domingo, 30 de septiembre de 2012

Durmamos cada día con este pensamiento....

YO.....¿IR AL PSICÓLOGO?..... PERO SI NO ESTOY LOCO!!!

 
 
Todos tenemos momentos en nuestra vida donde solo reina la osuridad.......
 
 
 




Para la mayoría de nosotros, apenas entraña dificultad saber cuándo debemos acudir al médico. Sin embargo, seguimos mostrando dudas y reticencias a la hora de dirigirnos a los psicólogo, sobre los que aún parece pesar el apelativo de loqueros. Es por ello que todavía muchos asocian el acudir a un psicólogo con reconocer que se padecen graves desórdenes mentales que no son capaces de controlar y resolver. Otro freno para ir tranquilamente a la consulta del psicólogo es el reparo a comunicar a un desconocido nuestros problemas más íntimos. Mostrarnos tal cual somos, hablar de esas frustraciones, obsesiones, complejos, inseguridades o debilidades que tantos años llevamos ocultando o disimulando, poner en entredicho nuestra fortaleza mental, nuestra sensatez o lucidez, quedando casi a merced de alguien, exponernos al juicio de un especialista -para quien seremos sólo un caso más- se convierte en un duro trance que puede producirnos miedo cuando no terror. Y así, por unas u otras causas, y a pesar de que algo en nuestro interior nos revela que necesitamos ayuda especializada y que contar nuestras penas a familiares o amigos no es suficiente, nos demoramos demasiado en solicitar una cita con el psicólogo y lo hacemos cuando ya no podemos más y los síntomas de sufrimiento, de inestabilidad psicológica, han devenido en pesadilla. Este retraso, que puede suponer varios años e incluso décadas, puede agravar un problema que atendido a tiempo quizá se hubiera resuelto sin mayor dificultad.

 
 
 
 
 Un especialista que puede ayudarnos

Demorarnos en recurrir al psicólogo puede agravar un problema que, tratado a tiempo, podría haberse resuelto fácilmente
 

El psicólogo es un profesional especializado, un científico del comportamiento humano. Su trabajo lo desarrolla, cada día, con personas que se encuentran en un momento difícil de su vida o que se enfrentan a un problema que requiere el análisis y la asesoría -y a veces, la compañía, complicidad y apoyo- de un especialista. El psicólogo cuenta con herramientas metodológicas y con técnicas para realizar una evaluación, establecer un diagnostico y proponer un tratamiento para abordar los problemas de sus clientes y para ayudarles a entender los motivos de su malestar. Pero estos especialistas de la mente humana no sólo resultan útiles en situaciones críticas; bien al contrario, proporcionan recursos y estrategias para prevenir posibles problemas, y que nos ayudarán a sentirnos más estables y fuertes en el día a día.

Un matiz: en la consulta no es imprescindible abrir nuestra intimidad desde el primer momento; el cuándo y el qué contar al especialista es una opción personal. El ritmo del proceso de esa implicación y sinceridad que se requiere para que el psicólogo conozca las características y alcance de nuestro conflicto interno puede establecerlo el propio cliente, que actuará movido por su necesidad o por la decisión personal de contar al especialista lo que le ocurre. Esta comunicación fértil se produce normalmente en ese deseable clima de confianza y seguridad que surge cuando percibimos que el especialista nos garantiza confidencialidad y comprensión. Y cuando sabemos que no va a emitir, sobre nosotros, juicios que puedan herir nuestra sensibilidad. Las primeras impresiones, como la de haber sido escuchados y respetados y de sentirnos bien atendidos técnicamente, así como la de "conectar" con su forma de ser y con sus métodos y terapias, determinan en buena medida si el paciente optará por ese especialista e, incluso, el éxito del trabajo terapéutico a emprender.
 
 
 
 
 
El tiempo en este caso....no arregla nada
 
 
 
 
 
Debemos acudir al psicólogo cuando detectamos que uno o varios problemas bloquean nuestra vida inundándola de sensaciones desagradables, impidiéndonos gozar de sus aspectos positivos o placenteros. Por aquello de creernos autosuficientes, pensamos que seremos capaces de "salir de ésta", y que lo que necesitamos es, simplemente, serenarnos y darle tiempo al tiempo. Pero estamos equivocados: el tiempo no arregla nada. Cosa bien diferente es que necesitemos que discurran semanas o meses para ejecutar los comportamientos que nos ayuden a resolver los problemas.

Pedir es tan necesario como dar: forman el anverso y reverso de la misma moneda, que es la vida. No confundamos la autonomía a la hora de gestionar nuestras vidas con la negativa a solicitar la ayuda de otras personas para conducir esas acciones a buen puerto. El psicólogo no es un brujo que cura los males de nuestra psique, sino simplemente un experto en salud mental que actúa como asesor y acompañante y que intentará ayudarnos a que consigamos (siempre por nosotros mismos y desde nosotros mismos) las deseadas seguridad y estabilidad, propiciando un mejor discernimiento en la búsqueda de soluciones y potenciando nuestra autoestima.
 
 
 
 
 

Debemos acudir al psicólogo cuando...

