decisiones de compra familiares son guiadas por las preferencias e indicaciones de los niños (mercado de influencia) (McNeal, 1992).

Considerando este marco, se denomina socialización del niño en consumo al proceso mediante el cual los niños adquieren habilidades, conocimientos, y aptitudes relevantes para su funcionamiento como consumidores en el mercado (Ward 1974). De forma resumida, esta socialización sería el proceso a partir del cual los niños aprenden  a comprar y a consumir dentro de una determinada cultura.  Precisamente, la pregunta a la que se intenta dar respuesta en este artículo es ¿cómo aprende ese niño a ser consumidor? ¿Cuáles son las etapas por las que pasa?

Nos vamos a detener aquí en  dos tipos de factores determinantes en el desarrollo del niño como consumidor. En primer lugar trataremos la influencia que ejerce su interacción con el entorno y la cultura en la que se halla inmerso. En segundo lugar, la propia edad del niño. A su vez, dentro de los factores del entorno que influyen en el desarrollo del comportamiento de consumo de los niños destacan algunas  fuentes diferenciadas como son los padres, los medios de comunicación o las amistades.  

Respecto a los padres, Carlson y Grossbart (1990) establecen una clasificación compuesta por cuatro tipos de estilos parentales que son: autoritario, democrático, negligente y permisivo. Precisamente, son los padres más próximos a la categoría de democracia seguidos por aquéllos próximos a la categoría de permisividad los que parecen jugar un rol más activo en el proceso de socialización de los niños como consumidores puesto que, el tipo de interacciones que caracteriza a esas categorías engloba actividades tales como comprar en compañía de los niños o buscar la opinión de éstos. Además, cuando ven la televisión o algún otro medio de comunicación en el que se incluye publicidad declaran preocupación por el tipo de contenidos publicitarios a los que están expuestos sus hijos.  Diversos estudios han mostrado también que cuando los padres alientan la comunicación y la independencia de los hijos, estos padres tienen un mayor peso sobre el proceso de socialización de sus hijos como consumidores. Frente a esto, parece ser que,  cuando los padres alientan la obediencia y el respeto serán los medios de comunicación y el grupo de amistades los que mayor peso ejerzan sobre su proceso de socialización como consumidor. 


Pero ese influjo de la familia sobre nuestro desarrollo como consumidores va más lejos de la infancia llegando hasta la vida adulta y es que,  a menudo, compramos o contratamos servicios con determinadas empresas por mera tradición familiar (heurístico de familiaridad). Además de su permanencia, este influjo de la familia en los comportamientos de consumo es bidireccional y es que, como ya se ha comentado al principio del artículo, también los niños influyen de forma efectiva sobre muchas de las decisiones de compra de los padres. Un caso muy común es la compra por parte de los padres de determinados aparatos tecnológicos bajo la guía y consejo de los hijos.

Retomando los factores del entorno, además de la familia, el niño crece expuesto diariamente a un sinfín de anuncios publicitarios en televisión, en carteles de carretera, en el buzón de casa, en radio, en internet…etc, y es que, a medida que se avanza en la sociedad de la información y comunicación  la publicidad encuentra nuevas vías. No obstante, según el niño va cumpliendo años, éste tiene cada vez una mayor capacidad crítica y además, va abriendo camino a otras fuentes de información provenientes de sus grupos y personas de referencia, especialmente las amistades. Así, a medida que el niño cumple años sus amigos ejerecen un mayor peso sobre sus comportamientos de consumo. 





Respecto a la edad, McNeal propone 5 etapas en el desarrollo del comportamiento de consumo en los niños: observación, solicitud, selección, compra con ayuda y compra independiente.

