lunes, 23 de febrero de 2015

Desarrollo del NIÑO CONSUMIDOR

Un artículo muy interesante de la Doctora en Psicología  Marta Ruiz Marín, a tener muy en cuenta.


LOS NIÑOS YA SON CONSUMIDORES "MADUROS"

Los niños resultan un objetivo de gran interés para profesionales y expertos en publicidad y desarrollo de negocio debido a que suponen un mercado primario, un mercado futuro y un mercado de influencia.

En primer lugar, a partir de ciertas edades, los niños cuentan con discretas cantidades de dinero propio para gastar en productos típicos como chicles, gominolas, tebeos, helados o videojuegos. Así, a pesar de su corta edad, los niños se convierten en clientes reales para determinados sectores de igual forma que los adultos los son para otros tipos de productos y servicios  (mercado primario). En segundo lugar, los niños son el mercado de mañana para las empresas con las implicaciones e intereses que esto conlleva (mercado futuro). En tercer lugar, muchas de las decisiones de compra familiares son guiadas por las preferencias e indicaciones de los niños (mercado de influencia) (McNeal, 1992).

Considerando este marco, se denomina socialización del niño en consumo al proceso mediante el cual los niños adquieren habilidades, conocimientos, y aptitudes relevantes para su funcionamiento como consumidores en el mercado (Ward 1974). De forma resumida, esta socialización sería el proceso a partir del cual los niños aprenden  a comprar y a consumir dentro de una determinada cultura.  Precisamente, la pregunta a la que se intenta dar respuesta en este artículo es ¿cómo aprende ese niño a ser consumidor? ¿Cuáles son las etapas por las que pasa?

Nos vamos a detener aquí en  dos tipos de factores determinantes en el desarrollo del niño como consumidor. En primer lugar trataremos la influencia que ejerce su interacción con el entorno y la cultura en la que se halla inmerso. En segundo lugar, la propia edad del niño. A su vez, dentro de los factores del entorno que influyen en el desarrollo del comportamiento de consumo de los niños destacan algunas  fuentes diferenciadas como son los padres, los medios de comunicación o las amistades.  

Respecto a los padres, Carlson y Grossbart (1990) establecen una clasificación compuesta por cuatro tipos de estilos parentales que son: autoritario, democrático, negligente y permisivo. Precisamente, son los padres más próximos a la categoría de democracia seguidos por aquéllos próximos a la categoría de permisividad los que parecen jugar un rol más activo en el proceso de socialización de los niños como consumidores puesto que, el tipo de interacciones que caracteriza a esas categorías engloba actividades tales como comprar en compañía de los niños o buscar la opinión de éstos. Además, cuando ven la televisión o algún otro medio de comunicación en el que se incluye publicidad declaran preocupación por el tipo de contenidos publicitarios a los que están expuestos sus hijos.  Diversos estudios han mostrado también que cuando los padres alientan la comunicación y la independencia de los hijos, estos padres tienen un mayor peso sobre el proceso de socialización de sus hijos como consumidores. Frente a esto, parece ser que,  cuando los padres alientan la obediencia y el respeto serán los medios de comunicación y el grupo de amistades los que mayor peso ejerzan sobre su proceso de socialización como consumidor. 


Pero ese influjo de la familia sobre nuestro desarrollo como consumidores va más lejos de la infancia llegando hasta la vida adulta y es que,  a menudo, compramos o contratamos servicios con determinadas empresas por mera tradición familiar (heurístico de familiaridad). Además de su permanencia, este influjo de la familia en los comportamientos de consumo es bidireccional y es que, como ya se ha comentado al principio del artículo, también los niños influyen de forma efectiva sobre muchas de las decisiones de compra de los padres. Un caso muy común es la compra por parte de los padres de determinados aparatos tecnológicos bajo la guía y consejo de los hijos.