  • Sintamos que la tristeza, la apatía y la falta de ilusión empiezan a agobiarnos y a emitirnos el siempre equivocado mensaje de que nuestras vidas carecen de sentido.
  • El negro o el gris tiñen frecuentemente nuestros pensamientos y nos vemos incapaces de encontrar algo positivo en nuestras vivencias cotidianas.
  • Todo a nuestro alrededor lo percibimos amenazante y nos sentimos solos, incomprendidos o desatendidos.
  • Pensamos que la desgracia se ha cebado en nosotros y comenzamos a asumir que todo nos sale mal y que las cosas no van a cambiar.
  • Estamos atenazados por miedos que nos impiden salir a la calle, relacionarnos con otras personas, permanecer en un sitio cerrado, hablar en público, viajar, etc.. Es decir, cuando el temor o la inseguridad nos impiden desarrollar nuestras habilidades y disfrutar de personas, animales y cosas que nos rodean.
  • La obsesión por padecer graves enfermedades o contagiarnos de ellas nos lleva a conductas extrañas y repetitivas, de las que no podemos prescindir sin que su ausencia nos genere ansiedad.
  • Nos sentimos "con los nervios rotos" y casi cualquier situación hace que perdamos el control y sólo sepamos responder con agresividad o con un llanto inconsolable.
  • Nos damos cuenta de que fumar, beber o consumir cualquier otra droga, apostar..., se ha convertido en una adicción de la que no sabemos salir y que genera perjuicios importantes en nuestra vida o en la que de quienes nos rodean.
  • El estrés empieza a mostrarse a través de sus síntomas psicosomáticos: insomnio, problemas digestivos, cardiovasculares, sexuales......
  • La ansiedad es una constante diaria, que impide la estabilidad y serenidad necesarias para mantener un pensamiento positivo, una conducta tranquila y el goce de los pequeños placeres cotidianos.
  • Los silencios, los desplantes o los gritos sustituyen al diálogo, y los problemas de comunicación enturbian nuestra relación con los demás.
  • Las dificultades sexuales afloran y vivimos la angustia que causan la impotencia, la falta de deseo o de sensaciones eróticas y, sobre todo, la imposibilidad de gozo y comunicación con la persona destinataria de nuestro amor.







Si nuestros pensamientos.... NO nos dejan......
lo que decimos.... NO es lo que queremos........
y lo que hacemos .....NO es lo que deseamos.........

¿cómo vamos a conseguirlo....?








Nuestra meta en esta vida es hacer crecer esa felicidad que está en nuestro interior......










Y entonces encontraremos nuestro verdadero camino....



 







viernes, 28 de septiembre de 2012

EL SECRETO PARA SEGUIR ADELANTE

 
 
 
Ahora en éstos tiempos de crisis, donde sólo oímos o sentimos problemas acerca del dinero, vemos como afecta a la salud física y mental......hundidos o preocupados.....hay que buscar nuevas ilusiones...pequeñas...grandes....soñar con los pies en el suleo hará que las cosas tomen otra perspectiva, nos levantaremos cada día con ganas, y nos llenaremos de fuerza para seguir adelante.....
 
 
 

¿SABES QUERER?

 



Cuántas veces pensamos que sabemos querer......es más, ni nos planteamos si sabemos hacerlo bien y que es la otra persona la que no sabe amarnos.... escucha y compruélo, te sorprenderás y aprenderás tanto a querer, como a enseñar a que te quieran.....
 
 
 
 
 

jueves, 27 de septiembre de 2012

Buffffff ...respiramossssss

 
 
 
Cuántas veces nos sentimos así......!!!!!respiramos....contamos....pero es que... jo......que ganas.....!!!...Y si nos apuntamos en clases de boxeo...????..
 
 

COMO SABER CUANDO UNA RELACIÓN SE HA ACABADO

Adjunto este maravilloso cuento de Jorge Bucay , donde nos hace abrir los ojos ante la difícil situación de entender que nuestra relación ya terminó......
 
 
Escúchalo .... te hará pensar.....
 

miércoles, 26 de septiembre de 2012

PARA TODOS LOS QUE TENEMOS HIJOS.....

CARTA DE UN HIJO A SUS PADRES





No me grites
 


Te respeto menos cuando lo haces. Y me enseñas a gritar a mí también y yo no quiero hacerlo.
 
 
 
 
 
Trátame con amabilidad y cordialidad igual que a tus amigos
 
 
Que seamos familia, no significa que no podamos ser amigos.
 
 
 
 
Si hago algo malo, no me preguntes por qué lo hice
 
A veces, ni yo mismo lo sé.
 
 
 
 
No digas mentiras delante de mí, ni me pidas que las diga por ti
 
 
 (aunque sea para sacarte de un apuro). Haces que pierda la fe en lo que dices y me siento mal.
 
 
 
 
Cuando te equivoques en algo, admítelo
 

Mejorará mi opinión de ti y me enseñarás a admitir también mis errores.
 
 
 
 
No me compares con nadie, especialmente con mis hermanos
 
 
Si me haces parecer mejor que los demás, alguien va a sufrir (y si me haces parecer peor, seré yo quién sufra).
 
 
 
 
Déjame valerme por mí mismo

Si tú lo haces todo por mí, yo no podré aprender.
 
 
 
 
No me des siempre órdenes



Si en vez de ordenarme hacer algo, me lo pidieras, lo haría más rápido y más a gusto.
 
 
 
 
No cambies de opinión tan a menudo sobre lo que debo hacer
 
Decide y mantén esa posición.
 
 
 
 
Cumple las promesas, buenas o malas


Si me prometes un premio, dámelo, pero también si es un castigo.
 
