martes, 19 de noviembre de 2013

SUPERANDO EL DESAMOR




Cómo superar un desamor:


¿Te han dejado y no sabes qué hacer? ¿Estás hecho una mierda y crees que la vida no tiene sentido? El desamor forma parte de la experiencia vital humana, y casi todas las personas, antes o después, acaban pasando por ello. Incluso si ahora mismo mantienes una relación, basta con que seas joven para que existan muchas posibilidades (superiores al 90%) de que no sea la última que tengas, con todo lo que eso implica.

Podríamos definir el desamor como la experimentación de una serie de sentimientos negativos; donde la nostalgia, la tristeza y el dolor quedan entremezclados.

¿Cómo se sale? El principal problema suele ser ése. El que está experimentando un desamor tiene la convicción absoluta de que lo único que le hará feliz es recuperar a la persona que amaba.

Lamentablemente esto no siempre es posible. Algunas veces porque el agravio es lo suficientemente grande como para asumir que nuestro camino con esa persona se cierra (por ejemplo, si alguien nos es infiel y le pillamos). Y otras porque las incompatibilidades son realmente grandes.




Apunta los siguientes consejos:

1) Si te dejan, rompe todo contacto de manera radical.

Esto es muy sencillo. Si alguien te deja es porque considera que su vida no pasa por estar contigo, de lo contrario no lo haría. No le des el gusto de servirle de red de seguridad para queexplore el mundo. Esto no es un circo donde el trapecista debe saber que si se cae en un ejercicio algo le va a sostener. No va así, si alguien se va, que sea con todas las consecuencias.

En muchos casos, cuando alguien deja a su pareja suele haber terceras personas, se le conoce como la táctica de la rama, no sueltan una hasta tener bien agarradita la otra. Esta conducta es bastante típica, pero es tan reprochable que no merece ningún tipo de segundas oportunidades. Incluso en el caso de que se aburrieran de "su nueva adquisición" y quisieran volver, debemos ser fuertes y negarnos en redondo, si nos la jugaron una vez nos la jugarán de nuevo. Con esta gente, romper todo tipo de contacto (incluyendo internet y redes sociales) no persigue otra cosa que empezar a olvidarles cuanto antes y recuperarnos.

También hay gente que queriéndote de verdad y sin tener nada en la recámara, te deja. Suelen ser los menos, y las razones más típicas son la idiotez transitoria de la inmadurez, la distancia, el miedo a no haber vivido lo suficiente, ralladas sobre el futuro... o quizás una combinación de éstas y muchas más. En estos casos, cuando te dejan, romper el contacto aún es más importante, si realmente te sigue queriendo, en el momento que sienta que te pierde de verdad, volverá.

Cuando se da esta situación, hacerle desaparecer de tu vida es bueno tanto para ti como para tu expareja. Para ti porque te empiezas a recuperar, para tu ex porque le plantas una nueva realidad de golpe, no vas a estar comiendo de su manita, desde el segundo uno tú también empiezas a hacer tu propia vida. Si no haces eso no le haces asumir que te pierde, y si no asume que te pierde no tomará la decisión correcta en el caso de que realmente te quiera de verdad.






2) No supliques ni te arrastres.

Aunque esto se sobreentiende aplicando el punto 1), hay veces que por circunstancias ajenas a tus deseos, vuelves a ver a tu ex. Es bastante obvio que si hasta ese momento hemos cortado el contacto de manera radical, lo último que debemos hacer es ablandarnos. El cine y las míticas películas donde el prota recupera a su novia "demostrando su amor" no son buenas en este sentido, han fabricado hordas de capull@s que acaban haciendo todo mal. A ti no te han dejado por no haber demostrado tu amor, por lo tanto es innecesario demostrarlo. No siempre te creas las excusas que te pone un ex cuando te deja, la mayoría de las veces son frases hechas o intentos de justificarse a sí mismo.

La realidad es que no vas a recuperar a nadie atosigándole ni "intentando convencerle" de lo bueno que eres como pareja.