Retomando los factores del entorno, además de la familia, el niño crece expuesto diariamente a un sinfín de anuncios publicitarios en televisión, en carteles de carretera, en el buzón de casa, en radio, en internet…etc, y es que, a medida que se avanza en la sociedad de la información y comunicación  la publicidad encuentra nuevas vías. No obstante, según el niño va cumpliendo años, éste tiene cada vez una mayor capacidad crítica y además, va abriendo camino a otras fuentes de información provenientes de sus grupos y personas de referencia, especialmente las amistades. Así, a medida que el niño cumple años sus amigos ejerecen un mayor peso sobre sus comportamientos de consumo. 





Respecto a la edad, McNeal propone 5 etapas en el desarrollo del comportamiento de consumo en los niños: observación, solicitud, selección, compra con ayuda y compra independiente.

  1. Observación. Esta etapa se extiende hasta aproximadamente los 2 años de edad. Aquí el niño comienza a familiarizarse con  determinados estímulos de de consumo como por ejemplo algunos artículos puestos a la venta o los símbolos de algunas marcas comerciales. Además, durante esta etapa el niño va a aprender que las tiendas son el origen de cosas buenas para él.
  2. Solicitud. Desde los dos años hasta aproximadamente los tres años y medio de vida, el niño comienza a pedir aquellos productos que ve y le interesan, pero aún no es capaz de pedirlos en ausencia del producto puesto que todavía es temprano para que el niño comience a hacer representaciones mentales de los objetos en ausencia de éstos.  Si lo ve lo pide, si no lo ve, no será hasta unos meses después cuando recuerde el producto y lo pida. 
  3. Selección. A partir de los tres años y medio el niño ya tiene recuerdo de los estímulos de consumo y puede evocarlos en ausencia física de los productos. Además, durante esta etapa el niño comienza a manejar los esquemas de autoservicio. 
  4. Hacer compras con ayuda. Aproximadamente, a partir de los cinco años y medio el niño va adquiriendo la habilidad para gastar y gestionar  su propio dinero. También pide permiso para comprar cosas de la tienda.
  5. Hacer compras de manera independiente. En torno a los ochos años el niño ya puede hacer compras por sí solo sin ayuda de sus padres pero además, también desarrollan durante esta fase la capacidad de convencer a los padres de que son capaces de hacer las compras por sí solos. También, durante esta etapa los niños comienzan a manejar estrategias de persuasión para convencer a los padres.

Otra propuesta muy interesante es la de Roedder (1999) quien defiende tres estadíos en el desarrollo de los niños como consumidores:

  1. Período perceptual (3 a 7 años). Durante esta etapa los niños muestran una preferencia por lo inmediato y observable. Hay un predominio y saliencia de las dimensiones más simples y llamativas de los objetos de consumo. Aquí las preferencias del niño están en función de un único atributo (por ejemplo el color).
  2. Período analítico (7 a 11 años). Aquí las preferencias ya van más allá de lo directamente observable y más allá de un único atributo. Las marcas, los precios y la publicidad son términos que comienzan a manejar los niños dentro de esta etapa y ya son capaces de ponerse en el lugar de publicistas y comerciantes evaluando sus intereses. También empiezan a practicar estrategias de negociación con los padres para persuadirles en la compra.
  3. Período reflexivo (12 a 16 años). Aquí, más que desarrollar nuevas habilidades, durante esta etapa los niños perfeccionan todo lo aprendido anteriormente.


sábado, 14 de febrero de 2015

¿Qué es el EMDR?


La mejor terapia que podrás encontrar...... sola  o combinada con otras terapias....avalada por sus magníficos resultados.



EMDR se basa en el modelo del Procesamiento Adaptativo de la Información que considera que todas las personas somos capaces, en las condiciones adecuadas, de gestionar situaciones traumáticas.

Según este modelo los recuerdos se archivan en redes neuronales interconectadas entre si, pero en caso de situaciones traumáticas, la intensa reacción fisiológica de estrés y terror, bloquea el procesamiento de la información del suceso y la información queda fragmentada en el sistema nervioso. De ese modo pensamientos, imágenes, emociones y sensaciones relacionadas a la situación, pueden activarse ante estímulos internos y externos, y continúan influyendo en nuestra conducta y personalidad en el presente.