 
 
 
Trata de comprenderme y ayudarme
 

 

Cuando te cuente un problema no me digas: “eso no tiene importancia…” porque para mí sí la tiene.
 
 
 
 
No me digas que haga algo que tú no haces




 
    
Yo aprenderé y haré siempre lo que tú hagas, aunque no me lo digas. Pero nunca haré lo que tú digas y no hagas.
 
 
 
 
No me des todo lo que te pido
 



A veces, sólo pido para ver cuánto puedo recibir.
 
 
 
 
Quiéreme y dímelo
 



A mí me gusta oírtelo decir, aunque tú no creas necesario decírmelo.
 

martes, 25 de septiembre de 2012

Motivándonos...

Muchas veces nos obsesionamos con lograr la meta final... solo vemos ESA META...que además suele ser muy general... como por ejemplo el éxito.... tenemos que plantearnos metas a corto y medio plazo... que sean específicas... muy específicas ... esas serán las que nos den el empuje... las ganas... la fuerza para seguir adelante... Día a día... paso a paso... llegaremos a la verdadera meta.... Animo...!!!

lunes, 24 de septiembre de 2012

EL TRASTORNO BIPOLAR..... QUÉ DEBEMOS SABER

EL TRASORNO BIPOLAR
  • ¿Experimenta estados de ánimo intensos?
  • ¿Algunos días se siente muy feliz y con mucha energía y otros muy triste y deprimido?
  • ¿Le duran estos estados de ánimo una semana o más?
  • ¿Le es difícil dormir, concentrarse, o ir a trabajar debido a estos cambios de ánimo?
 
Algunas personas que experimentan estos síntomas DE FORMA CONTÍNUA Y DE MANERA INTENSA sufren del trastorno bipolar, una grave enfermedad mental.
 
 


 
¿Qué es el trastorno bipolar?
 
El trastorno bipolar es una grave enfermedad del cerebro. También se llama enfermedad maníaco-depresiva. Los que sufren del trastorno bipolar experimentan cambios de ánimo inusuales. A veces se sienten muy felices y “animados” y mucho más activos que de costumbre. Esto se llama manía. Y a veces los que sufren del trastorno bipolar se sienten muy tristes y “deprimidos” y son mucho menos activos. Esto se llama depresión. El trastorno bipolar también puede provocar cambios en la energía y el comportamiento.
 
El trastorno bipolar no es lo mismo que los altibajos que experimentan todas las personas. Los síntomas bipolares son más potentes. Pueden dañar las relaciones entre personas y hacer que sea más difícil ir a la escuela o conservar un empleo. También pueden ser peligrosos. Algunos personas que sufren del trastorno bipolar intentan hacerse daño o suicidarse.
 
 
Los que sufren del trastorno bipolar pueden obtener tratamiento. Con ayuda pueden mejorar y llevar vidas exitosas.
 
 
¿Quién puede desarrollar el trastorno bipolar?
 
Cualquier persona puede desarrollar el trastorno bipolar. A menudo comienza en las últimas etapas de la adolescencia o al principio de la adultez. Pero también niños y adultos pueden sufrir del trastorno bipolar, mira en la figura para ver los sintomas en niños y adolescentes. Generalmente la enfermedad dura toda la vida.
 
 
 
 
 
¿Cuáles son los síntomas del trastorno bipolar?
 
Los cambios de estado de ánimo bipolares se llaman “episodios anímicos”. Las personas pueden tener episodios maníacos, depresivos, o “mixtos”. Un episodio mixto incluye síntomas tanto maníacos como depresivos. Estos episodios anímicos provocan síntomas que duran una semana o dos y a veces más. Durante un episodio, los síntomas se presentan todos los días durante la mayor parte del día.
 
Los episodios anímicos son intensos. Las emociones son fuertes y ocurren junto con cambios extremos en los niveles de comportamiento y energía.
 
 
 
 
 
 
¿Qué causa el trastorno bipolar?
 
Varios factores pueden contribuir al trastorno bipolar, entre ellos:

  • Los genes, porque la enfermedad es hereditaria
  • La anormalidad en la estructura y función del cerebro
 
Las causas del trastorno bipolar no siempre son claras. Los científicos están tratando de obtener más información sobre el trastorno a través de estudios. Estas investigaciones quizás puedan ayudar a los médicos a predecir si una persona sufrirá del trastorno bipolar. Algún día, quizás también puedan ayudar a los médicos a prevenir la enfermedad en algunas personas.
 
¿Puede el trastorno bipolar coexistir con otros problemas?
 
. A veces los que sufren episodios anímicos muy intensos pueden tener síntomas psicóticos. Estos intensos síntomas pueden provocar alucinaciones (ver u oír cosas que no son reales). Los que sufren manía y síntomas psicóticos pueden creer que son ricos y famosos o que tienen poderes especiales. Las personas con depresión y síntomas psicóticos pueden creer que han cometido un crimen o que sus vidas están destruidas.
 
A veces los episodios anímicos vienen acompañados de problemas de comportamiento. Una persona puede beber demasiado o consumir drogas. Algunos corren muchos riesgos como, por ejemplo, gastan demasiado dinero o tienen sexo sin cuidado alguno. Estos problemas pueden dañar vidas y perjudicar relaciones. Algunas personas que sufren del trastorno bipolar tienen problemas para conservar su empleo o desempeñarse bien en la escuela.
 