3) Si intentan volver, no cedas a la primera.

Que vuelvan a a dar señales de vida no quiere decir que necesariamente quieran volver contigo, a lo mejor sólo quieren tantearte bajo la excusa de "quiero saber de ti", "quiero oír tu voz", "quiero que sepas que te echo de menos"...

Aunque te hayan dejado en "la mejor" de las situaciones (sin terceras personas y siendo legales), si ante la más mínima muestra de atención dejas que se te vea el plumero, le estás diciendo a tu ex que no vales una mierda. Tu respuesta debe ser acorde a la que te han liado. No pueden desaparecer 3 meses y volver a tantearte cuando les da la gana. Si de verdad quieren volver aceptarán todos los "no", "no quiero hablar contigo" que sean necesarios y seguirán insistiendo. Si no insisten tras las primeras intentonas es que realmente no querían volver a recuperarte. Sólo querían tenerte ahí por si acaso.

4) No planees venganzas.

Da igual lo que te hayan hecho, no trates de buscar venganzas ni hacer daño, es contraproducente. Es cierto que cuando te dejan te sientes herido, y ya no te digo nada si os han sido infieles, pero por ese camino no vas a conseguir nada. Es mejor que analices tus errores, que seguro que los has cometido (y si no lo has hecho has cometido el error de elegir una mala pareja). Haciéndole daño lo único que consigues es decirle al otro lo importante que sigue siendo para ti.

Dicho esto, si te han jodido de una manera extrema, tampoco te calles y pases por tonto. En esta vida todo el mundo vende su versión de los hechos, sobre todo dentro del círculo cercano. ¿Qué quiere decir esto? Que seas coherente con lo que te ha pasado. Imagínate que un día llegas antes de lo previsto a casa y te encuentras a tu novia follándose al vecino del tercero. Si tenéis amigos compartidos, en este caso no debes "callarte" y dejarlo tal cual. Aunque no quieras vengarte, si hay gente en común, es importante que expliques qué ha pasado, que tengan tu versión, más que nada para que sepan lo que hay y no te dejen de lado. Sólo faltaba que por callarte te la acaben jugando dándole la vuelta a la tortilla.




5) Aprende de la experiencia y mejora como persona.

Esto no es la típica frase hecha. Nadie es perfecto, todo el mundo puede mejorar. Estate seguro de que si fueras la mejor pareja del mundo, hasta a la más hija de puta le costaría dejarte. O tal vez no pudiera hacerlo porque nunca la hubieses elegido. Mejorar se puede hacer a todos los niveles, y por muy jodido que estés, siempre vas a conocer gente nueva, vas a tener nuevas aventuras y vas a volver a sentir grandes pasiones. ¿Por qué no acelerarlo? Sal a la calle, sal de fiesta, apúntate a hacer algo nuevo, todo vale... desde idiomas hasta un deporte nuevo. ¡Vive y no mires atrás!



Ánimo a todos los que estén pasando por algo de esto, es jodido pero se sale, siempre.

¡Fuerza y honor!




jueves, 14 de noviembre de 2013

LA APATÍA


Apatía es desgana, pasividad, desmotivación, indiferencia hacia algo o alguien en particular o hacia todo en general. Es posible experimentarla en un día aislado, en una corta etapa o en un largo período de la vida.
Muchas veces se llega a este estado después de estar un tiempo luchando sin éxito por superar una situación difícil. Sin más, se bajan los brazos…



Síntomas de apatía


Frecuentemente, este estado de ánimo se ve acompañado de síntomas como éstos:
  • Cansancio: Este cansancio puede deberse a malos hábitos de sueño o alimentación, al padecimiento de una enfermedad, a problemas que tardan en resolverse, a expectativas fallidas; y también puede ser ocasionado por una mezcla de lo anterior.
  • Aburrimiento: El tiempo pasa y no te apetece llenarlo con nada gratificante.
  • Tristeza: Se convierte en frecuente compañera de la apatía.
  • Instalación en la rutina: Los días suelen parecerse demasiado unos a otros.
  • Escasez de vida social y afectiva: Falta de interés en compartir actividades con los demás.