EMDR es el término que se utiliza para designar un novedoso y efectivo abordaje terapéutico de aspecto integrador. Este método esta preferiblemente indicado para trabajar acontecimientos traumáticos.


Cuando hablamos de traumas podemos diferenciar dos tipos: Traumas (con T mayúscula) y traumas (con t minúscula).
Los traumas “T” es lo que tradicionalmente definimos como trauma, una sola experiencia terriblemente dolorosa y que fácilmente hace reaccionar a la persona ante una situación similar o algún aspecto que le recuerde la vivencia. Ejemplos de este tipo incluirían atentados, robos, accidentes de coche, experiencias de una batalla, abusos sexuales o físicos.
Los traumas “t” se refieren a las situaciones perturbadoras consistentes en el tiempo, ninguna de la experiencia en sí misma fue traumática, pero si que fueron suficientemente repetidas como para que el efecto acumulado sea tan impactante como un trauma “T”. Ejemplos de este tipo son el rechazo de los padres, la exigencia excesiva de un profesor o el desprecio de los compañeros de clase. Según la experiencia en la aplicación del método, parte de las dificultades actuales de los demandantes parece estar relacionada con sucesos angustiosos sufridos en la infancia que han quedado bloqueados y siguen influyendo no solo en la conducta del individuo, sino que también en la gestión de situaciones traumáticas posteriores.



Imagen de un cerebro antes y después del EMDR



EMDR se basa en el modelo del Procesamiento Adaptativo de la Información que considera que todas las personas somos capaces, en las condiciones adecuadas, de gestionar situaciones traumáticas.

Según este modelo los recuerdos se archivan en redes neuronales interconectadas entre si, pero en caso de situaciones traumáticas, la intensa reacción fisiológica de estrés y terror, bloquea el procesamiento de la información del suceso y la información queda fragmentada en el sistema nervioso. De ese modo pensamientos, imágenes, emociones y sensaciones relacionadas a la situación, pueden activarse ante estímulos internos y externos, y continúan influyendo en nuestra conducta y personalidad en el presente. Cuando se reactiva alguno de estos aspectos la persona puede experimentar, entre otros aspectos, pesadillas, flashbacks y/o algún tipo de respuesta fisiológica como la ansiedad, en situaciones en que considera que no debería sentirse así (sobresaltarse por un portazo como si fuera un disparo o entrar en pánico ante la presencia de un perro).


Situar las cosas del pasado en el pasado y vivir el presente con más libertad

El protocolo de aplicación de EMDR pone en funcionamiento el mecanismo mediante el cual la información del trauma se reestructura, dando lugar a un funcionamiento adaptativo, es decir, favoreciendo la regulación emocional en el presente y facilitando el cambio a nivel de pensamiento (“el portazo no es un disparo” o “el perro no es una bestia feroz”).

La aplicación del proceso incluye la estimulación bilateral alternada (considerando la parte derecha e izquierda del cuerpo, se promueve que reaccionen alternamente primero una y luego la otra), mediante el movimiento ocular, “tapping” (golpecitos en las rodillas o en las manos) o a nivel auditivo. Este procedimiento estimula los dos hemisferios, favoreciendo la comunicación entre estos y desbloqueando la información contenida en el sistema nervioso. Así todos los aspectos que habían quedado fragmentados por la situación traumática, se vuelven a estructurar y se integran adecuadamente a nivel neuronal, pasando a ser parte de los recuerdos, es decir, dejan de activarse en el presente y causarnos perturbación. El sentimiento de miedo consecuencia de los hechos pasados desaparece y se logra un sentimiento de seguridad.
Origen y evolución del método

En 1987, Francine Shapiro, psicóloga e investigadora en el Mental Research Insitute de Palo Alto (California) se dio cuenta mientras paseaba por el parque como ciertos pensamientos que antes le provocaban ansiedad, dejaban de causarle malestar. Quiso investigar como se había dado este proceso y observó que cuando un pensamiento perturbador le venia a la mente los ojos se movían de una manera determinada y el malestar desaparecía.