 
¿Es fácil diagnosticar el trastorno bipolar?
 
No. Algunas personas sufren del trastorno bipolar durante años antes de que alguien lo sepa. Esto se debe a que los síntomas bipolares pueden parecerse a varios problemas diferentes. Los familiares y amigos pueden no darse cuenta de que los síntomas de una persona son parte de un problema mayor. Un médico puede creer que la persona tiene una enfermedad distinta como, por ejemplo, esquizofrenia o depresión.
 
Además, los que sufren del trastorno bipolar a menudo tienen otros problemas de salud. Esto puede hacer que a los médicos les sea difícil diagnosticar el trastorno bipolar. Ejemplos de estos otros problemas incluyen el abuso de sustancias, los trastornos de ansiedad, la enfermedad de la tiroides, las enfermedades cardíacas, y la obesidad.
 
 
 
 
¿Cómo se trata el trastorno bipolar?
 
Por ahora, el trastorno bipolar no tiene cura. Pero un tratamiento puede ayudar a controlar los síntomas. La mayoría de las personas pueden obtener ayuda para controlar los cambios de estado de ánimo y problemas de comportamiento. Un tratamiento funciona mejor cuando es continuo y no es interrumpido de vez en cuando.
Medicamentos. Distintos tipos de medicamentos pueden dar buen resultado. Las personas responden a los medicamentos de distintas maneras, así que el tipo de medicamento seleccionado depende del paciente. A veces una persona debe probar distintos medicamentos para descubrir cuáles dan mejor resultado.
 
Los medicamentos pueden provocar efectos secundarios. Los pacientes siempre deben comunicarle al médico estos problemas. Además, los pacientes no deben dejar de tomar un medicamento sin consultar al médico. Suspender los medicamentos de repente puede ser peligroso y puede empeorar los síntomas bipolares.
 
 
Terapia. Distintas clases de psicoterapia o terapia “de diálogo” pueden ayudar a las personas que sufren del trastorno bipolar. La terapia las puede ayudar a cambiar su conducta y manejar sus vidas. También puede ayudar a los pacientes a llevarse mejor con familiares y amigos. A veces la terapia incluye a los familiares y amigos.
 
 
Otros tratamientos. Algunas personas no mejoran con medicamentos y terapia. Estas personas pueden tratar la “terapia electroconvulsiva” o TEC. A veces se la llama terapia de “choque”. La TEC da un “choque” rápido que a veces puede corregir problemas en el cerebro.
 
A veces las personas toman suplementos naturales y a base de hierbas como, por ejemplo, Hierba de San Juan o ácidos grasosos con omega-3.
Consulte a su médico antes de tomar cualquier suplemento. Los científicos no están seguros sobre cómo estos productos afectan a los que sufren del trastorno bipolar.
 
Puede que algunas personas también necesiten medicamentos para dormir durante el tratamiento.
 
 
Historia Personal
Jaime sufre del trastorno bipolar
Esta es su historia
 
 
 
  
Hace cuatro meses, Jaime descubrió que tenía trastorno bipolar. Sabía que es una enfermedad grave, pero se sintió aliviado al descubrirlo, pues tuvo síntomas durante años pero nadie sabía porque. Ahora está recibiendo tratamiento y se siente mejor.
 
A menudo Jaime se sentía muy triste. De niño no iba a la escuela o se quedaba en la cama cuando se sentía deprimido. En otras ocaciones se sentía muy feliz. Hablaba rápido y pensaba que podía hacer lo que fuera. Jaime vivió así por mucho tiempo, pero el año pasado las cosas cambiaron. Su trabajo se volvío muy estresante. Sentía que tenía más altibajos. Su esposa y sus amigos querían saber qué era lo que le pasaba, pero él les dijo que lo dejaran en paz y que todo estaba bien.
 
Unas semanas después, Jaime no pudo levantarse de la cama. Se sentía muy mal, y el malestar le duró varios días. Entonces su esposa lo llevó a ver al médico de la familia, quien lo mandó a ver a un psiquiatra. Habló con el psiquiatra sobre como se sentía. Pronto Jaime pudo ver que sus altibajos eran graves. Le diagnosticaron trastorno bipolar y poco después comenzó el tratamiento.
 
Actualmente Jaime toma medicamentos y asiste a terapia de diálogo. Al principio el tratamiento fue difícil y llevó tiempo, pero ahora regresó a su trabajo. Sus cambios de ánimo son más fáciles de manejar y nuevamente se está divirtiendo con su esposa y sus amigos.
 
 
¿Cómo puedo ayudar a un conocido que sufre del trastorno bipolar?
 
Ayude a su amigo/a o familiar a consultar a un médico para que reciba un diagnóstico y tratamiento adecuados. Puede que tenga que pedir una cita y acompañarlo/a al médico.
 
He aquí algunas cosas útiles que puede hacer:
Tenga paciencia
Anime a su amigo/a o familiar a hablar y escúchelo/a atentamente
Sea comprensivo/a respecto a sus cambios de estado de ánimo
Haga que su amigo/a o familiar participe en actividades divertidas
Recuérdele que es posible que el/ella mejore con el tratamiento adecuado
 
¿Cómo puedo ayudarme si sufro del trastorno bipolar?
 
