Por qué ya no siento lo del principio ...??? No se qué me pasa que se me ha ido la pasión..... Lo nuestro ya no es igual.... En qué nos hemos convertido...?? Cuándo se sabe si el amor se acabó...??.....Tendré que dejarlo si ya no estoy igual...?? Todas estas preguntas y muchas más las respondo en mi artículo de esta semana de la revista masquetendencias.com ....
Un saludo a tod@s......
Artículo .... Se muere el amor???
viernes, 17 de mayo de 2019
domingo, 22 de abril de 2018
LA PAREJA PERFECTA
“La pareja perfecta es
aquella que está compuesta por dos personas imperfectas que nunca dejan de
luchar…”
Da igual cómo se encontraron y lo qué vivieron con
anterioridad, se reconocieron como parte del otro y decidieron caminar.
Nadie dijo que la vida fuese fácil, y para ponerlo aún
más complicado, está el encontrar y mantener la pareja en el tiempo. Lo cierto
es que hoy en día es más fácil cambiar de pareja que con anterioridad, hoy ya
no se lucha, lamentablemente se busca la comodidad, se busca el estar bien “siempre”,
sin saber que esa, no es la realidad.
Todos deseamos tener una pareja que nos acompañe en
esta vida, una pareja que sea amiga, compañera, amante y apoyo. No siempre lo
obtenemos, y cuando eso ocurre, nos vamos corriendo a buscarlo en otra persona
porque entendemos que la nuestra ya no nos lo va a dar. La pareja perfecta
entiende que la situación puede ser transitoria y luchará para que vuelva a la
normalidad. Si no me da… doy. Ya recibiré. Si no me da… lo hablaré, que sepa
como me siento, porque quizás no se da cuenta, y la situación se puede
transformar. Si no me da… ¿será que yo no le doy? Si no me da… ¿está bien?
El error de las parejas no perfectas es el individualismo mantenido. Lo que YO necesito,
sin preocuparme de lo que necesita el otro. Lo que YO quiero, sin molestarme en
saber lo que quiere el otro. Lo que YO… en constante movimiento sin empatizar
con el otro y pensando que lo que YO hago es perfecto. Yo doy, Yo dialogo, Yo
amo, Yo escucho, Yo apoyo, pero si eso fuera verdad… ¿sentiría ese
distanciamiento de mi pareja? Pues no, salvo que la pareja fuese igual de
individualista, y se mantuviese en su Yo. Lo que daría lugar a múltiples de
posibilidades en esa relación, desde una unión duradera pero vacía, hasta un
divorcio bien caldeado.
En nuestra sociedad vemos muchos matrimonios NO
perfectos, parejas que están por estar, por aparentar, porque por su economía
no se pueden separar, porque no hay nada mejor, o porque el miedo a perder
cierta zona de confort hace que permanezcan donde no son felices. Son parejas
que ya no se aman, que no se quieren, hay cariño por lo vivido, sí, pero se
mantienen por tener hijos fruto de esa relación, por proyectos en común, o por
una vida o presión social que les hace estar. En algún momento de su vida en
común se distanciaron, quizás su propia evolución los cambió y en aquel momento
no supieron enderezar la relación y ¡claro!, ha pasado el tiempo y ante esa
frialdad, ¡cómo cuesta volver a dar! Quizás no recuerdan como era eso de
sentirse querido y llenan su vida con cosas externas. Estas parejas seguirán, y
la mayoría terminarán juntos, como dos compañeros de viaje, donde cada uno fue
a un país distinto.
La pareja perfecta no es la que nunca tiene
problemas, sino la que, a pesar de todas dificultades, saben salir de ellas. El
apoyo, la comprensión, la escucha y la paciencia son claves en estas
circunstancias.
La pareja perfecta no significa tener absolutamente
todos los gustos en común, significa aceptar al otro, con las diferencias e
imperfecciones y amarse a pesar de ellas.
La pareja perfecta es aquella que crea un
"nosotros" sin perder cada uno su individualidad, no podemos dejar de
ser uno mismo para amoldarnos totalmente al otro, ceder si, transformarse no.