A medida que la Dra. Shapiro siguió investigando este efecto consideró que, a veces, el movimiento ocular, no era suficiente para lograr el efecto deseado y desarrolló un procedimiento estructurado para aplicar el método. En 1989 informó de la utilidad de este método en víctimas de trauma en el Journal of Traumatic Stress.

El tiempo y la experiencia han permitido adaptar el protocolo básico, suficiente para tratar a personas con Trastorno por Estrés Postraumático, a otro tipo de demandas y patologías.

Actualmente desde las Asociaciones de EMDR se sigue investigando para el desarrollo, la formación y la promoción del modelo.


Qué se puede tratar con EMDR:

EMDR es un método terapéutico útil para aliviar el malestar y ayudar a las personas a cumplir su potencial de crecimiento, en el espacio de tiempo más breve posible y con efectos profundos y duraderos.

Antes de después del EMDR. Sin tratamiento   y tras  cuatro sesiones,  un mes del tratamiento. 


EMDR esta validado como tratamiento para:
  • Sintomatología postraumática
  • Fobias Ataques de pánico
  • Ataques sexuales
  • Víctimas de catástrofes
  • Trastorno por estrés postraumático
  • Duelo complicado
  • Trastornos de ansiedad
  • Depresión
  • Estrés agudo
  • Temas de autoestima
  • Imagen corporal negativa
  • Disfunciones familiares y de pareja
  • Adicciones
  • Problemas somáticos y somatoformes
  • Obtener mejor resultado en deportistas y ejecutivos

El método EMDR puede utilizarse dentro de una terapia verbal estándar ejemplo, tu terapeuta está formado en EMDR se detectan dianas a trata en tu pasado que hacen que hoy no avances en ciertos ámbitos y se aplica el tratamiento) , como terapia complementaria con un terapeuta por separado ( tu terapeuta te manda dentro de su terapia a otro terapeuta EMDR para trabajar ciertos traumas y que luego vuelvas a su consulta para seguir con la terapia) o como un tratamiento en sí mismo (tienes traumas que quieres quitar y vas directamente a un terapeuta EMDR).



Preparándonos para el Sr Grey

Hoy se publicó en el Diario de Avisos mi artículo, a continuación lo podeis leer aquí..... 



Preparándonos para el Sr. Grey
*Ana Ortiz




Llegó el esperadísimo estreno de la película Cincuenta sombras de Grey, primera entrega de la trilogía que ha encabezado las listas de best seller de todo el mundo, más de 100 millones de copias vendidas si sumamos las tres partes de la saga  y establecido el récord como la edición de bolsillo de ventas más rápida de todos los tiempos, superando incluso a Harry Potter
Narrada en gran medida en Seattle, describe la relación entre una recién graduada de la universidad, Anastasia Steele y un joven magnate de negocios, Christian Grey. Etiquetada como novela “porno para mamás” por su contenido altamente erótico (destaca por sus escenas con elementos de las prácticas sexuales que involucran: bondage/disciplina, dominación/sumisión, sadismo/masoquismo (BDSM)) y por ser leído principalmente por mujeres a partir de los treinta años, aunque el hecho que haya sido traducida a 51 lenguas y se haya vendido en 37 países incluye un alcance mundial.