Puede ayudarse consiguiendo tratamiento y siguiendolo de manera indicada. Lleva tiempo y no es fácil. Pero el tratamiento es la mejor manera de comenzar a sentirse mejor. He aquí algunos consejos:
  • Hable con su médico acerca del tratamiento
  • No deje de tomar su medicamento
  • Siga una rutina para comer y dormir
  • Asegúrese de dormir lo suficiente
  • Aprenda a reconocer sus cambios de estados de ánimo
  • Pídale a un amigo o familiar que le ayude a seguir el tratamiento
  • Tenga paciencia con sus síntomas. Mejorar lleva tiempo
 
 
¿Cómo afecta el trastorno bipolar a los amigos y familiares?
 
Cuando un amigo o familiar sufre del trastorno bipolar, también le afecta a usted. Cuidar a alguien que sufre del trastorno bipolar puede ser estresante. Usted tiene que saber sobrellevar los cambios de estado de ánimo y a veces otros problemas, como el exceso de bebidas alcohólicas. A veces el estrés puede afectar sus relaciones con otras personas. Los cuidadores del paciente pueden tener que faltar al trabajo o perder su tiempo libre.
 
Si está cuidando a alguien que sufre del trastorno bipolar, cuídese usted también. Si mantiene su nivel de estrés bajo podrá desempeñarse mejor y podrá ayudar a su ser querido a seguir el tratamiento.
 
 
¿Dónde puedo conseguir ayuda?
 
Si no sabe dónde conseguir ayuda, llame a su médico de cabecera. También puede buscar por profesionales de la salud mental en la guía telefónica. Los médicos de los hospitales pueden ayudarlo en una emergencia.
 
 
Conozco a alguien que está en crisis. ¿Qué hago?
 
Si usted está pensando en hacerse daño o si conoce a alguien que podría hacerse daño, busque ayuda rápidamente
No deje sola a la persona
Llame a su médico
Llame al 012

sábado, 22 de septiembre de 2012

TEST PARA EVALUAR SI TENEMOS UN PROBLEMA SEXUAL



Te presento diferentes test que te ayudarán a evaluar los diferentes trastornos, así como de las posibles causas de los mismos.

Trastornos del deseo sexual
 

¿Hablas o bromeas poco de sexo con tu pareja?
¿Piensas en pocas ocasiones en el sexo?
¿Hace más tiempo del que consideras adecuado para tu edad sin tener relaciones sexuales?
Tu contexto familiar ¿dificulta tener relaciones sexuales?
¿Te masturbas en pocas ocasiones?
Cuando ves por TV, por ejemplo, algo que relacionado con el sexo, por ejemplo besos, caricias, o el acto sexual ¿te sientes incómodo/a y cambias rápidamente el canal?
¿Te excusas en los hijos, el trabajo, malestar, etc. para eludir relaciones sexuales?
Tener poco deseo sexual ¿te provoca dificultades de relación con el sexo contrario?
¿Sientes habitualmente aversión al sexo?



Si has respondido SI a tres o más de las preguntas podrías tener algún problema en el deseo sexual.





Trastornos de la excitación sexual en la mujer, o
Trastorno de la erección en el hombre.



Mujer



¿no consigues excitarte con tu pareja?


¿Consigues tener la respuesta de lubricación (adecuada a tu edad) propia de la fase de excitación?


¿Te provoca malestar o dificultades de relación con el otro sexo?


¿Te atrae tu pareja?


¿Se interesa tu pareja por las caricias que te gustan?


¿Está tu pareja realizando el “juego amoroso” el tiempo que tú necesitas?


Masturbándote ¿consigues excitarte?


¿Te excitas con alguna otra pareja?


¿Crees que conoces las respuestas de tu cuerpo?


¿Discutes a menudo con tu pareja?


¿Estás agobiada por los trabajos pendientes, sintiendo que “no llegas a atenderlo todo?


¿Tienes fantasías sexuales?


¿Sientes dolor en la penetración?



Hombre


¿tienes problemas para mantener una erección en las relaciones sexuales?


¿Te provoca malestar o dificultades de relación con el otro sexo?


¿Te atrae tu pareja?


¿Se interesa tu pareja por las caricias que te gustan?


¿Está tu pareja realizando el “juego amoroso” el tiempo que tú necesitas?


Masturbándote ¿consigues la erección?


¿Tienes erecciones con alguna otra pareja?


¿Crees que conoces las respuestas de tu cuerpo?


¿Discutes a menudo con tu pareja?


¿Tienes problemas en el trabajo, como demasiado trabajo, demasiada presión, estrés, etc.?


¿Tienes fantasías sexuales?


¿Sientas dolor en la penetración?



Si has respondido SI a tres o más de las preguntas podrías tener algún problema en la excitación o en la erección en el hombre.










Trastornos orgásmicos
tanto masculinos como femeninos, o
problemas de eyaculación precoz en el varón.



¿Se presenta habitualmente una ausencia o retraso del orgasmo después de una fase de excitación normal? (En el caso de las mujeres se ha de tener en cuenta la edad, la experiencia sexual y la estimulación previa recibida)


Este hecho ¿Te provoca malestar o dificultades de relación con el otro sexo?


¿Te gusta tu pareja, la deseas, te excitas con ella, pero no llegas al orgasmo?


¿Llegas al orgasmo masturbándote?


¿Llegas al orgasmo con alguna otra pareja?