  1. Observación. Esta etapa se extiende hasta aproximadamente los 2 años de edad. Aquí el niño comienza a familiarizarse con  determinados estímulos de de consumo como por ejemplo algunos artículos puestos a la venta o los símbolos de algunas marcas comerciales. Además, durante esta etapa el niño va a aprender que las tiendas son el origen de cosas buenas para él.
  2. Solicitud. Desde los dos años hasta aproximadamente los tres años y medio de vida, el niño comienza a pedir aquellos productos que ve y le interesan, pero aún no es capaz de pedirlos en ausencia del producto puesto que todavía es temprano para que el niño comience a hacer representaciones mentales de los objetos en ausencia de éstos.  Si lo ve lo pide, si no lo ve, no será hasta unos meses después cuando recuerde el producto y lo pida. 
  3. Selección. A partir de los tres años y medio el niño ya tiene recuerdo de los estímulos de consumo y puede evocarlos en ausencia física de los productos. Además, durante esta etapa el niño comienza a manejar los esquemas de autoservicio. 
  4. Hacer compras con ayuda. Aproximadamente, a partir de los cinco años y medio el niño va adquiriendo la habilidad para gastar y gestionar  su propio dinero. También pide permiso para comprar cosas de la tienda.
  5. Hacer compras de manera independiente. En torno a los ochos años el niño ya puede hacer compras por sí solo sin ayuda de sus padres pero además, también desarrollan durante esta fase la capacidad de convencer a los padres de que son capaces de hacer las compras por sí solos. También, durante esta etapa los niños comienzan a manejar estrategias de persuasión para convencer a los padres.

Otra propuesta muy interesante es la de Roedder (1999) quien defiende tres estadíos en el desarrollo de los niños como consumidores:

  1. Período perceptual (3 a 7 años). Durante esta etapa los niños muestran una preferencia por lo inmediato y observable. Hay un predominio y saliencia de las dimensiones más simples y llamativas de los objetos de consumo. Aquí las preferencias del niño están en función de un único atributo (por ejemplo el color).
  2. Período analítico (7 a 11 años). Aquí las preferencias ya van más allá de lo directamente observable y más allá de un único atributo. Las marcas, los precios y la publicidad son términos que comienzan a manejar los niños dentro de esta etapa y ya son capaces de ponerse en el lugar de publicistas y comerciantes evaluando sus intereses. También empiezan a practicar estrategias de negociación con los padres para persuadirles en la compra.
  3. Período reflexivo (12 a 16 años). Aquí, más que desarrollar nuevas habilidades, durante esta etapa los niños perfeccionan todo lo aprendido anteriormente.


sábado, 14 de febrero de 2015

¿Qué es el EMDR?


La mejor terapia que podrás encontrar...... sola  o combinada con otras terapias....avalada por sus magníficos resultados.



EMDR se basa en el modelo del Procesamiento Adaptativo de la Información que considera que todas las personas somos capaces, en las condiciones adecuadas, de gestionar situaciones traumáticas.

Según este modelo los recuerdos se archivan en redes neuronales interconectadas entre si, pero en caso de situaciones traumáticas, la intensa reacción fisiológica de estrés y terror, bloquea el procesamiento de la información del suceso y la información queda fragmentada en el sistema nervioso. De ese modo pensamientos, imágenes, emociones y sensaciones relacionadas a la situación, pueden activarse ante estímulos internos y externos, y continúan influyendo en nuestra conducta y personalidad en el presente.


EMDR es el término que se utiliza para designar un novedoso y efectivo abordaje terapéutico de aspecto integrador. Este método esta preferiblemente indicado para trabajar acontecimientos traumáticos.


