viernes, 14 de octubre de 2016

(No) Te quiero como eres.


Del “me encanta como eres”, al “deberías de cambiar eso” pasan apenas unos meses en la vida de la pareja. Al principio es fácil, la droga del amor hace que idealicemos a la pareja y la veamos como algo realmente perfecta, lo que dice, cómo lo dice, cómo se mueve, sus gestos, sus gustos… ¡Sí, hasta un suspiro sale al recordarlo!
 
 
Pero, de repente, llega un día en que algo pasa, una aspereza, una mala palabra,… y es cuando, sin darnos cuenta, entra de golpe una dosis de realidad en la nueva pareja comenzando así el juego del desmonte y remonte para saber si esa persona es realmente la que elegiremos para compartir el resto de nuestra vida.

domingo, 15 de noviembre de 2015

DESGASTE Y REEQUILIBRIO EN LA PAREJA

 
Desgaste en la pareja, ¿cuántas veces lo habremos oído?  En la calle, en los libros, en miles de artículos que circulan por internet, pero claro, es fácil. La rutina, el tiempo, la casa, los niños, el trabajo, el paro, pero…. ¿Si sabemos tanto?... ¿cómo llegamos  a ese punto?
 
No sabes cómo, un día te das cuenta de que empiezan a molestarte sus gestos y costumbres a las que antes no le dabas importancia  ahora te pueden desagradar bastante.
 
De repente te ves cerrando una conversación con “pues vale”, “lo que tú digas”, “claro es que tú lo sabes todo”, te convences de que lo que quieres es no discutir por chorradas, de que lo único que quieres es que el tiempo entre vosotros  sea de buena calidad pero, con esa frase, ya se rompió todo intento de cordialidad.  Si nos paramos a pensar cuánto hace que no nos damos un beso, uno de esos de los buenos, con pasión, tu ojo derecho mira hacia arriba a la derecha mientras se medio cierra , síntoma de que estás buscando en tus recuerdos… mal asunto ¿no?  y ya lo último es cuando piensas que llevas varias semanas sin hacer el amor y que seguro esta noche cuando te acuestes lo harás, pasa la noche y dices eso de “mañana sin falta”.

lunes, 2 de noviembre de 2015

Mi pareja tiene depresión


 
Me despierto, me giro y observo su cara sin expresión que me mira fija pero que no me ve, me atrevo a preguntarle para sacarla del estado de ausencia perenne ¿cómo estás?, ¿pasaste buena noche mi amor? le sonrío esperando que me la devuelva, me pregunto si hoy será un buen día, si hoy podremos sonreír….
 
Otro día más, no tengo fuerzas para levantarme, me podría quedar durmiendo todo el día, Dios, ya se despierta, cómo hago para disimular, no puedo hacerle esto, no puedo, que me deje dormir por favor, no tengo fuerzas, que me deje….no quiero vivir…..
 
Dos caras de una moneda en una misma situación donde dos personas que se aman no pueden conectar, donde se miran desde polos opuestos y sin expectativas hacia un encuentro.

domingo, 18 de octubre de 2015

“El sexo a los 40”

 
¡Viva el autoconocimiento! Ahora sabes lo qué quieres, cuándo lo quieres y cómo lo quieres. Sí, llegaron los 40 y con ellos esa temida crisis de “ahora o nunca”, donde dejas atrás esas cosas de las que te hartaste y empiezas a disfrutar que lo que nunca te permitiste.

Empieza una nueva época, para muchos la mejor de su vida, cuántas veces hemos oído “la vida empieza a los 40”, realmente es debido a que dejamos atrás todas esas inseguridades superfluas y decidimos ser felices por nosotros mismos, llevando a un estado de sano egoísmo que se traslada a todas las esferas de la vida.


Claro que la mente no acompaña al cuerpo, esa es la única realidad. Si eres de los que se conserva físicamente notarás que la piel, lamentablemente, ya no es la misma, esa tersura y tonificación cuesta mantenerlas. Ver a esos jóvenes con “todo en su sitio” y lo poco que

domingo, 4 de octubre de 2015

SUPÉRALO

 

Se acabó el verano,  con él también  muchas parejas, aquellas que daban los últimos coletazos del que quizás sólo uno tenía consciencia. Se acabó el amor, se apagó el deseo, se acabaron las ganas de pasar tiempo juntos, de acurrucarse, de hacer el amor, de compartir risas. Todo eso se acabó. Llega el tiempo del dolor.
 
Uno de los personajes de la escena vive angustiado para poder elegir el mejor momento, busca fórmulas en su cabeza para que sus palabras no hagan tanto daño, pero ¿cómo se puede endulzar “ya no te amo”? el miedo o la culpa de poder hacer sufrir a quien ha sido su pareja por un largo tiempo hace que se encoja el corazón. Lo intentó todo, pero ya no siente. Ojalá pudiese volver a sentir, ¡sería tan fácil!

 
El otro, ignorante, sigue a su ritmo, viviendo en su rutina y preocupado por sus cosas, ¡si supiese!
 
Llega el  momento y estalla el corazón, a uno porque finalmente pudo decirlo y empieza a sentirse, al menos, liberado. El otro porque está en shock, lo niega, no puede ser, le falta el aire y la cabeza le da vueltas. Frases como -lo podemos intentar y ¿si pasamos más tiempo juntos?, debería de haberte cuidado más, haré lo que quieras pero no me dejes…