Aunque lo que más salta a la vista es la falta de implicación, de pasión, de hacerle frente a una situación o a la vida en general.



Cómo superar la apatía

Por mucho que uno sea consciente de que ha de movilizarse, queda atrapado en una especie de telaraña que se lo impide.

La apatía es un trastorno del ánimo que deja a la persona sin energía, sin ganas de moverse.

Superar la apatía dependerá de qué tan profunda sea ésta. No es lo mismo enfrentarse a una apatía “breve” o que se limita a un aspecto concreto de la vida, que dejar atrás una larga y generalizada apatía. La segunda a menudo se liga a la depresión y eso son palabras mayores.

Si la apatía es ocasional o se ciñe a un aspecto concreto de la vida, uno puede aprovechar esos “destellos puntuales” que le impulsan a salir de ahí.

No es lo más frecuente que se caiga en la apatía de un día para otro. Suele llegarse después de un camino de desilusión y hay que recorrerlo a la inversa, aunque sea despacio.

Es muy eficaz proponerse decir adiós al pesimismo y aprender a pensar en positivo, cosa que se consigue progresivamente, pasito a paso.

Los pequeños gestos para salir de la rutina son importantes: Comenzar a practicar un hobby, hacer hoy algo distinto a lo acostumbrado, concentrarse en los pequeños y placenteros detalles cotidianos para saborearlos…

Y no olvidemos el poder de las metas, de los objetivos (por insignificantes que sean).




Establecer objetivos para salir de la apatía

¿Cuál fue la razón por la que estableciste esas metas que ya no te motivan? Búscala, por si aún existe.

Y si no sientes motivación alguna por lo que haces, ¿por qué no cambiar de objetivos?

Esto se refiere a grandes objetivos vitales, pero también a los pequeños.

Funciona establecer metas fáciles de alcanzar e ir alimentando la motivación lentamente, superando esos pequeños retos, hasta tener la fuerza necesaria para afrontar los mayores.

Ejemplos: Aguantar 10 minutos más estudiando, leer un libro, salir el domingo por la mañana a pasear, etc. Es poco, ¿verdad?




Cambio de hábitos: Junto a los gestos para salir de la rutina también es recomendable practicar hábitos saludables, como los que se refieren al sueño o a la alimentación. Y qué decir tiene, el ejercicio físico. ¡A mover el cuerpo un poco!
Hay que mimarse y, mucho más, cuando se consiguen los pequeños retos que hemos mencionado anteriormente.
Cada paso merece un reconocimiento, un pequeño o gran premio en proporción con lo que haya costado dar ese paso.
¿Qué tal si, después de haber trabajado un buen rato sin ganas, te recompensas con algo que te guste? A eso nos referimos.

Y, algo a lo que no se le da mucha importancia: la apariencia física; referida tanto a la forma de vestir como al lenguaje corporal.
Cambio de apariencia

La apatía se expresa con el cuerpo. Una persona encorvada hacia adelante, que se mueve con pesadez, que mira al suelo y apenas sonríe… ¿Qué sugiere?

El simple hecho de erguirse, caminar sin arrastrar los pies y mirar al frente, simplemente eso, hace que la persona se sienta mejor. Y mucho mejor, si incluso sonríe de tanto en tanto.

El cuidado de esos detalles y de la forma de arreglarse para salir a la calle suponen un cambio muy beneficioso en este caso.

Como ves, sí hay opciones para hacerle frente a esta situación de hastío vital: si has cambiado hasta aquí, también puedes cambiar a la inversa.

Sin embargo, si crees que no es posible el cambio y que tus días están siendo consumidos por la apatía, la mejor recomendación posible es buscar ayuda profesional, sin duda.

Todos tenemos derecho a extraer lo mejor de la vida y la apatía nos lo roba. ¿Se puede permitir algo así?