La pareja perfecta no es aquella que se jura un amor
eterno, sino la que lucha por mantenerlo vivo cada día. No sirve un “te quiero”
cotidiano, sino hechos que lo demuestren. Respetarse, hablarse con cariño,
estar pendientes en el día a día, muestras de afecto, y algún detalle
ocasionalmente, son la base de la nutrición en la pareja. Hay que saber que
necesita la pareja para sentirse amado/a, y saber hacérselo llegar. Para ello,
la comunicación es indispensable. Probar para ver que le saca una sonrisa, esa
sonrisa que te llena el alma y que hará que, el día a día, sea mejor.
La pareja perfecta existe, sí. Partiendo del
enamoramiento, cada uno debe crear su propia pareja perfecta. No existen fórmulas
secretas, ni atajos. Con los problemas que acaecen podemos desenamorarnos y
volvernos a enamorar, existen la crisis, tanto personales como propias de la
pareja, pero eso no significa que se deba abandonar, las parejas perfectas se
construyen con el tiempo, se comprometen, se amoldan el uno al otro, sin dejar
de quererse y respetarse y, sobre todo, sin dejar de ser la mejor versión de
ellos.
Felicidades a todas las personas que han sabido
encontrar y crear una pareja perfecta.
Felicidades a aquellos que han sabido amar y
mantener el amor por los años.
Felicidades porque han sabido ser amigos, cómplices
y amantes.
Felicidades porque lo tuvisteis difícil, pero gracias
a vuestro amor, lealtad y compromiso, habéis conseguido ser la pareja perfecta,
y eso, hoy en día, es complicado.
¡FELIDIDADES!
Para los que están en vías de… ¿A qué apetece ser
una pareja perfecta?
miércoles, 20 de septiembre de 2017
¿Me resigno?
Me resigno; me esclavizo a la situación, me ato
a ella, me bloqueo en mi vida, ya que creo que esto es lo que me ha tocado
vivir y no busco más opciones.
La base
de la resignación es lo que en psicología se conoce como la Indefensión
Aprendida. Descubierta en 1965 por el psicólogo Martin Seligman mientras
estudiaba el comportamiento de los perros. En el experimento, que fue diseñado
para ser una variación del famoso experimento de “condicionamiento clásico” de
Pavlov. Seligman, utilizando dos perros dentro de una jaula, les daba descargas
eléctricas sin motivo aparente. Uno de ellos, tenía la posibilidad de cortar la
corriente con un golpe de hocico, pero el otro no. El primer perro, se mantuvo
la alerta y cortaba la energía, mientras que el segundo vivió asustado,
nervioso y cayó en una depresión. Su actitud fue de completa indefensión, aun
cuando cambiaron las condiciones y ya tenía la posibilidad de cortar la
corriente, NO LO HIZO.
Muy
a menudo en consulta, tras diferentes situaciones que acontecen a pacientes, recurro
a explicar aquello que les sucede, mediante el resumen de lo que en los libros
de texto tuve que estudiar de forma mucho más extensa. Por algún motivo y por
situaciones diferentes se sienten mal y que, además, el escenario de su vida,
no depende de ellos. Ya sea por cómo le/a trata su pareja, por cómo se sitúa en
la familia, por la relación con su jefe/a, por la frustración que vive en su
trabajo, por cómo son sus hijos, por su estado de salud… la tristeza, la
resignación, el malestar constante rigen su vida, sin fuerzas o como un/a
autómata, van avanzando en la vida sin sentir que pasan por ella. Las ilusiones
son cada vez menores, sonríen sin sentir y el peso de la carga que llevan
encima los anula. La depresión se ha convertido en su compañera de viaje.
Piensan: “al fin y al cabo, no puedo hacer nada…” pero, ¿es realmente así?
¡Llega
el momento de decir BASTA! Recuerda
quien eras, cómo te sentías cuando eras feliz, cuando sonreías desde dentro.