La realidad es que la trilogía escrita por la británica Erika Leonard, más conocida como E.L. James, ha roto tabúes y gran parte de los lectores revelan que se ha animado a explorar ese mundillo “bondage”, de ataduras y sumisión tras leerlo. “50 sombras de Grey” ha arrasado y se ha convertido en un fenómeno social. Tanto, que no solo las librerías, sino también los “sexshops” aplauden a su autora. La novela en la mesilla de muchos dormitorios ha abierto una nueva visión de la sexualidad no sólo en los modos de practicarla sino en las ganas de crear y realizar nuevas fantasías. Ahora llega finalmente la película, que con una duración de cerca de cien minutos cuenta con “veinte minutos de sexo”, muchos minutos si pensamos que películas con alto contenido erótico como “Eyes wide shut” no llegó a los dos minutos, la cinta obtuvo la calificación R gracias a su "contenido sexual fuerte incluyendo diálogos, comportamiento inusual y desnudos, y por su lenguaje".
Y quizás se pregunten cual es el secreto de cómo es posible tanto deseo, erotismo y atracción relatada en estos libros, el cómo la sumisión y el poder se entrelazan y alternan, cómo el conquistador es conquistado, cómo  todos querríamos ser o tener  un Grey en nuestra vida,  ellas porque él representa el poder, no hay nada que produzca más seducción y apego que el poder. Y ellos porque  quieren ese poder. La erótica del poder, tiene mucho de fantasía y proyección, no se trata tanto del hecho en sí mismo, sino de la forma en que la persona lo interpreta. A menudo el poderoso crea en su derredor una especie de misticismo, idealización sobre su persona y modo de vida que atrae fuertemente a personas de todo tipo. El poder produce un indudable atractivo, que puede resultar tan legítimo como otros de los motivos que nos erotizan (la belleza, la inteligencia, la bondad, la estabilidad, la ternura, el conocimiento, etc.). Cuando la erótica del poder  se ejerce fuera y dentro del lecho, la razón es sustituida por los instintos y es entonces cuando  el baile del juego y la seducción comienza.

El bombardeo publicitario no pasa desapercibido, e incluso aquellos que aun andan un poco despistados, cierta intriga les produce ese Grey. Ya en el pasado, tras la publicación de la trilogía, hubo ciertos accidentes por intentar imitar  escenas o situaciones que se despertaron al dejar rienda suelta a la fantasía, es por ello que hay que tener en cuenta unos consejos para evitar algún problema no deseado:
1.       No te lances al BDSM con alguien que acabas de conocer. Ante todo, confianza para sentirse cómodo y poder decir sin timidez hasta dónde quieres llegar. Por muy experta que parezca la otra persona, procura iniciarte en este mundo con alguien con quien hayas mantenido algún tipo de relación previa.
2.       No te dejes presionar. NO es NO.  Si tu compañero intenta manipularte para llegar más allá y a ti no te apetece, por mucho que te prometa que te va a encantar tu negativa es lo que cuenta. Que nadie te presione para una práctica de riesgo como ésta; tú tienes que tener siempre la última palabra sobre hasta dónde llegar.
3.       Nada de drogas ni alcohol. La euforia te puede llevar a sobrepasarte o a no controlar tus propios límites, es más fácil perder el control... Cualquier estimulante puede resultar bastante dañino cuando no se es un experto en BDSM.
4.       Empieza de forma gradual. Puedes empezar, por ejemplo, con pequeños azotes, pellizcos, suaves mordiscos o tirones de pelo para ver cómo reacciona tu compañero…todo debe surgir de forma natural siguiendo una curva de aprendizaje.
5.        Utiliza herramientas y utensilios de los que sea fácil deshacerse. Como en el punto anterior, no es necesario empezar con un látigo de dominatrix. Para un principiante en bondaje, por ejemplo, se recomiendan ligaduras que se puedan romper como cadenas muy finas, cintas de papel. También que no hagan demasiado daño como las esposas forradas de peluche.
6.        Acordad una palabra segura. Antes de empezar el juego es muy importante crear una contraseña, una palabra fácil de recordar y sobre la cual estéis los dos de acuerdo,  que signifique 'no quiero más' y que el otro deberá respetar sin pensárselo.


Dichos los avisos pertinentes para que nada desagradable ocurra, llega el  estreno, es el momento de ver cuánto  se inspiran o activan las parejas, es la hora de poner más de erotismo en sus vidas. La sexualidad es algo que hay que atender y mimar cada día. La sexualidad crece en el propio individuo y se desarrolla en la pareja, es responsabilidad nuestra el cuidarla y  nutrirla,  y para ello la lectura o la filmografía sirve de gran ayuda y si no….

“Y si no te gusta pues simplemente no lo veas y no comentes tonterías. ...... para saber si te gusta algo primero debes probarlo, de otra manera no sabes si es bueno o malo”.
Christian Grey


*Ana Ortiz. Psicóloga. Terapeuta Sexual y de Pareja. Teléfono de contacto 675819019. http://anaortizpsicologa.blogspot.com.es/