Cuando hablamos de traumas podemos diferenciar dos tipos: Traumas (con T mayúscula) y traumas (con t minúscula).
Los traumas “T” es lo que tradicionalmente definimos como trauma, una sola experiencia terriblemente dolorosa y que fácilmente hace reaccionar a la persona ante una situación similar o algún aspecto que le recuerde la vivencia. Ejemplos de este tipo incluirían atentados, robos, accidentes de coche, experiencias de una batalla, abusos sexuales o físicos.
Los traumas “t” se refieren a las situaciones perturbadoras consistentes en el tiempo, ninguna de la experiencia en sí misma fue traumática, pero si que fueron suficientemente repetidas como para que el efecto acumulado sea tan impactante como un trauma “T”. Ejemplos de este tipo son el rechazo de los padres, la exigencia excesiva de un profesor o el desprecio de los compañeros de clase. Según la experiencia en la aplicación del método, parte de las dificultades actuales de los demandantes parece estar relacionada con sucesos angustiosos sufridos en la infancia que han quedado bloqueados y siguen influyendo no solo en la conducta del individuo, sino que también en la gestión de situaciones traumáticas posteriores.



Imagen de un cerebro antes y después del EMDR



EMDR se basa en el modelo del Procesamiento Adaptativo de la Información que considera que todas las personas somos capaces, en las condiciones adecuadas, de gestionar situaciones traumáticas.

Según este modelo los recuerdos se archivan en redes neuronales interconectadas entre si, pero en caso de situaciones traumáticas, la intensa reacción fisiológica de estrés y terror, bloquea el procesamiento de la información del suceso y la información queda fragmentada en el sistema nervioso. De ese modo pensamientos, imágenes, emociones y sensaciones relacionadas a la situación, pueden activarse ante estímulos internos y externos, y continúan influyendo en nuestra conducta y personalidad en el presente. Cuando se reactiva alguno de estos aspectos la persona puede experimentar, entre otros aspectos, pesadillas, flashbacks y/o algún tipo de respuesta fisiológica como la ansiedad, en situaciones en que considera que no debería sentirse así (sobresaltarse por un portazo como si fuera un disparo o entrar en pánico ante la presencia de un perro).


Situar las cosas del pasado en el pasado y vivir el presente con más libertad

El protocolo de aplicación de EMDR pone en funcionamiento el mecanismo mediante el cual la información del trauma se reestructura, dando lugar a un funcionamiento adaptativo, es decir, favoreciendo la regulación emocional en el presente y facilitando el cambio a nivel de pensamiento (“el portazo no es un disparo” o “el perro no es una bestia feroz”).

La aplicación del proceso incluye la estimulación bilateral alternada (considerando la parte derecha e izquierda del cuerpo, se promueve que reaccionen alternamente primero una y luego la otra), mediante el movimiento ocular, “tapping” (golpecitos en las rodillas o en las manos) o a nivel auditivo. Este procedimiento estimula los dos hemisferios, favoreciendo la comunicación entre estos y desbloqueando la información contenida en el sistema nervioso. Así todos los aspectos que habían quedado fragmentados por la situación traumática, se vuelven a estructurar y se integran adecuadamente a nivel neuronal, pasando a ser parte de los recuerdos, es decir, dejan de activarse en el presente y causarnos perturbación. El sentimiento de miedo consecuencia de los hechos pasados desaparece y se logra un sentimiento de seguridad.
Origen y evolución del método

En 1987, Francine Shapiro, psicóloga e investigadora en el Mental Research Insitute de Palo Alto (California) se dio cuenta mientras paseaba por el parque como ciertos pensamientos que antes le provocaban ansiedad, dejaban de causarle malestar. Quiso investigar como se había dado este proceso y observó que cuando un pensamiento perturbador le venia a la mente los ojos se movían de una manera determinada y el malestar desaparecía.

A medida que la Dra. Shapiro siguió investigando este efecto consideró que, a veces, el movimiento ocular, no era suficiente para lograr el efecto deseado y desarrolló un procedimiento estructurado para aplicar el método. En 1989 informó de la utilidad de este método en víctimas de trauma en el Journal of Traumatic Stress.

El tiempo y la experiencia han permitido adaptar el protocolo básico, suficiente para tratar a personas con Trastorno por Estrés Postraumático, a otro tipo de demandas y patologías.