Piensa en cómo quieres que te traten, hazte respetar, haz hasta donde realmente
puedas sin que te afecte a tu vida personal. De acuerdo que hay circunstancias
especiales que hay que sobrellevar, crisis temporales debidas a situaciones
particulares, sabiendo que pasado un tiempo de esfuerzo la meta merecerá la pena,
pero calcula bien tus energías, es una relación de coste beneficio, medítalo
bien y acepta. Desde el momento de la aceptación todo cambia, es lo que hay y
con lo que hay, voy a ser feliz. Si mi trabajo no me gusta y me frustra, ¿puedo
cambiarlo?, si no he buscado no lo sabré, si no he buscado, ¡cómo lo voy a
saber!, si he buscado y no encuentro nada, es que algo bueno tiene el que
tengo, algo me aporta que no quiero dejar, una economía, un horario, que me
permiten vivir mejor que el otro, ¿entonces…? Si tu pareja no te trata como
quisieras, porque tiene un carácter no muy compatible con el tuyo, háblalo, si
las cosas no mejoran, valora, ¿cuánto te compensa? puede que tenga muchas cosas
buenas, y la balanza compense, quizás su educación es bastante diferente a la
tuya, o tu eres más sensible de lo normal, pueden ser tantas cosas…aprended a
trataros, a quereros bien, que lo positivo aumente para que compense lo no tan
positivo. Y si no hay mucho positivo, ¿qué te hace permanecer en esa relación?
Como
vemos, todo es relativo en la vida de una persona, hay muchas variables que
afectan al día a día. El cómo nos enfrentamos a situaciones reiteradas que nos
hacen daño viene de un aprendizaje, de un miedo, de intentar que el otro esté
bien. ¿Dónde estamos nosotros en ese encuadre?, simplemente no estamos. Llega
el momento de despertar, de empezar a luchar por nosotros, no por nadie más,
sólo nosotros. Llega el momento de ser felices, porque nos lo merecemos, busca
el sano equilibrio, acepta y compensa, porque si no …¿hasta cuándo te ves en
viviendo en la misma situación?
*Ana Ortiz. Psicóloga y Terapeuta.
artículo publicado en el periódico El DIA en mayo del 2017
martes, 6 de junio de 2017
¿Cómo elegimos con quien estamos?
¿Te has preguntado alguna vez cómo es que estás con quien estás? O quizás cómo es posible que esa pareja esté junta. Aquí va una primera parte de un artículo que te explicará cómo y por qué elegimos a quien elegimos.... Algo aprenderás ....
Pincha aquí ....Artículo
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lunes, 5 de junio de 2017
¿Leemos un cuento o es una lección?
Te propongo que leas este cuento... y pienses... y sientas... y luego me cuentas...
GALLETITAS
A una estación de trenes llega una tarde, una señora muy elegante. En la ventanilla le informan que el tren está retrasado y que tardará aproximadamente una hora en llegar a la estación.
Un poco fastidiada, la señora va al puesto de diarios y compra una revista, luego pasa al kiosco y compra un paquete de galletitas y una lata de gaseosa.
Un poco fastidiada, la señora va al puesto de diarios y compra una revista, luego pasa al kiosco y compra un paquete de galletitas y una lata de gaseosa.
Preparada para la forzosa espera, se sienta en uno de los largos bancos del andén. Mientras hojea la revista, un joven se sienta a su lado y comienza a leer un diario. Imprevistamente la señora ve, por el rabillo del ojo, cómo el muchacho, sin decir una palabra, estira la mano, agarra el paquete de galletitas, lo abre y después de sacar una comienza a comérsela despreocupadamente.
La mujer está indignada. No está dispuesta a ser grosera, pero tampoco a hacer de cuenta que nada ha pasado; así que, con gesto ampuloso, toma el paquete y saca una galletita que exhibe frente al joven y se la come mirándolo fijamente.
La mujer está indignada. No está dispuesta a ser grosera, pero tampoco a hacer de cuenta que nada ha pasado; así que, con gesto ampuloso, toma el paquete y saca una galletita que exhibe frente al joven y se la come mirándolo fijamente.
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