En la educación que has recibido ¿no se hablaba de sexo, o se hablaba como de algo prohibido?


¿Estaba mal vista la masturbación y te sentías mal si la realizabas?


¿Sientas dolor en la penetración?



Si has respondido SI a tres o más de las preguntas podrías tener algún problema orgásmico o de eyaculación precoz en los hombres.








¿Qué tipo de trastorno crees que padeces?


¿Tienes algún problema médico, aparte del problema sexual?


¿Tomas medicación? ¿Qué tipo?


¿Tomas droga? ¿Qué tipo?


¿Desde cuándo ocurre?


De toda la vida


Desde que ocurrió “tal” evento.


¿Cuándo se da?


¿Se da en todas las ocasiones?


¿Se da en ciertas ocasiones?


Puede ocurrir que el trastorno sea debido a factores psicológicos o a factores combinados.


¿Tomas algún medicamento?



Todas estas preguntas te permitirán darte cuenta de si realmente tienes algún problema, ya que en ocasiones utilizamos el mecanismo de defensa de la negación... "aquí no pasa nada", y ello no nos permite solucionar ningún asunto. También verás su nivel de importancia y si es recomendable acudir a un profesional en busca de ayuda.

POR DIOS.... Páralo !!!

Rompe la cadena en algún momento... que te pegasen... que generasen odio y frustración en lo más profundo de ti... que sembrasen dolor, angustia, incomprensión ..... no significa que tengas derecho a hacerlo con los tuyos ... si tuviste esa experiencia ...lucha contra la respuesta automática de cerebro... PÁRALO ..!!!.... date cuenta... cuenta hasta 50... busca el sistema de controlar esos impulsos...
Una torta a tiempo podría ser positiva... muchas tortas... NO

viernes, 21 de septiembre de 2012

Responsabilizarse....

No eches la culpa al mundo de aquello que no sale como quieres....Acepta tus limitaciones.... intenta mejorar....responsabilízate de tus actos....

jueves, 20 de septiembre de 2012

¿Cuándo acudir al psicólogo?

¿CUÁNDO ACUDIR AL PSICÓLOGO?

No existe una norma clara frente a cuando es el momento de acudir al psicólogo para solicitar ayuda, ya que un problema puede afectar de forma distinta a cada persona, por tanto es algo puramente subjetivo. De hecho muchas veces el problema no es algo que nos hace sentir miedo o inseguridad, sino el pensar que no tenemos recursos suficientes para enfrentarnos a eso.
Para valorar si es necesaria la ayuda psicológica es muy útil e importante observar si existen ciertos síntomas asociados, como por ejemplo ansiedad, pérdida o aumento de apetito, inquietud excesiva, insomnio o alteraciones del sueño, sensación de tristeza, cansancio inusual, falta de concentración, etc. También es importante valorar si se han producido cambios significativos últimamente en el ambiente familiar, laboral o personal que puedan haber desencadenado en parte el estado actual.




Debemos acudir al psicólogo cuando detectamos que uno o varios problemas bloquean nuestra vida inundándola de sensaciones desagradables, impidiéndonos gozar de sus aspectos positivos o placenteros. Por aquello de creernos autosuficientes, pensamos que seremos capaces de "salir de ésta", y que lo que necesitamos es, simplemente, serenarnos y darle tiempo al tiempo.

Pedir es tan necesario como dar. No confundamos la autonomía a la hora de gestionar nuestras vidas con la negativa a solicitar la ayuda de otras personas para conducir esas acciones a buen puerto. El psicólogo no es un brujo que cura los males de nuestra psique, sino simplemente un experto en salud mental que actúa como asesor y acompañante y que intentará ayudarnos a que consigamos (siempre por nosotros mismos y desde nosotros mismos) las deseadas seguridad y estabilidad, propiciando un mejor discernimiento en la búsqueda de soluciones y potenciando nuestra autoestima.

Debemos acudir al psicólogo cuando...

  • Sintamos que la tristeza, la apatía y la falta de ilusión empiezan a agobiarnos y a emitirnos el siempre equivocado mensaje de que nuestras vidas carecen de sentido.
  • El negro o el gris tiñen frecuentemente nuestros pensamientos y nos vemos incapaces de encontrar algo positivo en nuestras vivencias cotidianas.
  • Todo a nuestro alrededor lo percibimos amenazante y nos sentimos solos, incomprendidos o desatendidos.
  • Pensamos que la desgracia se ha cebado en nosotros y comenzamos a asumir que todo nos sale mal y que las cosas no van a cambiar.
  • Estamos atenazados por miedos que nos impiden salir a la calle, relacionarnos con otras personas, permanecer en un sitio cerrado, hablar en público, viajar, etc.. Es decir, cuando el temor o la inseguridad nos impiden desarrollar nuestras habilidades y disfrutar de personas, animales y cosas que nos rodean.
  • La obsesión por padecer graves enfermedades o contagiarnos de ellas nos lleva a conductas extrañas y repetitivas, de las que no podemos prescindir sin que su ausencia nos genere ansiedad.
  • Nos sentimos "con los nervios rotos" y casi cualquier situación hace que perdamos el control y sólo sepamos responder con agresividad o con un llanto inconsolable.
  • Nos damos cuenta de que fumar, beber o consumir cualquier otra droga, apostar..., se ha convertido en una adicción de la que no sabemos salir y que genera perjuicios importantes en nuestra vida o en la que de quienes nos rodean.
  • El estrés empieza a mostrarse a través de sus síntomas psicosomáticos: insomnio, problemas digestivos, cardiovasculares, sexuales...
  • La ansiedad es una constante diaria, que impide la estabilidad y serenidad necesarias para mantener un pensamiento positivo, una conducta tranquila y el goce de los pequeños placeres cotidianos.
  • Los silencios, los desplantes o los gritos sustituyen al diálogo, y los problemas de comunicación enturbian nuestra relación con los demás.
  • Las dificultades sexuales afloran y vivimos la angustia que causan la impotencia, la falta de deseo o de sensaciones eróticas y, sobre todo, la imposibilidad de gozo y comunicación con la persona destinataria de nuestro amor.