Actualmente desde las Asociaciones de EMDR se sigue investigando para el desarrollo, la formación y la promoción del modelo.


Qué se puede tratar con EMDR:

EMDR es un método terapéutico útil para aliviar el malestar y ayudar a las personas a cumplir su potencial de crecimiento, en el espacio de tiempo más breve posible y con efectos profundos y duraderos.

Antes de después del EMDR. Sin tratamiento   y tras  cuatro sesiones,  un mes del tratamiento. 


EMDR esta validado como tratamiento para:
  • Sintomatología postraumática
  • Fobias Ataques de pánico
  • Ataques sexuales
  • Víctimas de catástrofes
  • Trastorno por estrés postraumático
  • Duelo complicado
  • Trastornos de ansiedad
  • Depresión
  • Estrés agudo
  • Temas de autoestima
  • Imagen corporal negativa
  • Disfunciones familiares y de pareja
  • Adicciones
  • Problemas somáticos y somatoformes
  • Obtener mejor resultado en deportistas y ejecutivos

El método EMDR puede utilizarse dentro de una terapia verbal estándar ejemplo, tu terapeuta está formado en EMDR se detectan dianas a trata en tu pasado que hacen que hoy no avances en ciertos ámbitos y se aplica el tratamiento) , como terapia complementaria con un terapeuta por separado ( tu terapeuta te manda dentro de su terapia a otro terapeuta EMDR para trabajar ciertos traumas y que luego vuelvas a su consulta para seguir con la terapia) o como un tratamiento en sí mismo (tienes traumas que quieres quitar y vas directamente a un terapeuta EMDR).



Preparándonos para el Sr Grey

Hoy se publicó en el Diario de Avisos mi artículo, a continuación lo podeis leer aquí..... 



Preparándonos para el Sr. Grey
*Ana Ortiz




Llegó el esperadísimo estreno de la película Cincuenta sombras de Grey, primera entrega de la trilogía que ha encabezado las listas de best seller de todo el mundo, más de 100 millones de copias vendidas si sumamos las tres partes de la saga  y establecido el récord como la edición de bolsillo de ventas más rápida de todos los tiempos, superando incluso a Harry Potter
Narrada en gran medida en Seattle, describe la relación entre una recién graduada de la universidad, Anastasia Steele y un joven magnate de negocios, Christian Grey. Etiquetada como novela “porno para mamás” por su contenido altamente erótico (destaca por sus escenas con elementos de las prácticas sexuales que involucran: bondage/disciplina, dominación/sumisión, sadismo/masoquismo (BDSM)) y por ser leído principalmente por mujeres a partir de los treinta años, aunque el hecho que haya sido traducida a 51 lenguas y se haya vendido en 37 países incluye un alcance mundial.




La realidad es que la trilogía escrita por la británica Erika Leonard, más conocida como E.L. James, ha roto tabúes y gran parte de los lectores revelan que se ha animado a explorar ese mundillo “bondage”, de ataduras y sumisión tras leerlo. “50 sombras de Grey” ha arrasado y se ha convertido en un fenómeno social. Tanto, que no solo las librerías, sino también los “sexshops” aplauden a su autora. La novela en la mesilla de muchos dormitorios ha abierto una nueva visión de la sexualidad no sólo en los modos de practicarla sino en las ganas de crear y realizar nuevas fantasías. Ahora llega finalmente la película, que con una duración de cerca de cien minutos cuenta con “veinte minutos de sexo”, muchos minutos si pensamos que películas con alto contenido erótico como “Eyes wide shut” no llegó a los dos minutos, la cinta obtuvo la calificación R gracias a su "contenido sexual fuerte incluyendo diálogos, comportamiento inusual y desnudos, y por su lenguaje".
Y quizás se pregunten cual es el secreto de cómo es posible tanto deseo, erotismo y atracción relatada en estos libros, el cómo la sumisión y el poder se entrelazan y alternan, cómo el conquistador es conquistado, cómo  todos querríamos ser o tener  un Grey en nuestra vida,  ellas porque él representa el poder, no hay nada que produzca más seducción y apego que el poder. Y ellos porque  quieren ese poder. La erótica del poder, tiene mucho de fantasía y proyección, no se trata tanto del hecho en sí mismo, sino de la forma en que la persona lo interpreta. A menudo el poderoso crea en su derredor una especie de misticismo, idealización sobre su persona y modo de vida que atrae fuertemente a personas de todo tipo. El poder produce un indudable atractivo, que puede resultar tan legítimo como otros de los motivos que nos erotizan (la belleza, la inteligencia, la bondad, la estabilidad, la ternura, el conocimiento, etc.). Cuando la erótica del poder  se ejerce fuera y dentro del lecho, la razón es sustituida por los instintos y es entonces cuando  el baile del juego y la seducción comienza.

