domingo, 15 de noviembre de 2015

DESGASTE Y REEQUILIBRIO EN LA PAREJA

 
Desgaste en la pareja, ¿cuántas veces lo habremos oído?  En la calle, en los libros, en miles de artículos que circulan por internet, pero claro, es fácil. La rutina, el tiempo, la casa, los niños, el trabajo, el paro, pero…. ¿Si sabemos tanto?... ¿cómo llegamos  a ese punto?
 
No sabes cómo, un día te das cuenta de que empiezan a molestarte sus gestos y costumbres a las que antes no le dabas importancia  ahora te pueden desagradar bastante.
 
De repente te ves cerrando una conversación con “pues vale”, “lo que tú digas”, “claro es que tú lo sabes todo”, te convences de que lo que quieres es no discutir por chorradas, de que lo único que quieres es que el tiempo entre vosotros  sea de buena calidad pero, con esa frase, ya se rompió todo intento de cordialidad.  Si nos paramos a pensar cuánto hace que no nos damos un beso, uno de esos de los buenos, con pasión, tu ojo derecho mira hacia arriba a la derecha mientras se medio cierra , síntoma de que estás buscando en tus recuerdos… mal asunto ¿no?  y ya lo último es cuando piensas que llevas varias semanas sin hacer el amor y que seguro esta noche cuando te acuestes lo harás, pasa la noche y dices eso de “mañana sin falta”.


 
No te asustes, nos pasa a todos y eso no significa que nos vayamos a separar o que estemos en fase irrecuperable, al menos no aún. Tendríamos que estar en esa situación durante muchos años, perder nuestras ilusiones o proyectos comunes llenando nuestra vida fuera, convirtiéndonos en extraños,  creando muchas carencias y aun así, no significa que nos separemos, al menos, no todos. Tendrían que darse algunas circunstancias como la aparición de otras personas que complementen algunas de esas lagunas  mantenidas entre los dos. Pero, eso no toca hoy.
 
Los altibajos en la pareja forman parte de la relación en su visión evolutiva. Hay momentos para amarse mucho y otros para luchar mucho, siendo en éstos donde la relación queda olvidada pero no por no tener importancia, sino porque, a veces, hay que dársela a otras cosas. Los momentos íntimos empiezan a perder calidad por la falta de energías físicas y mentales, lo que hará que se deje para mañana esa charla, esa caricia o ese abrazo, desnutriendo día a día esa pareja maravillosa que fuisteis un día.


Lo importante en este punto es darse cuenta y tomar cartas en el asunto. Da igual quien lo haga, quizás seas hoy tú o quizás sea tu pareja mañana, pero hay que hacerlo. Basta con una muestra de afecto, vuestra pareja os mirará sorprendida, vuelve a hacerlo y se dejará llevar.
 
No debemos olvidar que las crisis nos ayudan a renovarnos, a generar nuestros propios recursos, nos ayudan a afrontar nuestra  vida en pareja, si queremos, cada día,  de una forma más positiva y feliz.
 
No existe una fórmula general e infalible para todos, pero vuestra pareja en particular, sí la tiene. La  pareja sabe cómo amarse. Ya lo hicieron, y muy bien. Para ello lo primero de todo es hablar, lo segundo hablar y lo tercero, hablar. Comunicar desde el darse cuenta que la/o echamos de menos, recordando cosas buenas, tomar consciencia desde el cariño de que nos estamos alejando y que no podemos caer en eso. Jugar a aportar ideas realizables que al otro  le sirvan de guía. Ir viendo juntos qué cosas funcionan o han funcionado con anterioridad. Busquemos esos recuerdos, activemos la memoria y volvamos a los primeros momentos de la relación, algún detalle, una canción, una película o un lugar especial podría ser suficiente para despertar.
 

Tras esto queda la parte “sorprende”, a todos nos gustan los detalles y ver que nuestra pareja se involucra y tiene ganas, nos dará energía para hacerlo nosotros. Puedes traer una flor, comprarle su vino preferido para una velada especial, organizar una salida los dos solos, una velada romántica, un spa, un poema, una comida de las que le gusta, ¡pueden ser tantas cosas!
 
Vuelve a “hacerte deseable”. ¿Recuerdas los inicios con tu pareja?, la parte física era muy importante, ¡esa atracción! El qué te ponías, la ropa interior bien elegida, ellas, impecablemente depiladas, ahora muchos de ellos también, … ¡estábamos atentos a tantos detalles! Pasado el tiempo… ¿a quién tenemos delante del espejo?  Vuelve a recuperarte, no tendrás veinte años otra vez pero tu autoestima subirá, tu cuerpo te lo agradecerá y tu mente también. Una dieta saludable, deporte y, sobre todo, ¡siéntete sexy! Incluso en el sofá a las diez de la noche viendo la tele, sí, el cómo estás en casa vestida/o es muy importante, cosas viejas o desteñidas, a la basura o para trapos. En tu cuerpo ponte cosas que te hagan sentir bien, y no ese chándal amarillo que no te quitas nunca de encima cuando estás en casa.
 

Pero, sobre todo, un poco de piropos. Mantener el ego un poco en alto en tu pareja es fundamental en la relación. Con galanterías y elogios a su persona o a su labor, harás que el otro se sienta deseado y amado, reforzando así los sentimientos de la pareja. Mándale un mensaje de texto antes de veros, alguno incluso subido de tono, es una buena opción y creará el deseo de veros, de estar juntos en la intimidad de vuestro dormitorio o donde quieras re-experimentar.
 
El amarnos día a día, año tras año, con problemas dentro y/o fuera es uno de los retos más gratificantes que puede tener todo ser humano. Crecer juntos, construir, ver proyectos evolucionar, los frutos del esfuerzo, es maravilloso. Se puede si se quiere; no somos uno, somos uno más uno, que es más, caminando juntos hacia un fin común. ¿Quieres?




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