    Si finalmente decides realizar una consulta, recuerda que nuestra ética profesional nos obliga a mantener el anonimato y el secreto profesional de todas las conversaciones que se lleven a cabo. Toda la información recibida, por tanto, se tratará respetando la total intimidad y privacidad de la persona que realiza la consulta.
    Recuerda que durante la consulta con el psicólogo, cuanto mejor describas el problema que te angustia, con todas las personas y circunstancias que lo rodean y los posibles antecedentes personales o familiares, más preciso será el diagnóstico y la terapia prestada.
    Ir al psicólogo para intentar solucionar un problema no significa que ya siempre debas acudir a su consulta, ni que estés "loco", estos son dos tabúes muy implantados que carecen de fundamento serio.
  • Entra....te adivino el futuro......

    video

    martes, 18 de septiembre de 2012

    Test.... ¿estás enamorado?




    Si.........
    - Sientes deseos de estar con él/ella y ansías intimidad emocional y sexual.
    - Te preocupas por él/ella, por su bienestar y le sobre valoras.
    - Él/ella es especial, esencial para tu propia felicidad.
    - Sientes que puedes confiar en él/ella prácticamente para todo.
    - ¿Te sentirías desdichado/a si no volvieras a estar con él/ella?

    Si respondes "SÍ" a estas preguntas, indudablemente estás enamorado/a.

     
     
     
     

    Nos basamos en que aquellos que se quieren sienten que tienen cosas en común, se evalúan positivamente el uno al otro y aprecian la compañía del otro. Pero amar de verdad requiere sentimientos de demanda profunda, un fuerte apego e intimidad.

    El amor produce un grado de interdependencia emocional, una cualidad de exclusividad y preocupación.

    Si simplemente quieres a alguien, esa persona no domina tus pensamientos y sueños, ni te preocupa que alguien más pueda quererla. El amor con frecuencia conlleva posesividad y la posibilidad de experimentar celos y dolor, aunque también éxtasis.
     

    ¿Es suficiente para elegir pareja?
     
     
     
     
     


    ¿Qué tipo de amor es el tuyo? : El modelo de amor de Sternberg
    La atracción entre personas, explica Sternberg (1986), no es un asunto sencillo, hay por lo menos ocho variables: sin amor, amor romántico, cariño, amor loco, encaprichamiento, compañía, amor vacío y amor consumado. Lo que distingue estos estados es la combinación de cada uno de los siguientes componentes:

    - Intimidad (afecto, revelaciones mutuas).
    Se refiere a emociones que acercan a la gente, emociones como el respeto, afecto y apoyo. Los sentimientos de intimidad son lo que llevan a la gente a querer compartir cosas, a revelar cosas personales y privadas.

    - Pasión (atracción física).
    Es un deseo fuerte de estar con la otra persona. La pasión es sexual muchas veces, pero no siempre. Sternberg afirma que la pasión es un sentimiento que crece rápidamente, pero que luego cede poco a poco.

    - y Compromiso (decisión consciente de amar, compartir, estar juntos).
    El compromiso implica tomar una decisión que puede ser a corto o largo plazo. En el corto plazo, el compromiso exige decidir que uno está enamorado. El compromiso a largo plazo implica decidir cultivar y mantener la relación amorosa. En la práctica, esto suele comprender la decisión de compartir planes de vida y a veces formar una familia.
     

    De acuerdo con esto Sternberg elaboró una teoría triangular del amor

      
    RelaciónEquilibrio de componentesActitud posible
    Sin amorSin pasión, ni intimidad, ni compromiso“¿quién es? No lo vi”
    EncaprichamientoPasión, sin intimidad ni compromiso“sólo quiero estar con él, ya sabes, físicamente”
    CariñoIntimidad, sin pasión ni compromiso“Es agradable hablar con ella”
    Amor románticoPasión e intimidad, sin compromiso“el es para mi, es el mejor, al menos por ahora”
    Amor de compañíaIntimidad y compromiso, sin pasión“es como una hermana, Así seguirá por mucho tiempo”
    Amor locoCompromiso y pasión, sin intimidad“lo necesito… no puedo dejarlo. Pero tengo que hablar contigo”
    Amor vacíoCompromiso, sin pasión ni intimidad“Aguantaremos, pero solo por los niños”
    Amor consumadoIntimidad, pasión y compromiso“lo quiero, me gusta. Soy suya para siempre”



    Pero......el amor es algo vivoHay un patrón en el desarrollo de muchas relaciones. Muchas parejas podrían comenzar una relación sin amor (sin pasión, compromiso ni intimidad), y con el tiempo, a medida que crece la cercanía, puede dar lugar a un encaprichamiento, que tiene pasión, pero no compromiso ni intimidad, o quizás a un amor romántico, que añade intimidad, pero que aún no incluye el compromiso. Y finalmente, al incluirlo puede evolucionar al amor consumado.