El bombardeo publicitario no pasa desapercibido, e incluso aquellos que aun andan un poco despistados, cierta intriga les produce ese Grey. Ya en el pasado, tras la publicación de la trilogía, hubo ciertos accidentes por intentar imitar  escenas o situaciones que se despertaron al dejar rienda suelta a la fantasía, es por ello que hay que tener en cuenta unos consejos para evitar algún problema no deseado:
1.       No te lances al BDSM con alguien que acabas de conocer. Ante todo, confianza para sentirse cómodo y poder decir sin timidez hasta dónde quieres llegar. Por muy experta que parezca la otra persona, procura iniciarte en este mundo con alguien con quien hayas mantenido algún tipo de relación previa.
2.       No te dejes presionar. NO es NO.  Si tu compañero intenta manipularte para llegar más allá y a ti no te apetece, por mucho que te prometa que te va a encantar tu negativa es lo que cuenta. Que nadie te presione para una práctica de riesgo como ésta; tú tienes que tener siempre la última palabra sobre hasta dónde llegar.
3.       Nada de drogas ni alcohol. La euforia te puede llevar a sobrepasarte o a no controlar tus propios límites, es más fácil perder el control... Cualquier estimulante puede resultar bastante dañino cuando no se es un experto en BDSM.
4.       Empieza de forma gradual. Puedes empezar, por ejemplo, con pequeños azotes, pellizcos, suaves mordiscos o tirones de pelo para ver cómo reacciona tu compañero…todo debe surgir de forma natural siguiendo una curva de aprendizaje.
5.        Utiliza herramientas y utensilios de los que sea fácil deshacerse. Como en el punto anterior, no es necesario empezar con un látigo de dominatrix. Para un principiante en bondaje, por ejemplo, se recomiendan ligaduras que se puedan romper como cadenas muy finas, cintas de papel. También que no hagan demasiado daño como las esposas forradas de peluche.
6.        Acordad una palabra segura. Antes de empezar el juego es muy importante crear una contraseña, una palabra fácil de recordar y sobre la cual estéis los dos de acuerdo,  que signifique 'no quiero más' y que el otro deberá respetar sin pensárselo.


Dichos los avisos pertinentes para que nada desagradable ocurra, llega el  estreno, es el momento de ver cuánto  se inspiran o activan las parejas, es la hora de poner más de erotismo en sus vidas. La sexualidad es algo que hay que atender y mimar cada día. La sexualidad crece en el propio individuo y se desarrolla en la pareja, es responsabilidad nuestra el cuidarla y  nutrirla,  y para ello la lectura o la filmografía sirve de gran ayuda y si no….

“Y si no te gusta pues simplemente no lo veas y no comentes tonterías. ...... para saber si te gusta algo primero debes probarlo, de otra manera no sabes si es bueno o malo”.
Christian Grey


*Ana Ortiz. Psicóloga. Terapeuta Sexual y de Pareja. Teléfono de contacto 675819019. http://anaortizpsicologa.blogspot.com.es/