    Pero ni siquiera el amor consumado es estático e inmutable, ya que al principio de una relación hay mucha pasión, que con el paso del tiempo disminuye. Sin embargo, el compromiso y la intimidad pueden aumentar, y aunque éstas suelen considerarse más importantes en una relación, el rompimiento de una pareja resulta con más frecuencia vinculado al amor romántico erótico, es decir, amor romántico y atracción sexual, lo que prueba su importancia en una relación prolongada.

    Cómo actuar
    En primer lugar, no engañándonos, siendo sinceros con nosotros mismos.
    En el amor no se puede forzar: comienza con la atracción entre personas, que requiere atracción física, similitud y cercanía o vecindad. Si estamos encaprichados de alguien, y ese alguien por nosotros, la tendencia natural es sentir afecto por él/ella y querer compartir cosas, pero para ello es necesario tener el mismo nivel de entendimiento, intereses, ser más parecidos que diferentes en muchos aspectos importantes, lo cual...... a veces se da........ y a veces no.
     
     
     
     

    CUESTIÓN DE PERSPECTIVA...JAJAJA


                                  BARCO!!!!!!!                                     TIERRA!!!!!!

                                                   
    La perspectiva la determinas tú mismo, (o el lugar en el que te encuentres si estás en la viñeta!! 
    jajaja.....)

    En terapia te enseño a cambiar de "gafas" (como digo yo), o a "encender focos"..... para ver cosas diferentes de las que hasta entonces no habias sido consciente.

    Una derrota es el final de una lucha o la oportunidad de empezar algo nuevo...., la pérdida de empleo un suceso catastrófico o finalmente!!! voy a ser independiente, sin jefes ni compañeros que aguantar y voy a realizar esas metas que nunca me atreví!!!


    Si no eres capaz y te cuesta ver opciones y perspectivas diferentes....no esperes a llegar a las isla desierta...;)))

    lunes, 17 de septiembre de 2012

    LA VIDA ES PURO TEATRO

     

    Seguro que ya todos os habéis dado cuenta de que la vida es en sí misma puro teatro, y que la gente nos pasamos la mayor parte de nuestra vida actuando. Actuamos cuando decimos que algo nos gusta y en realidad lo aborrecemos, cuando fingimos que alguien nos cae bien y en realidad lo que nos apetece es soltarle un guantazo. Actuamos cuando vamos a una entrevista de trabajo y hacemos creer que sabemos hacer de todo cuando no tenemos ni idea de nada. ¿Ahora lo veis? Nos pasamos la mayor parte de nuestra vida actuando, y he de reconocer, por cierto, que por mi vida ya se han cruzado muy buenos actores.
    Sólo dejas de actuar  cuando estás con tu gente, cuando te sientes querido y puedes ser tú mismo sin necesidad de aparentar nada, sin necesidad de actuar.
     
     


    La vida es como una gran obra de teatro y cada uno de nosotros está interpretando el papel de su vida. Todos los hechos que cada uno de nosotros vive a diario contienen nuestras creencias, nuestros hábitos, nuestros comportamientos y nuestras emociones.



    Todos estos esquemas inconscientes influyen en todos los aspectos de nuestra existencia, ya que van dictando el guión que cada día proyectamos al exterior. Si logramos entender esto, tendremos la clave para comprender la forma en que percibimos el mundo que nos rodea y para entender mejor nuestros comportamientos.



    Cada uno de nosotros somos los guionistas de la “obra de teatro” de nuestra vida, que vamos redactando en base a nuestras experiencias. Somos los directores de la obra, ya que tenemos la responsabilidad sobre las acciones y decisiones que tomamos. Somos los actores porque estamos implicados directamente en el desarrollo de esta obra de teatro.

    Y podemos ser también espectadores, convertirnos en observadores de nuestra propia vida y ver si lo que observamos lo estamos disfrutando, nos aburre, nos da miedo, nos hace sufrir.



    Con esta metáfora del teatro podemos reflexionar por qué elegimos representar casi siempre el mismo guión, por qué asumimos un solo papel de personaje en la vida. Podemos observar cómo es nuestro papel de protagonista, ¿es un papel dramático, cómico, de aventura, de miedo, de perdedor? ¿Cómo te ves?



    Lo interesante de esto es que tenemos la posibilidad de cambiar de personaje, el guión de la obra. ¿Somos conscientes de esa posibilidad de cambio? En general, creo que no somos conscientes de la capacidad creadora que tenemos, del impacto positivo que podemos causar en nuestras propias vida. Desde que nos levantamos estamos diseñando cada segundo de nuestra vida, así durante las 24 horas de todos los días de nuestra vida.



    Cambiar el guión o el personaje requiere una transformación completa de nuestra personalidad y de nuestras relaciones con los demás.



    Si no te gusta el personaje que representas, si no te gusta el guión, RE-INVENTATE.

    Diseña el guión de la vida que quieres vivir y de la persona que quieres ser. Tal vez necesites ayuda para dar esos pasos. Busca un coach, un terapeuta, seguro que será un gran paso que agradecerás siempre.